EL-SUR

Lunes 27 de Mayo de 2024

Guerrero, México

Opinión

Los primeros pasos del gobierno de Luis Arce en Bolivia

Gaspard Estrada

Diciembre 16, 2020

Hace poco más de un mes, Luis Arce tomó posesión como nuevo presidente del Estado plurinacional de Bolivia, después de un ciclo electoral caótico marcado por la pandemia y la crisis económica, sanitaria y política originada por la salida forzada del poder del entonces presidente Evo Morales, en noviembre del año pasado. Desde entonces, mucho se ha especulado sobre el futuro político del nuevo gobierno del Movimiento Al Socialismo. En efecto, buena parte del éxito político de los gobiernos de Evo Morales se debió a un cuadro económico que no existe más en Bolivia ni en América Latina: el de una alza de los precios de las materias primas, aunado en el caso boliviano a una política económica que le dio prioridad al mercado interno y a la recuperación del sector energético –en particular del gas, que fue nacionalizado en 2006.
Durante los 14 años en los cuales Luis Arce fue ministro de Economía, la gran mayoría de los indicadores económicos y sociales mejoraron de manera sustancial, lo que le permitió articular un discurso durante la campaña presidencial: según una encuesta realizada por la fundación alemana Friederich Ebert el día de las elecciones, 79.1 por ciento de los entrevistados (que eligieron hasta tres opciones) opinaron que su principal preocupación al momento de votar fue la crisis económica, frente al 59.1 para la identidad étnico-cultural y al 31.3 para la “falta de opciones alternativas”.
Sin embargo, ahora que está en el poder, Luis Arce deberá obtener resultados rápidamente para no perder el respaldo de los sectores indígenas y también de las clases medias urbanas, que después de haber dado la espalda a la intentona reeleccionista de Evo Morales, (ilegal según la propia Constitución promulgada en 2009), votaron de nueva cuenta por el MAS. Y a diferencia de los años anteriores, la crisis económica provocada por la pandemia no da señales de desaparecer en el corto plazo. Además de relanzar el mercado interno y relanzar los programas sociales creados por el MAS, es necesario generar confianza y certidumbre política.
Esa es y será la principal tarea política de Luis Arce. En efecto, buena parte de las instituciones del Estado boliviano fueron fracturadas a raíz de la salida forzada del poder del entonces presidente Evo Morales. En particular, la policía y el ejército, cuyo papel fue determinante para la salida de Evo Morales en 2019 y la posterior represión de los movimientos sociales afines al MAS (las llamadas “masacres de Sacaba, Senkata y el Pedregal”). Paradójicamente, los militares recibieron un trato especial de parte de , que aumentó la inversión en material de combate, entregó la conducción de la aeronáutica civil a militares retirados y designó a muchos ex comandantes como embajadores del país. Pero también hubo roces entre las fuerzas castrenses y el líder indígena por las políticas que éste ejecutó para reforzar el carácter “antiimperialista” del ejército y por el culto que profesaba a En este sentido, el presidente Arce hizo lo correcto al sustituir a la cúpula policiaco-militar. Al mismo tiempo, al nombrar al antiguo jefe de la fuerza aérea como jefe de las fuerzas castrenses, Arce mandó una señal de distención hacia el ejército.
En el plano civil, por el contrario, Arce decidió darle espacio en sus principales ministerios a personalidades políticas que habían participado en el gobierno de Evo Morales, pero que no forman parte del grupo político del ex presidente. De esta manera, intenta crear un grupo político que le sea fiel, en un momento en el que la figura de Evo Morales continúa presente en el imaginario de los bolivianos. Falta saber cuál será la reacción del fundador y líder social del MAS. Por el momento, este último está en campaña, respaldando a los candidatos de su partido de cara a las elecciones regionales de marzo de 2021. Sin embargo, ¿qué hará después de ello? Según Morales, su rol será el de apuntalar la renovación de los cuadros de su partido, al asumir la jefatura política del MAS en respaldo a Arce. Falta saber si este binomio será funcional y viable.
* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París.

Twitter: @Gaspard_Estrada