EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Mexicana y 9 mil 340 mexicanos

Humberto Musacchio

Abril 27, 2017

Hace unos días, un juez determinó que a manera de indemnización se distribuyan 138 millones de pesos entre ocho mil 640 trabajadores y 700 jubilados de Mexicana de Aviación, empresa de Gastón Azcárraga que en 2010 solicitó entrar en concurso mercantil, lo que desde entonces dejó al garete a sus trabajadores.
En su ramo, Mexicana de Aviación es la más antigua empresa de Latinoamérica y la cuarta en el mundo. Más de una vez ha sido saqueada para beneficio de sus dueños y administradores y otras tantas veces debió ser rescatada con dinero público. En el sexenio de Vicente Fox, la empresa, que estaba en poder del Estado, fue vendida a Gastón Azcárraga en 162 millones de dólares, pese a que su valor real era superior a dos mil 500 millones de dólares.
El pretexto para venderla a precio de regalo fue que Mexicana arrastraba un pasivo laboral que, si nos atenemos a la reciente determinación del juez, era insignificante frente al valor real de la empresa y al precio en que el gobierno de Fox la enajenó.
Lejos de cubrir el pasivo laboral, Gastón Azcárraga optó por descapitalizar la compañía en favor de otros negocios. Por ejemplo, en 2008, en medio del mayor sigilo, constituyó el Nuevo Grupo Aeronáutico que echaría a volar Click y otra línea, ambas de bajo costo, las que operarían beneficiándose de los bienes y servicios que poseía Mexicana.
Hasta el día de hoy, la quiebra de Mexicana no ha surtido efecto legal, sin embargo, para efectos prácticos, desde hace siete años están sin empleo los ocho mil 640 trabajadores de la empresa, además de que se afectó el interés de 700 jubilados y de unos 200 mil trabajadores de firmas relacionadas con la actividad de Mexicana. Y mientras tanto, corren y pasan los tiempos jurídicos en que los trabajadores pueden ejercer sus derechos.
Gastón Azcárraga se encuentra refugiado en Nueva York, donde fue muy bien recibido como inversionista, mientras aquí sus empleados han tocado por años a todas las puertas mientras ellos y sus familias pasan apreturas en espera de una liquidación acorde con la ley, hecho que por lo visto les niega “la justicia”.
Además del patrón, hay otros involucrados –por omisión o por comisión– en la conjura antilaboral, como los funcionarios que se hicieron de la vista gorda durante los dos sexenios panistas y el actual de los priistas. Probablemente nunca sepamos si fueron maiceados y con cuánto, pero lo cierto es que actuaron como si los hubieran comprado.
El protagonista de esta película de horror es Felipe Calderón Hinojosa, el mismo que de manera anticonstitucional decidió cerrar Luz y Fuerza y mandar a la calle a 50 mil trabajadores. De ese político sin principios no podía esperarse nada bueno. Eso explica que durante los seis años de su funesta administración se encogiera de hombros ante el drama que vivían los trabajadores de Mexicana.
Un papel relevante en el atraco a los trabajadores lo desempeñó Fernando Perfecto, ex secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores, quien se desentendió de sus deberes ante el conflicto y acaba de ser premiado con una jugosa liquidación, además de que un par de meses después de terminar su gestión se incorporó a las nuevas empresas aéreas creadas por Azcárraga, en las que reinan los sindicatos blancos, pues han sido desplazados la ASPA, la Asociación Sindical de Sobrecargos y el sindicato de trabajadores de tierra.
Y en tanto que a un cínico como Fernando Perfecto le llueven dinero y otras recompensas, en el reparto de los 138 millones son pocos los elegidos y muchos los perjudicados, pues reciben migajas trabajadores que tienen hasta treinta años de servicios y algunos de ellos probada incapacidad médica. Incluso, hay quienes recibirán apenas mil pesos. O sea, nada.
Queda sin embargo un cuantioso patrimonio que el Estado debe hacer valer en beneficio de los miles de trabajadores hoy sin empleo. En él están incluidos los slots en aeropuertos de México y otros países (un slot es el espacio y el tiempo que tiene derecho a ocupar una aeronave de la empresa contratante). El juez Consuelo Soto resolvió poner en manos de otras empresas, como una especie de préstamo, los slots de Mexicana, pero eso no le quita a esta compañía el derecho sobre ellos. Otra riqueza desperdiciada es la base de mantenimiento de la compañía, la que en manos de sus operarios daría empleos y beneficios.
La moneda está en el aire y toca a las autoridades hacer justicia, pero…