EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Más beisbol, menos cultura

Humberto Musacchio

Abril 20, 2020

Más beisbol, menos cultura

El gobierno federal adquirió en más de 500 millones de pesos el estadio de beisbol de Hermosillo y pronto va a comprar el de Ciudad Obregón, porque la pelota caliente es prioritaria. Por contraste, la máxima autoridad de la República ordenó suprimir el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y el Foprocine (Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad), en tanto que le permitirán vivir al Fideicomiso para el Fomento y la Conservación del Patrimonio Cultural, Antropológico e Histórico de México (Fideinah), pero también será arrojado a la basura “una vez que se hayan agotado los recursos comprometidos hasta ahora” (¡?). Para Alejandra Frausto, este golpe bajo “no compromete de manera alguna la misión central del INAH”, aunque cuando se caiga una iglesia o haya que ir en apoyo de una zona arqueológica se lo recordaremos. En el caso del Fonca, “durante este periodo de transición se mantienen los apoyos y becas”, aunque luego, ya convertido en una oficina más de la Secretaría de Cultura, según la señora Frausto, tendrá “reglas de operación claras, transparentes y sin espacio para la corrupción”, lo que es una forma de decir que había corrupción en el Fonca, y que la secretaria de Cultura lo sabía y nada hizo para combatirla, porque la extinción del Fondo no la decidió ella. El diputado Sergio Mayer la felicitó. Así estamos.

Barren con fondos culturales

Es lamentable la nula capacidad de negociación de la secretaria de Cultura. Carece de una relación fluida con su jefe inmediato, no puede advertirle que es perjudicial para la nación descuidar su patrimonio y que este gobierno pagará muy caro su desprecio por la cultura. Era absurdo que subsistiera el Fideicomiso para Apoyar la Construcción del Centro Nacional de las Artes, que se acabó de edificar hace veinte años. Pero muy otro es el caso de los fideicomisos que (más o menos) permiten mantener funcionando la Casa del Risco y los mu-seos Diego Rivera y Frida Kahlo. Más difícil de entender es la supresión de los fideicomisos “irrevocables” (¡irrevocables!) del Museo de Guadalupe Zacatecas, nuestro mayor repositorio de arte colonial; el de Santo Domingo de Oaxaca, por el que tanto luchó el inmenso Fran-cisco Toledo; o el de Santo Domingo de Guzmán de Chiapas. ¿Si son irrevocables por qué los revocan? ¿Es legal el atropello?

Adiós a Willebaldo López

Los arrieros con sus burros por la hermosa capital fue la obra que le dio sitio en el teatro mexicano, pero Wilebaldo López (Queréndaro, Michoacán, 1944) siguió produciendo éxitos como ¡Cosas de muchachos!, Vine, vi y mejor me fui o la multipremiada Yo soy Juárez. Cuando estaba en sus veintitantos años fue becario del legendario Centro Mexicano de Escritores y por ese tiempo estudió en la Escuela de Arte Teatral del INBA, de la que llegó a ser director (1983-94). Actuó en Asesinato de una conciencia, de Luis G. Basurto, o en Muera Villa, de Juan Tovar, y dirigió piezas teatrales del propio Basurto, Rodolfo Usigli y, entre otros, Carmen Toscano. Guionista de radio y televisión. Lo recordaremos.

Aridjis, PIT II y las editoriales

Homero Aridjis declaró a Excélsior que Paco Ignacio Taibo II se negó a publicarle un nuevo poemario. Paco respondió: “respecto del nuevo libro de poesía de Homero Aridjis, le pedimos que nos enviara el manuscrito en cuanto estuviera listo, aunque en las condiciones en que nos encontrábamos no hubiéramos podido editarlo muy rápido”. Hasta ahí el desacuerdo. Lo lamentable es que los autores mexicanos han perdido opciones para publicar sus libros, pues lejos quedaron los tiempos en que, aparte del Fondo de Cultura Económica, se ocupaban de la producción nacional editoriales como Joaquín Mortiz, Grijalbo y otras firmas. Hoy, salvo Era o Siglo XXI, que están muy lejos de la determinante producción de otro tiempo, los grandes consorcios extranjeros han absorbido los principales sellos. Queda a los escritores mexicanos publicar en editoras marginales, pocas de ellas capaces de pagar derechos de autor y de contar con una adecuada distribución. Pueden por supuesto recurrir a Amazon y otras firmas que trabajan sobre todo en internet, pero el panorama es más o menos el mismo para los autores nacionales, y si optan por edición de autor acaban perdiendo hasta la camisa. Sí, el panorama es desolador.

Breviario…

Murió la poeta y cuentista Amparo Dávila (Pinos, Zacatecas 1928-Cd. de México 2020), quien fuera secretaria de Alfonso Reyes y esposa del pintor Pedro Coronel. Ganadora del Premio Xavier Villaurrutia en 1977 por Árboles petrificados, en 2018 agregó a su producción El huésped y otros relatos siniestros. @@@ En Uruapan, donde nació en 1958, se quitó la vida el escritor Héctor Ceballos Garibay, quien en carta póstuma dejó escrito: “Hago responsable de mi suicidio a Andrés Manuel López Obrador” (¡?). @@@ El fotógrafo Jorge Panameño y la editora Noemí García Luna han repartido más de cincuenta despensas y ayuda económica de 300 pesos a integrantes de la comunidad cultural que están pasando apuros. Planean hacer una subasta de arte con el mismo fin. Interesados pueden comunicarse al 55-7536-7645.