EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Los primeros pasos en el ambiente

Octavio Klimek Alcaraz

Diciembre 08, 2018

 

Se ha iniciado el nuevo gobierno federal 2018-2024, el pasado sábado 1 de diciembre se realizó la protesta de ley del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador. Por ello, me permito realizar unas breves reflexiones con los primeros anuncios del nuevo presidente en materia ambiental. Finalmente, el tema ambiental es el tema de la salud de los ecosistemas base de la vida en el país. Se trata de cuidar nuestra vida misma.
Hay dos anuncios, que son positivos para el ambiente y la salud de las personas. El primero es que la técnica de fracturación hidráulica en la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales, conocida como fracking, será prohibido. El segundo asunto es la prohibición de cultivos de organismos transgénicos.

En lo personal, como muchos otros comprometidos con el ambiente y la salud de las personas, aplaudo dicho anuncio. Es obvio, que en los diversos sectores relacionados a la economía del fracking y los transgénicos no es bien vista la declaración del nuevo presidente.
Para ambas prohibiciones, en mi opinión deben realizarse sendas reformas a la legislación secundaria en la materia.
Los atropellos, que la Ley de Hidrocarburos permite en nombre del supuesto interés social y orden público, dando así preferencia a las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos sobre cualquier otra actividad en los terrenos de ejidos, comunidades o predios particulares, debe ser cuando menos subsanado. En especial cuando se tienen riesgos con gran certidumbre de impactos adversos e irremediables en el ambiente y en la salud de las personas, que es el caso del fracking.

El uso del agua para dicha actividad impide el derecho constitucional de garantizar a las personas a las aguas en calidad y cantidad, así como a un ambiente sano en zonas de agua escasa o bajo estrés hídrico. Recuérdese, que para aplicar dicha técnica se requieren grandes cantidades de agua que se mezclan con diversos aditivos químicos, para la fracturación, por eso se denomina hidráulica. Luego esa agua ya contaminada normalmente se recupera y se inyecta en el propio subsuelo. Existen evidencias, de que donde se aplica la técnica de fracking ha generado serios problemas de contaminación en aguas subterráneas, lo que ha causado graves problemas de abasto de agua a las poblaciones, así como deterioro ambiental. Indudablemente, además de la reforma a la Ley de Hidrocarburos, la nueva Ley General de Aguas por venir debe de prohibir de manera clara y concreta la práctica del fracking en México. Ya no se hablé de los problemas de sismicidad, que induce el mismo.
En el caso de prohibir los transgénicos u organismos genéticamente modificados, que son seres vivos transformados a nivel genético, ya sea manipulando sus propios genes o bien insertando genes de otras especies; el objetivo es transmitir determinadas características deseables de uno a otro.
En general, las consideraciones que han prevalecido son las de los intereses económicos de grandes empresas biotecnológicas globales, más que técnico-científicas. Hay que recordar, que la base de nuestra alimentación es el maíz, que se reproduce por polinización cruzada, y por ello susceptible de ser contaminado por maíz transgénico. En el caso de México se ha pretendido dejar de lado cualquier consideración social, cultural o ambiental para el cultivo comercial de maíz transgénico. Además, los paquetes tecnológicos usados en transgénicos y otros cultivos convencionales de la industria agrícola utilizan herbicidas como el glisofato, que finalmente es un veneno literalmente para quienes lo usan cotidianamente, además de que existen indicios de trazas de este en nuestro alimento cotidiano, las tortillas. Adicional a ello, el glisofato es cada vez es menos efectivo ante la resistencia evolutiva de las hierbas a sus efectos.
La responsabilidad de México con el mundo es enorme. El país es el centro de origen, domesticación y diversidad del maíz. Por ello, tenemos que proteger nuestro maíz, en sus diversas variedades nativas, tanto para la presente generación, como para las que nos seguirán. Existen, además alternativas desarrolladas en centros de investigación agrícola del país para aumentar la producción de maíz sin necesidad de transgénicos. Así, al prohibir el cultivo de transgénicos, se eliminan los riesgos ambientales y a la salud de la liberación de maíz transgénico en el campo mexicano.
Este no es el único caso de problemas con transgénicos en México. Por ejemplo, el tema de los cultivos de la soya transgénica en el sureste, que ha llevado a una crisis de la apicultura orgánica de la península de Yucatán al contaminar su miel con trazas de transgénicos. Existe una controversia legal por esto, que con esta prohibición también zanjaría la cuestión en beneficio de las comunidades de apicultores de la península.
Obviamente, se requiere reformar la actual Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados para hacer efectiva esta prohibición. Además de que se debe hacer ahora si efectivo el derecho de las personas a decidir si consume o no consume productos alimenticios con contenido de transgénico a través del etiquetado correspondiente, que tanto la industria, como las anteriores autoridades federales y legisladores afines habían impedido se realizara.
Hay otros temas por venir, por ejemplo, se requiere más información en la propuesta de la nueva arquitectura del Sector del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Se entiende, que con las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal se debe diseñar una nueva arquitectura para las antiguas delegaciones federales de la Semarnat, Comisión Nacional del Agua, la Comisión Nacional Forestal, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, las propias regionales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Esta es la posibilidad de una coordinación interinstitucional real entre los organismos del sector en las entidades federativas, no solo a nivel central, sino también en las ahora representaciones en las entidades federativas. Evidentemente se requiere cirugía mayor, hay que meter bisturí a áreas no sustantivas obesas administrativamente, pero también cuidar de fortalecer las áreas donde se requiere personal técnico sustantivo, que no son mandos superiores. Ese sería el caso del primer frente de la batalla por la defensa del ambiente en el orden federal, que son las antiguas delegaciones federales, ahora representaciones. Lo más cercano al pueblo en el país. En ello, no debe olvidarse que existe una gran complejidad de los asuntos ambientales del orden federal en cada entidad federativa, cada una de ellas debe tener un diagnóstico propio y un correspondiente diseño específico. No es lo mismo Guerrero o Veracruz, estados costeros, que Chihuahua o Tlaxcala, estados del interior. Espero que muchas de mis dudas sean resueltas con el proyecto de presupuesto federal para el Sector del 2019.
P D Manifiesto mi solidaridad con las familias de tantas personas asesinadas, desaparecidas y desplazadas en Guerrero, ahora solo leo notas periodísticas de asesinatos, desapariciones y desplazados como partes de guerra, números fríos, la normalidad cotidiana de las y los invisibles, campesinos, maestros, ancianos, jóvenes, mujeres, infantes entre tantas víctimas de esta violencia. La barbarie e impunidad no puede aceptarse nunca como algo cotidiano.