EL-SUR

Viernes 21 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Los complejos caminos del gobierno de Petro en Colombia

Gaspard Estrada

Junio 07, 2023

Con sólo diez meses de gobierno, Gustavo Petro entró en una nueva zona de turbulencia política. En efecto, la prensa colombiana dio cuenta de una serie de interceptaciones telefónicas ilegales y posibles abusos de poder dentro del poder ejecutivo, lo que les costó el cargo a dos de los principales operadores políticos del presidente: su jefa de Gabinete en la Presidencia, Laura Sarabia, y su embajador en Venezuela, Armando Benedetti.
Sarabia es una joven abogada que trabajó con Benedetti cuando era senador y de la mano de éste llegó a Petro, quien la llevó a la posición más cercana que tenía: la de jefa del Gabinete presidencial. Así, se convirtió en una de las mujeres más poderosas del país, pero su meteórico ascenso se vio frenado por el escándalo de la niñera y las interceptaciones ilegales en su contra.
Todo comenzó en enero cuando, según publicó el sábado la revista Semana, la niñera Marelbys Meza fue acusada de hurtar un maletín con una suma no precisada de dinero en la casa de Sarabia. Según Meza, cuando Sarabia supo del hurto la llevaron hasta una dependencia presidencial donde fue interrogada y sometida a pruebas de polígrafo sin una orden judicial. Unos días después, la situación se degradó todavía más para Sarabia, cuando la revista Cambio reveló que Meza no sólo fue interrogada sin orden judicial, sino que su teléfono fue interceptado por la Policía, que usó como fachada una operación contra la banda criminal del Clan del Golfo en el departamento del Chocó. Esa versión fue corroborada el 1 de junio por el fiscal general, Francisco Barbosa.
Y en este contexto, los medios revelaron que Benedetti podría estar detrás de la denuncia de Meza, en un episodio de “fuego amigo” en el gobierno. Comen-zaron así a desvelar la trama de la intriga entre Sarabia y Benedetti. Este último, que esperaba ser ministro de Defensa de Gustavo Petro como recompensa por su papel clave durante la campaña presidencial, obtuvo únicamente la embajada de Colombia en Venezuela, lo que lo alejó del epicentro del poder en Bogotá. De esta manera, mientras Sarabia, su joven asistente que llegó a presidencia gracias a él, se instaló en el corazón del poder, Benedetti vio su relación con el presidente Petro enfriarse con la distancia.
A Benedetti este alejamiento le produjo un gran resentimiento. Él fue uno de los primeros políticos tradicionales que se lanzó a la naciente campaña presidencial de Petro sin titubeos, en 2020, cuando intuyó que la hora había llegado para que este político de oposición ganara la presidencia: fue expulsado entonces de su partido, La U, y poco después organizó el primer gran evento de campaña en la ciudad de Barranquilla (en el caribe colombiano), en septiembre de 2021. Más adelante, durante la campaña presidencial, Benedetti organizó las reuniones, contó los votos en cada departamento, manejó la agenda del hoy presidente, voló por todo el país con él. Pero quien tomó el lugar anhelado fue su antigua asistente en el Senado, Laura Sarabia.
El escándalo en cuestión, lleno de cabos sueltos todavía, se produce en un momento en que el gobierno de Petro vive horas complicadas, con problemas en diferentes frentes. Por un lado, sus reformas sociales están paradas en el Congreso y la coalición de gobierno acaba de estallar, hasta el punto de que congresistas del partido Alianza Verde –de izquierda– presentaron el jueves una proposición para archivar la polémica reforma a la salud presentada por Petro hace unos meses, y que fue el detonante de la ruptura de la coalición gubernamental en el Congreso.
El presidente Petro, además, mantiene un duro enfrentamiento con el fiscal, con el Consejo de Estado, con la Procuraduría e incluso con los medios. En un intento de inclinar la balanza a su favor, Petro anunció que el próximo 7 de junio caminará en una movilización convocada por centrales obreras en defensa de las reformas. Sin embargo, si no retoma el control de la agenda política, termina con el fuego amigo dentro de su gabinete, y vuelve a expandir su base política en el Congreso, su gobierno corre peligro.

* Director Ejecutivo del Observa-torio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París

Twitter: @Gaspard_Estrada