EL-SUR

Jueves 13 de Mayo de 2021

Guerrero, México

Opinión

Alcaldes de Acapulco (XXXIV)

Los 100 años de Tin Tan (II)

Anituy Rebolledo Ayerdi

Noviembre 26, 2015

Adiós al pachuco

Frente a las reacciones del público contrarias al pachuco encarnado por Germán Valdés, para el que no faltan los epítetos de lépero, vulgar, simiesco y pervertido, su director Gilberto Martínez Solares toma una decisión trascendental. Lo despojará gradualmente del estereotipo del pocho bilingüe para mutarlo en un pícaro urbano de hablar entrecomillado y gestualidad exagerada.
Así, Tin Tan desempeñará entre otros muchos oficios los de aprendiz de sastre, ferrocarrilero, taxista y bolero. El cambio funciona haciendo del comediante un personaje muy mexicano y por si fuera poco un seductor irresistible. Tanto que obtendrá el record de haber besado a más estrellas de cine que ningún otro actor en la historia. El cineasta Francisco Taboada es autor de 50 clips de películas de Tin Tan besando, al ritmo de mambo, a un número igual de hermosas divas.
Hablando de récords de Tin Tan, varias cintas suyas romperán marcas de entrada al cine: El hijo desobediente, El rey del barrio, Calabacitas tiernas, La marca del zorrillo, El Ceniciento, El Bello Durmiente y Las aventuras de Pito Pérez.
El comediante ya no habla spanglish, pero si un lenguaje ininteligible, de doble y hasta triple sentido, solo para iniciados. Así, cuando pida “vamos a pisar el callo” será una invitación a bailar. Al rayo de Jalisco te cantoneo (al rato te veo en tu casa); el patas de hule trae crasheadas las ventilas (el automóvil tiene las ventanillas rotas); no se me ponga pulques (no se enoje); caifás cadáver con la marmaja (dame el dinero); ojo chícharo y al tiro (ponte alerta); hace un ratero que naranjas dulces y limones partidos que no me pela los dientes (hace tiempo que no me hace caso); tiene el audífono muy durazno (está sordo); de aquí en adelante, para mi la pulpa es pecho y el espinazo es cadera (ya la hice).

Las canciones de Tin Tan

El mejor elogio para la calidad interpretativa de Tin Tan lo hace el compositor Luis Alcaraz cuando declara que nadie ha cantado como don Germán Valdés su canción Bonita. Se le declara con ella a la suculenta Meche Barba en Músico, poeta y loco. “Un Tin Tan que sorprende –dirá un crítico de cine–con esas muecas, gags inteligentísimos y voz melodiosa”.
Otra pieza memorable en la voz del comediante es Contigo, de Claudio Estrada. La canta ebrio de amor y de copas a Silvia Pinal en El rey del barrio (cinta incluida entre las cien mejores del cine mexicano). Tin Tan no desentona con Soy feliz, en Simbad el mareado. Hará duetos mágicos con Benny Moré y rendirá honores al gran ronco José Antonio Méndez con La gloria eres tú, Suyas, Personalidad, Piel canela, En un bosque de la China, Cantando en el baño y Los agachados.

Quiero rascarme aquí

Letrista de algunas de sus canciones, nuestro personaje fue necesariamente atrevido e irreverente con la música ajena. Así, por ejemplo, tomó de Los Beatles la música de I wanna hold your hand, para ponerle su propia letra y titularla –impúdicamente, dirán las buenas conciencias– Quiero rascarme aquí:

Oh, yeah, dame tu mano
Que tengo comezón,
Oh, yeah, dame tu mano
Quiero rascarme aquí
Quiero rascarme aquí
Quiero rascarme aquí….

Este homenaje de Tin Tan para su carnales londinenses dará origen a una versión –vil mitote, para muchos–, que él nunca avalará. Se trataba de una invitación para el comediante por parte del baterista de los Beatles, Ringo Starr. Ni más ni menos que para autorizar su imagen en la portada del álbum Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band, de 1967.
De acuerdo con esa misma versión, Tin Tan no habría aceptado viajar por equis razones, aunque tendrá la atingencia de enviar un obsequio para la agrupación. Consistirá en un colorido “árbol de la vida” de Metepec, Edomex, quizás con la idea de que se incluyera en el histórico forro. Al final, ni Tintan, ni árbol y sí un candelabro (¿mexicano?).
La famosa portada del sargento Pepper ofrece un collage con los Beatles al frente y a sus espaldas medio centenar de las personalidades más admiradas por ellos. Tan disímbolas como Marilyn Monroe, Karl Marx, Marlon Brando, Aldoux Huxley, Óscar Wilde, Shirley Temple, Edgar Allan Poe, Laurence de Arabia y George Bernard Shaw.
Hablando de Ringo Starr, recordemos que vacacionó en Acapulco en 1976 y que por lo bien que lo trataron sus anfitriones le dedicó una canción al hotel Las Brisas. Hay que decir que en la pieza no se menciona el nombre de Acapulco y qué bueno porque es muy mala. Baterista, a tus tambores y platillos.

Luces en el puerto

Tanto le gustó a Tin Tan la música de Luces en el puerto, un blues estadunidense interpretado como bolero por Los Tres Diamantes, que decidió hacer su propia versión. La titula En Acapulco fue

En Acapulco fue
donde te vi por vez primera
en Acapulco fue
donde mi amor nació

Tus ojos al mirar
pusieron vida en mi tristeza
tus labios al besar
fueron mi adoración

Con las estrellas y la luna
mi querer,
siempre podrá llegar a ti
mi corazón

En Acapulco fue…

Más canciones

Tin Tan canta en el cine con Rosalía Julián, quien dejó el trío de Las Hermanas Julián para convertirse en su tercera y última esposa. Hará duetos con Lola Beltrán y Verónica Loyo (Los líos de Barba Azul, 1955), y los hará incluso con Pedro Infante y cuartetos con Los Panchos. ¿Y con quien no?

Cine tintanesco en Acapulco

Otra cinta de Tin Tan filmada aquí fue El cofre del pirata (1958), con Sonia Furió e Irma Dorantes. La temática relajienta de la cinta incluye la clásica persecución de malos contra buenos, esta vez en pos del mapa de un tesoro enterrado por un pirata. El heredero del documento, don “Germán de las Altas Torres y Anexas” vive mil aventuras peligrosas para eludir a sus perseguidores. Se lanza primero de La Quebrada y más tarde roba en el Club de Esquíes el papalote de Carlos Mendoza, quien se encargará de doblarlo. La cinta abre con una canción anónima:

Que maravilloso
contemplar tu bahía
y el mar que te adorna
lindo Acapulco

Donde las olas se rompen
con majestad y poesía
canción eterna te canta
lindo Acapulco

La Puerta, de Luis Demetrio, la canta el marinero TT dedicada a Sonia Furió, sin saber que se trata de una dama muy buena, pero también muy mala. También se le escucha En el mar.

Hombres de mar

Veinte años atrás, por cierto, el puerto será escenario de la segunda película del cine mexicano. Para esto, la carretera México-Acapulco había cumplido once años. Se trató de la cinta Hombres de mar, dirigida por Chano Urueta, adaptada por él mismo de una obra teatral de Margarita Urueta. Dotadísimo adaptador, Chano llevará a la pantalla Los de Abajo, de Mariano Azuela: Clemencia, de Ignacio M Altamirano, y El conde de Montecristo, de Dumas.
Hombres de mar ofrece una vista inédita del fuerte de San Diego con su ala sur rodeada por las aguas de la bahía, como el mismo día de su construcción en los mil setecientos. Así concebido necesariamente por tratarse de la única defensa del puerto contra los piratas. Estos, por cierto, nunca llegaron, pero sí más tarde los franchutes. La fortaleza se ve en la cinta ro-deada por el mar, tantos metros adentro como luego le ganarán al vaso para construir la terminal marítima, el parque de La Reina y la Costera. Échele.

Tintanson Crusoe

Tintanson Crusoe (Tin Tan Cruz es taxista), filmada aquí en 1964. Se trata de la cinta número 78 en la carrera deslumbrante del cómico, tenido por muchos como el mejor y más completo del cine mexicano. Carrera iniciada con una canción en 1943 y en un Acapulco de chismito.
Para estas fechas y según la prensa, Tin Tan ha dilapidado una de las más generosas fortunas logradas al amparo de una industria pichicata y poquitera. Como ya no desea que otros ganen con el producto de su genio, también menguado como el tesoro, crea su propia productora. Cinematográfica Valdés se llama y en ella tendrá cobijo toda la familia de ese apellido, hijos, hermanos y sobrinos, además de sus muchos amigos. Generoso fue su talante
La temática del cine tintanesco sigue siendo las parodias de grandes obras literarias. Particularmente las ubicadas, como ésta, en ámbitos hermosos de exuberancia salvaje, como Acapulco, ni más ni menos. Además, piernas largas y pechos exultantes sin ocultamientos timoratos. Ahí estaban las protagonistas Lorena Veláz-quez y Elvira Quintana disputándose al Boca de chopa, como aquí le decían al mimo. Y sin faltar Vitola que en gustos se rompen géneros, dicen.

El Capitán Mantarraya

Es una película de 1969 filmada en Acapulco con argumento y actuación estelar de Tin Tan como capitán Mantarraya. El viejo marinero cuenta a los nietos sus mil aventuras marinas contra los monstruos de cien cabezas. Lo rodean Carlos, Rosalía, Araceli, Gabriela, Esteban, Carmelita, Alejandro y Normita, todos Valdés. No falta El Loco en su primera coactuación y tampoco el viejo Chano Urueta quien, de director genial, asume el personaje de Tsekub Baloyán, pistolero de Chanoc. Las damas de la cinta son Ivonne Gobea y la empresaria local Cristina Spivis, esta última en una actuación especial.

Tin Tan, vil extra

No tanto por ayudar al compañero jodido sino porque su nombre en la pantalla seguía siendo un imán para sus seguidores, algunos empresarios llaman a Tin Tan para tristes apariciones como bolero o vago. Dos de ellas filmadas aquí mismo, Caín, Abel y el otro (1970), con Enrique Guzmán, César Costa y Alberto Vázquez, y Acapulco 12 22 (1971) con Verónica Castro, Jorge Rivero y Alfredo Leal, dirigidos por un tal Aldo Monti. Insensatos, no dieron con el boleto de entrada, como hacen en los aviones, bolsas para guacarear…