Adán Ramírez Serret
Febrero 07, 2025
En los círculos intelectuales, académicos, periodísticos y en muchos más, se ha vuelto popular en los últimos años, y cada vez con más fuerza, por fortuna, el uso del lenguaje incluyente y de términos como mansplaning o gaslighting que pueden resultar cansados, ociosos y acaso incomprensibles para muchas personas. ¿Por qué hablar sobre todo esto? Para muchas personas podría, puede, parecer exagerado, prescindible. Para todas esas gentes que piensan que está de más incluir a las mujeres en el lenguaje y denunciar agresiones pocos vistas e invisibilizadas de tanto que se hacen, es indispensable leer a Elena Garro (Puebla 1916-Cuernavaca 1998) y en especial la novela Testimonios sobre Mariana reeditado en años recientes junto con otras maravillosas novelas por el Fondo de Cultura Económica.
Elena Garro fue una mujer de una gran belleza, blanca y perteneciente a una clase privilegiada. Una mujer de muchísimo talento y con la cualidad de ser muy brillante y, por si esto fuera poco, de un carácter brutal. Garro fue una mujer que primero fue bailarina y en sus primeros años de juventud conoció a un joven poeta que con el paso de los años se convertiría en la figura más influyente de la literatura mexicana y latinoamericana. Esto, que normalmente sería un hecho más de su vida privada y que sólo le concerniera a ella y su pareja, fue un hecho que cambió y, hay que decirlo, destruyó la vida de Elena Garro. ¿Cómo es posible que estar casada con un escritor muy influyente, talentoso y poderoso, sea una tragedia en la vida de una persona? Sucedió que Garro encarnaba muchos rasgos que una sociedad odia. Era escritora, hermosa, culta y no estaba dispuesta a quedarse callada y soportar ser tan sólo el apéndice de su pareja, como lo exige normalmente una sociedad patriarcal.
El medio cultural mexicano es singularmente excluyente por lo que se caracteriza por estar constituido por grupos de amigos, quienes más allá de su talento, se publican e incluyen en becas, puestos y antologías. Sobre esto Roberto Bolaño escribió una muy brillante novela Los detectives salvajes en la cual en la búsqueda de dos poetas marginales por pobres y morenos escuchamos durante toda esa larga novela lo que el medio cultural, amigos o enemigos; pensaban sobre ellos. Bolaño escribió su novela en 1998, pero muchos años antes, publicada en 1982, pero escrita al menos diez años antes, Elena Garro hizo algo parecido en cuanto a talento y contundencia con su brutal novela Testimonios sobre Mariana. La brillante autora sufrió mucho y vivió en carne propia y sangrante todos los machismos, y fue víctima de gente sin escrúpulos que se dedica a contar chismes, que por más que lo digan en diminutivo, son muy desagradables. Pero Garro se adelanta a todo y escribe esta novela en donde ella misma cuenta todos aquellos horribles chismes que se han contado sobre ella. Por lo que esta novela está escrita en clave, contada por tres personajes que hablan sobre Mariana que es un claro alter ego de Garro.
La primera parte de la novela la cuenta un gigoló argentino quien es una versión de Adolfo Bioy Casares que fue pareja de Garro y quien cuenta su enamoramiento de Mariana y la tormentosa vida que ella tenía en París. Pues está casada con un hombre que quiere dominarla, que no la ama y que está cansado que ella sea tan “rebelde”. Él tiene abiertamente una amante y le “permite” a ella que esté con otros hombres mientras esté bajo su dominio. En esta dolorosa historia de amor el amante que la cuenta está desesperado pues no puede atraparla; ella siempre es huidiza y les es imposible amarse porque el mundo entra todo el tiempo en su vida privada.
La segunda parte la cuenta una mujer mayor que fue cercana a Mariana y quien la quiso, pero también le cuesta trabajo entenderla y es testigo de lo mucho que la tratan como loca y cómo los hombres quieren dominarla.
La tercera la cuenta un joven que estuvo profundamente enamorado de ella y quien tampoco la entiende y todo el tiempo quiere dominarla con el sexo.
Garro sufre ser invisibilizada en el lenguaje pues su esposo es el único que existe en el lenguaje, mansplaning porque la gente le explica su vida y gaslighting cuando todo el mundo le dice que está loca hasta que la confunden. Sobrevive en un terrible mundo y deja un testimonio que es de las grandes novelas que se han escrito en México.
Elena Garro, Novelas escogidas (1981-1998), Ciudad de México, FCE, 2016. 945 páginas.