Ana Cecilia Terrazas
Julio 26, 2025
AMERIZAJE
Luisa Huertas es toda ella gran actriz. Con más de 55 años interpretando distintos papeles para televisión, radio, cine, películas, performance, videos, Huertas es una maestra de maestras nombrada literalmente patrimonio cultural vivo de Ciudad de México. La actuación se puede definir como interpretación, que es la difícil posibilidad de adentrarse en un papel –un pensar o decir– de otra persona que no es una. Aquí algunas fotografías para mostrar la relevancia del trabajo actoral y personal, talentoso y profesional de una actriz como lo es Luisa Huertas.
Lo más reciente. La ópera prima de Pierre Saint Martin Casillas, No nos moverán, comedia negra absolutamente recomendable que estrenó en cartelera apenas este 24 de julio y ya está multinominada y premiada, imprescindible por su fuerza, humor, calidez, calidad y originalidad para abordar el movimiento estudiantil del 68.
Nominada al Ariel como mejor actriz por su papel de Socorro en No nos moverán, Huertas ha sido ganadora del Ariel en coactuación femenina y acaba de ser galardonada con la medalla Xavier Villaurrutia precisamente por esta interpretación. La medalla se le otorgó por “la fuerza, sutileza y presencia escénica”.
Otra postal. El pasado domingo 13 de julio en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris –en la capital mexicana–, el famoso ensamble Voz en Punto ofreció un concierto en celebración y homenaje al décimo noveno aniversario de CeuVoz A.C. Esta asociación civil fundada y dirigida por Luisa Huertas no es solamente, como se autodefine, “un centro de enseñanza especializado en el trabajo de la técnica vocal al servicio de la palabra”: es un semillero de personas jóvenes (o no) que gratuitamente aprenden a ser intérpretes, actores, actuantes y a sentirse cómodos en su piel y en su voz, al grado de poder meterse en los zapatos de otros personajes y recrear alguna otra historia más allá de la suya. Muchas generaciones de actrices y actores se han formado en el emblemático CeuVoz de Luisa Huertas, en donde se imparten métodos como el Linklater, Feldenkrais, Roy Hart o Alexander para la formación de todas aquellas personas que hablan directamente al público desde los escenarios. A la presentación de ese 13 de julio asistió prácticamente todo el teatro, amistades personales de Luisa, alumnas y alumnos quienes, de pie, cantando y bailando, aclamaron el trabajo de Voz en Punto, de Luisa, del CeuVoz*, de la enseñanza estratégica que ahí se imparte. No fue nada más una presentación, fue el reconocimiento íntimo, ante unas 800 personas, de un trabajo performático de vida.
Otra. Hasta el 23 de agosto de este año, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario de la UNAM, en Cdmx, como parte de las celebraciones por el centenario de la poeta chiapaneca Rosario Castellanos, Luisa Huertas interpreta impecablemente a una Rosario madura en Prendida de las lámparas**, que aborda a tres voces, con tres actrices, tres Rosarios Castellanos, la vida de la poeta, partiendo del instante de su muerte en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974.
Una más. De una congruencia insólita, entre artistas y personas de todos los gremios, Luisa Huertas monta regularmente con la Compañía Nacional de Teatro la exquisita obra Diccionario, que concuerda totalmente con su estilo, creencias y pasiones. Escrita por Manuel Calzada Pérez, esta obra*** habla sobre otra mujer amante de las palabras, la erudita bibliotecaria María Moliner, a quien conocemos porque fue autora del diccionario de uso del español que lleva su nombre.
Mueve y conmueve. En 2015, Luisa Huertas participó con toda convicción, con su talento entero y su compromiso profundo, en un proyecto celebratorio de 200 años de lucha política de la mujer en México****, que en septiembre de ese año se concretaba con el ingreso de la paridad política a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. En esta “caravanaparidad” atestiguamos su sistema prolijo de trabajo. Huertas no solamente accedió a participar en el happening en línea; se hizo cargo, por principio, de analizar el guion; revisó, supervisó, corrigió, se metió, ensayó, interpretó, actuó, leyó, habló, se dio toda sin ceder a erratas o fallos previsibles.
No cabe duda de que para actuar y para entregarse al público hay que tenerse a sí misma primero. Esta mujer de convicciones férreas es orgullo nacional nuestro.
*https://www.ceuvoz.com.mx/
**https://teatrounam.com.mx/teatro/entradasteatro/prendida-de-las-lamparas/
***https://colnal.mx/agenda/el-diccionario-obra-de-teatro-4/
****https://www.caravanaparidad.mx/
@anterrazas