EL-SUR

Lunes 29 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Los conservadores en tiempos del coronavirus

Marcial Rodríguez Saldaña

Abril 16, 2020

 

En tiempos en que la humanidad es azotada por una pandemia provocada por el coronavirus, que hasta ahora ha ocasionado casi 130 mil muertos y más de dos millones de infectados, lo razonable es que prevalezcan los valores de la solidaridad, de la fraternidad para enfrentarla y apoyar a quienes más necesitan, para proteger su salud y salvar sus vidas.
1.- En general, en el mundo y en México, se observa que estos valores supremos del humanismo se mantienen en la inmensa mayoría de la población, sin embargo, en nuestro país hay pequeños grupos y personajes que han sido beneficiarios del poder con dinero público en el régimen político pasado –factores de poder económico y mediático convencionales– mediante evasión y/o condonación de impuestos, vendedores de cabecera de los gobiernos en turno –como los de productos médicos y medicinas– aduladores de los gobernantes y manipuladores de la opinión pública, quienes han perdido esos privilegios y que aprovechando la crisis de la pandemia han desatado una ofensiva mediática con hechos falsos –como el anunciar la muerte de personas vivas– de montar un teatro catastrófico para hacer aparecer que la nación se cae a pedazos y culpar de ello al Presidente de la República electo democráticamente mediante el voto libre más alto de la historia.
2.- Los derechos humanos y el ejercicio de las libertades –entre ellas la de expresión y prensa– deben mantenerse vigentes e intocables en nuestro sistema democrático, pero deben ejercerse con responsabilidad, esto es con los elementos indispensables de la objetividad como debe ser en tiempos de normalidad y con mayor razón en tiempos de crisis sanitarias, pero anunciar muertos que viven, desplegar a su máxima expresión las fake news en medios convencionales y redes sociales para especular desastres o tragedias que son propios de la literatura –novela– u obras de teatro griego como: “Medea o Andrómaca de Eurípides; Edipo rey o Electra de Sófocles; Prometeo encadenado o Los suplicantes de Esquilo, o de las tragedias de Shakespeare como Otelo o Romeo y Julieta entre tantas, todo ello, forma parte de una campaña de los conservadores para desestabilizar al país.
3.- En la crisis petrolera mundial –también como efecto de la pandemia– el gobierno de México participó en las negociaciones de la Organización de los Países Productores de Petróleo (OPEP) y con otros países que aunque no forman parte de esta organización también lo hicieron, a efecto de llegar a un acuerdo mundial de reducción temporal de la producción con el propósito de logar una estabilidad para controlar la oferta y la demanda y la caída de los precios. A México se le planteó que redujera su producción en 400 mil barriles del total de un millón 700 mil que produce al día, lo cual significaba una cantidad muy grande. La intervención directa del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en la negociación y una conversación personal con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo posible que se respetara la postura de México. Los conservadores, en vez de reconocer este hecho como una negociación que beneficia a nuestro país, especulan en forma temeraria de una negociación inconfesable.
4.- Los conservadores se han opuesto sistemáticamente a las consultas populares y a la revocación de mandato, que son formas de participación directa del pueblo en la vida democrática de la nación, porque han estado habituados a las formas autoritarias y aristócratas de ejercicio del poder en su beneficio. Pero aprovechando esta crisis sanitaria, alegando que no son beneficiarios de condonación de impuestos o de la posposición en su pago, o que el gobierno no acude al endeudamiento internacional para el rescate de grandes empresas, han enseñado el cobre de que están hechos algunos como el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, uno que otro jilguero de la comentocracia, o un ex presidente surgido del fraude electoral, como Felipe Calderón, quien con la guerra que desató ensangrentó al país, para exigir y participar en el proceso de revocación de mandato de AMLO en 2022. Estos personajes afirman que el Presidente ha perdido legitimidad –aunque la encuesta de esta semana del periódico El Financiero le da el 60 por ciento de aprobación– por ello, les ha contestado que la consulta para la revocación de mandato se realice en 2021, el mismo día de la jornada electoral federal, a lo que se oponen por temor a hacer el ridículo en esta etapa que ellos la convierten en tiempos de zopilotes de la política, en los cuales, para la inmensa mayoría del pueblo, sin ninguna duda debe de prevalecer la solidaridad y fraternidad humanas.

marcialrodriguezsaldana.mx