EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Los millones en facturas falsas de Morena

Silber Meza

Agosto 28, 2021

DE NORTE A SUR

 

Una de las características de la corrupción es que es sistémica. No existe en el mundo un país que pueda decir que ahí no existe la corrupción, que la totalidad de su población es honesta, o que el gobierno mismo es por entero transparente. Lo que sí hay son sociedades que han podido disminuir la sucesión de actos de corrupción a través de sistemas de prevención y sanción. Por eso es impreciso el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando dice que él y su movimiento, al que ha llamado la “Cuarta Transformación”, van a acabar con la corrupción. Eso es simplemente imposible.
Puede ser que funcione para efectos de comunicación política, pero en realidad es prometer lo que no se puede cumplir.
Hace unos días publiqué en El Universal un reportaje donde expongo que 64 empresas fantasma generaron 2 mil 445 facturas falsas a nombre del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), y la primera de ellas se emitió el 1 de septiembre de 2014, apenas un mes después de que el instituto político del ahora presidente se constituyera oficialmente.
La información fue entregada por el propio Sistema de Administración Tributaria (SAT), a través de solicitudes de acceso a la información pública. En total, estas compañías le facturaron 31 millones 737 mil 444 pesos a Morena entre 2014 y 2019, lo que abarca la parte inicial del periodo de López Obrador.
Comúnmente les llamamos “empresa fantasma” o “factureras”, pero el SAT las ubica como Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS) cuando detecta que un contribuyente ha estado emitiendo comprobantes sin contar con activos, personal, infraestructura o capacidad material, directa o indirectamente, para prestar los servicios o producir, comercializar y entregar los bienes que amparan tales comprobantes; o bien, cuando dichos contribuyentes se encuentren “no localizados”.
En México estas empresas se utilizan por particulares para evadir impuestos, pero también son usadas por entidades gubernamentales para comprobar viáticos que no se realizaron, para retirar recursos públicos a través de obras o de compras que nunca existieron, para triangular recursos a través de una empresa falsa, entre otros. Las compañías también se pueden convertir en EFOS cuando se esconden del SAT porque han decidido no pagar impuestos y optan por desaparecer el membrete. En muchas ocasiones crean otras empresas para continuar con sus operaciones comerciales sin pagar sus deudas.
Por eso el SAT las boletina y hace públicos los listados de las que están en situación irregular. Una vez que son clasificadas como EFOS, ninguna de las facturas emitidas por estas personas morales tiene validez.
En Morena, Slogísticos HMC Negrete, S de RL de CV, fue la que más facturó: emitió mil 765 comprobantes fiscales por un monto de 21 millones 783 mil 198 pesos.
La empresa tiene una importante relación con Delfina Gómez Álvarez, la actual titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP). En la precampaña para gobernadora del Estado de México, durante 2017, le facturó al menos un millón 600 mil 800 pesos para brindarle el servicio de escenario con dimensiones de 18×10 metros y altura de 2 metros, lona panorámica de 18×8 metros, equipo de audio de 70 bocinas con sistema lineal, micrófonos, sillas de jardín de color blanco. Fue para un evento en el estadio Neza 86, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, hoy presidente de México.
Uno de los elementos más importantes del reportaje citado es que demuestra no sólo que Morena utilizó empresas fantasma, sino que además usó las mismas que contratan los partidos políticos de los que se dice diferente.
Por ejemplo, la EFOS Woonter Well, SA de CV, le facturó al PAN propaganda en transporte público; Operadora Ruhe, SA de CV, es proveedora del PVEM; ENEC Estrategia de Negocios y Comercio, SA de CV, le facturó playeras al Partido Nueva Alianza, y Todo en Publicidad Lancaster le facturó publicidad al PRI de Puebla. Todas éstas también fueron proveedores de Morena.
El partido de López Obrador presume ser un instituto anticorrupción, sin embargo ha utilizado el modelo de facturación falsa que asegura combatir. Así, es inevitable recordar la frase que usa ahora el presidente para difundir su Tercer Informe de Gobierno: “Hechos, no palabras”.