EL-SUR

Miércoles 19 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

Los desafíos de la gobernanza global a debate en el Foro de París por la Paz

Gaspard Estrada

Noviembre 10, 2021

A partir de hoy París será la sede en uno de los principales foros que se lleven a cabo actualmente a nivel internacional. En efecto, el Foro de París por la Paz, fundado en 2018 con el respaldo del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, parte del principio de que tras la llegada al poder en varios países de gobiernos xenófobos, nacionalistas y contrarios a los valores democráticos y de pluralismo, es necesario repensar la manera de cómo se debate y se construyen soluciones para mantener al multilateralismo a flote.
Si bien Estados Unidos ya no es gobernado por Donald Trump, el mundo de 2021 no es el de 2016. El acuerdo (sorpresivo) entre Estados Unidos y Reino Unido con Australia –del cual hemos hecho una reseña reciente–, rompiendo un pacto tácito con Francia en la zona estratégica del Asia-Pacífico, es la mejor muestra de ello. En este sentido, el nacimiento de una rivalidad estratégica entre China y Estados Unidos a nivel global obliga a repensar los instrumentos de cooperación multilateral para evitar la aparición de nuevos conflictos armados, sean éstos clásicos o bajo las nuevas modalidades del conflicto, como ataques cibernéticos o químicos, así como en el espacio.
Para dar respuesta a estas nuevas problemáticas, queda cada vez más claro que es indispensable encontrar mecanismos de regulación multilaterales innovadores, que incluyan no únicamente a los estados, sino que sean multi-actores y que tengan resultados concretos más allá de los simples comunicados tradicionales con los que concluyen las cumbres internacionales.
Es con este espíritu que fue fundado el Foro de París por la Paz en 2018. Se trata de una cumbre internacional a la cual asisten líderes de varios países, así como dirigentes de las principales organizaciones internacionales –ONU, Fondo Moneta-rio Internacional (FMI), Organi-zación Mundial de Comercio (OMC), Organización para la Coo-peración y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Internacional de Pagos (BIS), entre otros–, pero no únicamente. También participan miembros eminentes de la sociedad civil organizada, dirigentes de grandes organizaciones filantrópicas (como la Ford Foundation, Open Society Foundation, Rockefeller Foundation, Carnegie Corporation, entre otras), activistas de importantes organizaciones no gubernamentales, y líderes de grandes empresas. De esta manera, al poner alrededor de una misma mesa a esta multitud de actores, es posible encontrar las soluciones más adecuadas a los problemas de hoy.
Infelizmente, la presencia latinoamericana en el Foro de París por la Paz ha sido insuficiente. A diferencia de otras partes del mundo, como Europa, África y Asia, cuyos líderes han participado de manera regular en los trabajos del Foro, pocos presidentes de América Latina han viajado a París para debatir con sus homólogos sobre estos temas tan importantes para el futuro de la humanidad. Cuando lo han hecho, estos encuentros parisinos se han debido a otras agendas, en particular a asuntos ligados a encuentros con líderes de la OCDE o de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO) que propiamente un viaje ligado exclusivamente a los temas de la defensa de la paz y del multilateralismo.
Esta situación debe cambiar. Es en este sentido que el Instituto de Estudios Políticos de París –conocido como Sciences Po–, junto con el Foro de París por la Paz y la cancillería francesa, organizaron ayer un encuentro entre el ex presidente de Colombia y premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, junto con el ex comandante de la Fuerzas Armadas Revolucio-narias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, para celebrar el quinto aniversario de los acuerdos de paz en ese país e imaginar mecanismos para preservarlos y ampliarlos. En un momento de gran polarización política en Colombia, América Latina y el mundo en general, poder reunir a dos actores claves de la historia reciente de América Latina que lograron sobrellevar sus diferencias notorias para construir un acuerdo político duradero, es un verdadero privilegio. Esperemos que en las próximas ediciones de este encuentro, América Latina continúe estando en el centro del debate diplomático y académico internacional.

* Director Ejecutivo del Observa-torio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París.

Twitter: @Gaspard_Estrada