EL-SUR

Lunes 24 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Media campaña y (en lo presidencial) todo sereno

Silber Meza

Abril 20, 2024

Xóchitl Gálvez, la candidata de PAN-PRI-PRD ha declarado que va “a mandar al carajo muchas cosas”, es decir, que realizará cambios fuertes dentro de su campaña. A Claudia Sheinbaum se le ve cuidadosa. Lleva ventaja según las encuestas, pero en política nada está dicho. Pasa lo del beisbol: esto no se acaba hasta que se acaba, y se acaba hasta que cae el último out.
Ya tuvieron un debate de tres, la gran oportunidad de Gálvez para golpear con amplificador a Sheinbaum, pero no pasó. Y no es que Claudia haya ganado el debate, más bien Xóchitl perdió la posibilidad de hacer que su rival lo perdiera y, con ello, iniciar una larga noche de campaña para la exjefa de gobierno de Ciudad de México. No hay consenso sobre quién lo ganó, pero sí está claro que no fue la exfuncionaria de Vicente Fox.
Si uno ve la línea de tiempo de las concentradoras de encuestas como Oráculus, por ejemplo, se observan líneas prácticamente sin variaciones. En los últimos nueve o 10 meses las cosas no se han modificado. Pero veamos este año 2024, cuando ya había más claridad en las candidaturas. En enero, Sheinbaum tenía 63 por ciento de preferencia electoral; Gálvez, 31; Jorge Álvarez Máynez, 6. Cuatro meses después, y a mitad de la campaña oficial, Sheinbaum suma 60 por ciento de preferencias electorales; Gálvez, 34; Máynez, 6. La candidata de Morena habría perdido tres puntos, los tres puntos los habría ganado la de la alianza opositora, y el de Movimiento Ciudadano habría quedado igual. Si así fuera, Gálvez estaría a 26 puntos de la morenista, un puntaje muy difícil de alcanzar, sobre todo con el poco más de un mes que le resta a las campañas.
Xóchitl Gálvez y el grupo que la apoya lo han intentado, pero no ha sido ni de cerca suficiente. Han impulsado –con el apoyo o no de la candidata– la campaña en Twitter (X) de #NarcoPresidenteAMLO y #NarcoCandidataClaudia, entre otras, pero no han logrado su objetivo. Al contrario, en lo más alto de la estrategia digital aparecieron encuestas en las que colocaban al presidente Andrés Manuel López Obrador en uno de sus mejores niveles de popularidad. A Xóchitl tampoco le han ayudado los yerros verbales: como la crítica a quienes llegan a 60 años sin vivienda –frase que iba dirigida a Sheinbaum, pero fue fallida porque no se difundió así–, equivocarse en el nombre de la universidad en la que hace un mitin con estudiantes, entre muchas más que podrían ser tópico de una columna entera.
Y, ojo, no es que Claudia no se haya equivocado. Claro que ha cometido errores: dio datos falsos en el debate e incluso mostró (nuevamente) un talante autoritario, pero los suyos no han sido tantos como los de su principal oponente, ni tan graves como para que le resten preferencias electorales. Además, la mirada está fija en Xóchitl porque se parte de la claridad de que Claudia es la candidata a vencer, y es lógico estar pendiente de la candidata que tiene la mayor posibilidad de lograrlo.
Va media campaña presidencial y todo sereno. No hay verdaderos cambios y cada vez más la elección en Ciudad de México roba reflectores porque es allí donde se ve la competencia más cerrada. Clara Brugada, de la alianza oficial, contra Santiago Taboada, de PAN-PRI-PRD.
La preferencia, según las encuestas, se recargan en el lado de Brugada, pero cada día Taboada se acerca más a la candidata de izquierda. Si Morena pierde la capital del país sería un durísimo golpe al partido, a la izquierda partidista y, por supuesto, al presidente Andrés Manuel López Obrador.
La Cdmx era, sin duda, un lugar donde el presidente tenía un activo político duro, pero con el paso del tiempo y, sobre todo, de su gobierno presidencial, se ha ido resquebrajando por su desprecio a las clases medias, la imposición de megaproyectos, el rechazo a la transparencia; un gobierno federal que no impulsa las libertades asociadas a las izquierdas y que ha aumentado ostentosamente el poder militar, entre otras razones.
La crisis más reciente es la contaminación del agua potable en una zona de la ciudad. Aunque el gobierno local ya habla hasta de un posible “sabotaje”, aún no se conocen las razones que llevaron a los vecinos a descubrir que el agua que salía del grifo estaba mezclada con combustible –extraoficialmente–, “aceite o lubricante” –en la versión del gobierno de Cdmx– o algún otro contaminante de ese tipo.
Y, claro, hay que decir que las elecciones han sido marcadas por una enorme estela de violencia y sangre. De eso también hablaré más adelante, en otra columna.
Así, para la candidata oficialista Claudia Sheinbaum, todo continúa conforme al plan, mientras que Xóchitl intenta todos los días, sin éxito, remontar el marcador.