EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Los legisladores de Morena

Humberto Musacchio

Septiembre 27, 2018

La diputación de Morena está pagando el noviciado a un alto costo social y político. Para empezar, se negó a disminuir las dietas de los legisladores con la peregrina promesa de que más adelantito revisarán sus ingresos, que en algunos casos estarán por encima de los 108 mil pesos mensuales que ganará el presidente de la República.
Igualmente, continúa el pago (con nuestros impuestos) de esquelas destinadas a unirse a la pena por la muerte, no de un prócer o siquiera de un legislador en funciones, sino de la parentela de los señores diputados. En la misma línea del derroche está la decisión, ciertamente plausible, de ya no tener a las edecanes en el pleno, pero se les sigue pagando a estas damas sin que ahora desquiten el sueldo.
Lo que ha levantado ámpula es el reparto de comisiones, en el cual Morena cedió a su aliado, el Partido Encuentro Social, la de Cultura y la de Salud. En el primer caso, el presidente será Ricardo de la Peña Marshall, quien le hará honor a su apellido, pues desde el pozo de su mochería se propone cuidar “la moral de la sociedad”.
Marshall es un ilustrísimo desconocido en el ámbito cultural pese a ser autor de ¡18 libros!, aunque, eso sí, cuando fue director del Museo de Historia Natural de Villahermosa cobró fama por su elevada altura de miras, lo que demostró sobre todo al abrir el recinto para un concierto de Chico Che. Pero nadie se alarme: la cultura no es algo que le preocupe mucho a Morena ni a su líder. Recordemos que como jefe de Gobierno, AMLO tuvo un secretario de Cultura dedicado a escribirle sus discursos y luego dejó el cargo a una economista completamente ajena al ámbito intelectual.
Más escandaloso resulta que la Comisión de Salud quede también en manos del PES, cuya mochería descalifica a ese partido para abordar asuntos como la prevención de embarazos no deseados, el aborto, el matrimonio gay o la adopción por parejas del mismo sexo. El PES no le aportó ni tres por ciento a la victoria de AMLO, pero salió ganando medio centenar de diputados. ¿No era suficiente pago para esa pandilla que hace negocios con la religión?
Por lo pronto, una veintena de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres (GIRE, Católicas por el Derecho a Decidir, el Instituto Simone de Beauvoir y otras) ya salieron a manifestarse contra la decisión de favorecer al PES, “que se ha caracterizado por presentar iniciativas de carácter ideológico encaminadas a limitar los derechos de las personas, en particular de las mujeres”, por lo cual “es alarmante que Morena no considere la salud como tema prioritario” y ceda a un grupo de fanáticos –eso lo digo yo, HM—“una comisión que requiere información científica y no ideológica”.
Pero la inconformidad mayor proviene de las propias filas de Morena, donde un grupo de diputados protestó por la entrega de las citadas comisiones al PES, por poner la Comisión de Relaciones Exteriores en manos del Partido del Trabajo y entregar las de Hacienda y Radio y Televisión al PAN, que ahí podrá emplear esa terrible droga que es la moralina, tal vez porque todo augura que el laicismo, una conquista histórica del pueblo mexicano, es vista con desdén por los ganadores y su líder, que no advirtieron el gran daño que desde esos órganos parlamentarios le pueden hacer los azules a las políticas de avanzada.
Otro reclamo de los legisladores morenistas se produjo por la sobrerrepresentación que se le regaló al Movimiento Ciudadano y por el oneroso otorgamiento de la Comisión de Medio Ambiente a uno legisladores que le compró Morena al Partido Verde. Deudas son deudas y así se pagó la adquisición de los cinco diputados kiwis (morenos por fuera y verdes por dentro).
La discusión entre los morenos inconformes y el líder de la bancada Mario Delgado fue subiendo de tono. El pastor incluso apeló en cierto momento a los valores, ante lo cual la diputada guerrerense Abelina López Rodríguez le reviró: “No sea soberbio, no sea autoritario. ¿De qué valores habla si (usted) votó por la reforma educativa”. ¡Zaz!
Y hablando de valores, quién sabe cuáles le encontró la fracción de Morena en el Senado a un viejo vividor al que propone para recibir la Medalla Belisario Domínguez. El beneficiario se apoderó de un periódico fundado con el dinero y el esfuerzo de muchos y le dio forma de vaquita a la que sigue ordeñando con singular dedicación. Otro vergonzoso pago de favores del líder de Morena.