Gaspard Estrada
Noviembre 27, 2024
El pasado domingo, los uruguayos fueron a las urnas para elegir a su próximo presidente. La reñida contienda entre Álvaro Delgado, el candidato del partido en el poder, y Yamandú Orsi, del Frente Amplio, una coalición de partidos de izquierda y centroizquierda que gobernó durante 15 años hasta la victoria en2019 del presidente de centroderecha Luis Lacalle Pou. El veredicto de las urnas le dio la victoria a Yamandu Orsi. El candidato de izquierda sumó 49 por ciento de los votos, ante 46.5 por ciento de su rival de centro derecha, una diferencia de casi 100 mil votos. Por su lado, el Congreso terminó dividido en la votación de octubre. En el Senado, el Frente Amplio logró la mayoría con 16 escaños. Otra es la situación en la Cámara de Diputados, donde obtuvo 48 puestos, dos menos de lo requerido para alcanzar la mayoría absoluta.
La democracia uruguaya es una isla en una región cada vez más afectada por los extremismos políticos. Una sólida estructura de partidos políticos ha logrado mantener a raya la emergencia de líderes antisistema al modo de un Javier Milei en Argentina o un Jair Bolsonaro en Brasil. Los uruguayos votan desde hace décadas más por fidelidad partidaria que por apellidos. Esta elección es especialmente relevante en ese sentido: consuma la renovación de dirigentes tanto en la izquierda como en la derecha.
El Frente Amplio hizo campaña bajo el lema “un cambio seguro para Uruguay”, atento al hecho que una mayoría piensa que las cosas no iban tan mal con el actual gobierno. Aunque una serie de escándalos de corrupción sacudieron al gobierno de Lacalle Pou el año pasado, el Presidente –que constitucionalmente no puede presentarse a un segundo mandato consecutivo– goza ahora de altos índices de aprobación y de una economía fuerte que, según el Fondo Monetario Internacional, crecerá un 3.2 por ciento este año. La inflación también ha disminuido en los últimos meses, lo que impulsó a su coalición. Del otro lado, Delgado llamó a los votantes a confiar en un “segundo piso de las transformaciones” iniciadas por Lacalle Pou, que dejará el poder con una popularidad del 50 por ciento. De acuerdo con datos oficiales, durante la gestión actual se crearon 76 mil puestos de trabajo, aumentó el salario real y la inflación, estimada en un 4.5 por ciento, es la más baja de los últimos 18 años. Los analistas coinciden, sin embargo, en que hay por delante retos importantes. La situación económica figura entre las principales preocupaciones de los uruguayos, según una clasificación elaborada por la consultora Cifra. Para llevar adelante esa tarea, Orsi designó a Gabriel Oddone, un economista de perfil socialdemócrata que proviene del sector privado y ha sido consultor de numerosos organismos internacionales. Bajo la conducción de Oddone, el gobierno de Orsi buscará acelerar el crecimiento de la economía mediante políticas dirigidas a fomentar la inversión y aumentar la productividad. En la última década, el crecimiento económico promedió el 1 por ciento anual únicamente. El nuevo gobierno del Frente Amplio intentará reformar el sistema de protección social para atender a la pobreza que afecta al 20 por ciento de los menores de 6 años. Por otro lado, el otro gran desafío del futuro gobierno uruguayo será la inseguridad pública. Con una tasa de 11.2 homicidios cada 100 mil habitantes, la situación de Uruguay no está entre las más críticas de América Latina, pero duplica el promedio mundial y está lejos de la tasa registrada, por ejemplo, en Chile –4.5 homicidios cada 100 mil–, país con el que a menudo se compara.
El crecimiento de la inseguridad está asociado a una presencia cada vez mayor del narcotráfico, sobre todo en los barrios periféricos de Montevideo, donde se suceden los enfrentamientos entre bandas. Tan sensible es el tema que el Frente Amplio prometió crear un sistema integral contra el crimen organizado, sumar 2 mil nuevos policías e incorporar cámaras de vigilancia, todas medidas que bien podrían ser banderas de la derecha. Si el gobierno de Orsi logra –al menos en parte– cumplir con estos objetivos, podrá reconstruir a la izquierda uruguaya por un largo periodo.
* Miembro del comité asesor de la Unidad del Sur Global de la London School of Economics.
X: @Gaspard_Estrada