Jesús Mendoza Zaragoza
Noviembre 03, 2025
Muchas familias visitaron ayer los panteones en todo el país. En el Dia de Muertos se desarrollan rituales en los hogares, en los panteones y en las plazas públicas para hacer memoria de quienes ya se fueron. El luto se expresa con flores, velas, oraciones y altares, a pesar de la invasión del Halloween. Cuando en una familia alguien muere, sucede un dolor inexpresable, que se manifiesta en el llanto y en la tristeza. Aunque cada muerte es diferente a todas las demás muertes, cuando responde a las condiciones de vida y al contexto de cada una de ellas. En México, muchos han muerto antes de tiempo, y por eso el dolor es también diferente, precisamente, porque mueren antes de tiempo.
¿Quiénes mueren antes de tiempo? ¿Cuántas muertes pudieron evitarse?
Quienes viven en condiciones extremas de pobreza y no tienen una forma de salir de esta condición, debido a que no hay apoyo al campo o no tienen un empleo digno o viven agobiados por las enfermedades o carecen de alimentos. Ellos, suelen morir antes de tiempo.
Otros mueren debido a que el sistema de salud pública los deja morir antes de tiempo. Si el sistema de salud de nuestro país no tiene los recursos necesarios, los recursos humanos y los recursos financieros para prevenir y curar a todos los enfermos del país, hay enfermos que mueren antes de tiempo. Si, por otro lado, hay ‘derechohabientes’ y ‘no derechohabientes’, hay quienes mueren antes de tiempo. Y, si no hay insumos ni medicinas para quienes están enfermos, muchos de ellos mueren antes de tiempo.
Otros más han muerto debido a las condiciones de inseguridad y violencia que desde hace alrededor de dos décadas han agobiado al país, sobre todo aquélla originada por las organizaciones criminales. Desde el 2006 hasta ahora han sido asesinados más de medio millón de personas (homicidios y feminicidios). Muchos de ellos murieron antes de tiempo.
Estas condiciones de inseguridad y violencia van generando enfermedades mentales. Vivimos ya enfermos de miedo, de rabia, de frustración, de impotencia y, también, de indiferencia, que es un mecanismo de defensa. Y como el sector salud oficial no atiende las enfermedades mentales, muchos morirán antes de tiempo.
El problema no es la muerte. Todos tenemos que morir un día. El problema consiste en morir antes de tiempo, cuando podía evitarse. La gente dice que todos tenemos una raya para morir; no morimos ni antes ni después de esa raya. El problema está en morir antes de llegar a esa raya.
Los pobres mueren antes de tiempo, los enfermos también. Las organizaciones criminales generan muertes, muchas muertes antes de tiempo. El neoliberalismo salvaje mata antes de tiempo, el sistema de salud mata antes de tiempo, el sistema político también. Son muertes prematuras, injustas e inmorales que pudieron haberse evitado.