EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (II)

Jorge Camacho Peñaloza

Octubre 04, 2019

 

Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos.
Alpuleyo.

No hay duda de que se viven nuevos tiempos, ritmos y ansias políticas. Antes, como lo comentamos en una colaboración anterior, el Cuarto Informe de Gobierno de los gobernadores marcaba el disparo de salida de la carrera de los que aspiran a la gubernatura del estado, ahora no hubo espera del cuarto Informe de Gobierno del gobernador Héctor Astudillo Flores, obvio, esto resultado de la desaparecida hegemonía política del PRI en el país y en el estado.
En la primera colaboración de esta serie comentamos que los principales Cuatro Jinetes que tienen posibilidades de llegar a la anhelada candidatura a gobernador para sustituir a Héctor Astudillo Flores son: Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, Ángel Aguirre Rivero, Manuel Añorve Baños y Félix Salgado Macedonio, de quienes señalamos algunas fortalezas y debilidades, pero además dijimos que había algunos aprendices de jinetes que ya han montado bravas mulillas pero que les falta mucho para encaramarse en los lomos de bravos toros reparadores como Héctor Vicario, Héctor Apreza, Carlos Reyes Torres, Mario Moreno Arcos, Nestora Salgado y Luis Walton Aburto, quienes aunque en términos futbolísticos son jugadores de segunda división, serán determinantes en las aspiraciones de los cuatro principales; ahora referiremos algunos comentarios acerca de la situación de las fuerzas partidistas y clima electoral.
Respecto al clima electoral no hay duda que prevalece la inclinación de la preferencia electoral hacia Morena, el inesperado tsunami del 1 de julio de 2018 continúa, más de un millón 14 mil votos tuvo AMLO en Guerrero y sigue muy arriba en la aceptación ciudadana con 62 por ciento que aplicados a los poco más de dos millones y medio de electores en el estado estamos hablando de una prospectiva de millón y medio de votos para el candidato morenista que quede para la elección de gobernador de 2021.
No obstante, si bien en la pasada elección federal de 2018 AMLO arrasó y arrastró el voto para diputados y senadores morenistas llevándose en Guerrero casi carro completo, lo que garantiza, junto con el control de los programas federales, de 27 ayuntamientos en manos de Morena y sus aliados PVEM, PT y el PES, y con el control del Poder Legislativo estatal, con 18 de los 25 diputados, debe resaltarse que en la elección local para presidentes municipales y diputados locales de ese mismo año hubo una mayor pluralidad, lo que permitió que el PRD se quedara con 22 ayuntamientos, 19 el PRI, 4 el PAN y uno Nueva Alianza, otro el PES y uno más el PP, situación que constituye una importante fortaleza para la oposición al candidato de Morena siempre y cuando, o dicho de otra manera, sí y sólo sí, estos últimos partidos van en alianza, de lo contrario, léase bien, no tienen ninguna posibilidad de ganar la elección.
El PRI traía un piso de 450 mil votos en Guerrero en la elección para gobernador en 2005, 2011 y con Héctor Astudillo en 2015 se matuvo con 558 mil votos, pero con José Antonio Meade en 2018 se derrumbó a 285 mil colocando a su partido en una muy dura cuesta que se antoja imposible subir para volver a recuperar el piso más alto de votación, se puede decir que el PRI está en una tendencia decreciente que no ha logrado revertir; y el candidato Ricardo Anaya obtuvo en Guerrero 217 mil votos que alcanzan a representar una voz opositora a lo lejos del ánimo preferencial morenista en la entidad sobre todo porque en el panismo guerrerense no hay jinete ni para montar una vaquilla.
Regresando a lo de la alianza entre PRI, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y lo que queda de Nueva Alianza, digamos que es la única posibilidad de que estos partidos sean competitivos; ya lo olfateó Ángel Aguirre, no es una ocurrencia, es paradójicamente una necesidad y una posibilidad real de ganar la gubernatura, pero para eso tendrían que despojarse de sus desvencijados y desacreditados métodos de hacer política rechazados por los guerrerenses, que los dirigentes hagan a un lado sus fundamentalísimos, sus viejas ideas hegemonistas sobre la política, se reinventen como una nueva oposición frente a una nueva fuerza política hegemónica que es Morena, el cual no dejará de tener una fuerte pugna interna si ganan las ambiciones y son dejadas pasar por el dueño del partido, el ahora Presidente AMLO, y sobre todo que pongan a Guerrero por encima de sus intereses particulares.
La próxima elección por la gubernatura de Guerrero será muy diferente a todas, no es descubrir el hilo negro, pero sí poner en claro que las estrategias deberán replantearse ante la emergencia de una nueva fuerza política hegemónica, un electorado que ya ha sentido que el poder de su voto sí quita y pone, y las nuevas posibilidades que está generando la cada vez más consolidada nueva asesoría política profesional lo que le permitió a AMLO alejarse de su ortodoxia y llegar a la Presidencia de la República.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A don Luis Walton que haberle ido y aportado a AMLO en 2006 y 2012 no da para ser candidato de Morena a la gubernatura, pero meterse a la carrera sí para buscar ser un excelente secretario de Gobierno o diputado local, la vida política de Guerrero sí lo necesita pero no le alcanza para Casa Guerrero.