EL-SUR

Miércoles 12 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Los desafíos de Alberto Fernández en Argentina

Gaspard Estrada

Diciembre 11, 2019

 

El día de ayer, Alberto Fernández tomó posesión como nuevo presidente de la República Argentina. Se trata de un hecho histórico. La situación financiera de ese país es crítica. Por ende, el equipo formado por el abogado y profesor de derecho penal de la Universidad de Buenos Aires tendrá que enfrentar un enorme desafío: el virtual default de la deuda. Por lo tanto, desde el principio de la transición comenzó una negociación “silenciosa” con el Fondo Monetario Internacional. Más allá de este hecho, el gobierno tendrá que presentar un plan económico integral y por escrito, antes que medidas puntuales, para dar certidumbre a los actores económicos.
Eso es lo que tiene previsto realizar el recién designado ministro de Economía, Martín Guzmán. El programa tendrá tres objetivos urgentes: tranquilizar la economía, aliviar los problemas sociales que son acuciantes, y renegociar la deuda pública para poder generar condiciones de repago con crecimiento. La pregunta es saber en qué orden se llevarán a cabo estas medidas. Sin embargo, la buena noticia es que existe una predisposición positiva del FMI para una reestructuración de la deuda. Desde hace ya casi un año, ante la debacle del gobierno de Mauricio Macri, era evidente que la política económica de Argentina estaba condenada al fracaso. No obstante, el FMI continuó prestando dinero al gobierno de Macri, en buena medida por el apoyo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quería darle a su amigo argentino. No fue suficiente para que este último obtuviera la reelección.
El objetivo del nuevo ministro de Economía es postergar los pagos de la deuda durante los próximos dos años. Para este último, no hay manera de enfrentar los vencimientos previstos para 2020 y 2021 sin producir un desastre social. De tal manera que esa meta constituye una línea roja de la cual no saldrá la nueva administración de Alberto Fernández. Para el nuevo presidente de Argentina, el acuerdo con los acreedores debe basarse en la buena fe y en el propósito de recuperar el crecimiento para hacer sustentables los pagos y no recaer en default y nuevas crisis. El objetivo es pasar de un modelo financiero a un modelo productivo que apunte al desarrollo y genere estabilidad, dinamismo e inclusión de manera sustentable. De manera más general, el discípulo del premio Nobel Joseph Stiglitz se propone terminar con las crisis recurrentes del país y que encuentre un rumbo para que las familias argentinas puedan volver a proyectarse en el tiempo, sin los avances y retrocesos que han marcado los últimos cuarenta años.
Esa premisa, de preservar desde el principio la consistencia macroeconómica y social del nuevo gobierno, se antoja complicada sin el respaldo decidido de la comunidad internacional. En particular del Consejo de Administración del FMI, y de los principales bancos privados que le hicieron préstamos al gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, la reacción inicial del gobierno de Estados Unidos, fue positiva. El presidente Donald Trump, en su llamada de felicitaciones al presidente electo Alberto Fernández, le prometió que su país apoyaría las iniciativas de Argentina en el Consejo de Administración del FMI. Si bien más adelante Trump decidió aplicar impuestos a la importación de acero argentino, al día de hoy existen razones para pensar que la hipótesis de una renegociación de la deuda argentina a nivel multilateral va por buen camino. Falta saber si los demás países accionistas del FMI, empezando por los países europeos como Francia e Italia, respaldarán también o no esta iniciativa, de suma importancia para esta organización, teniendo en cuenta que el préstamo a Argentina es el mayor en la historia de la institución. Para lograr un buen arranque, Alberto Fernández necesita dar resultados de manera rápida. Veremos si lo logra antes de marzo, cuando se reunirá el Consejo de Administración del FMI.

* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París
Twitter: @Gaspard_Estrada