Anituy Rebolledo Ayerdi
Junio 26, 2025
Anituy Rebolledo Ayerdi
Hedy Lamarr
(1914-2000)
Hedwig Eva Maria Kiesler, la mujer más hermosa de la pantalla y primera actriz en aparecer completamente desnuda en una película comercial. Es ella, Hedy Lamarr, la misma que exige un examen siquiátrico como condición única para casarse con el suizo Teddy Stauffer, quien logra pasarlo. Se habían conocido en el exclusivo cabaret Casanova, de la Ciudad de México, y una vez casados, se establecerán en Acapulco, donde él es gerente del cabaret La Perla, del hotel El Mirador.
La actriz austriaca es también una reconocida científica cuyo último invento –en conjunto con el pianista y compositor George Antheil– ha provocado conmoción general: un sistema –el salto de frecuencia– para que el enemigo no detectara los misiles teledirigidos, que además sirvió como base para la actual tecnología wifi. Confiesa que Acapulco la deslumbra todos los días y que La Quebrada, donde reside, es una maravilla. No obstante, vive preocupada porque sus dos hijos no soportan el calor y tampoco se adaptan a la comida costeña. Divorciada de Sttaufer, la dama volverá a Hollywood con una exigencia personal: “¡tengo que encontrar a un hombre que no se sienta inferior a mí!”.
Extasis es el título de la película europea de los años 30 que dio celebridad mundial a Heddy Lamarr. Diez minutos dura la escena donde la hermosa vienesa aparece completamente desnuda, primero en un lago y luego correteando por la campiña checa.
Prendado de ella, el magnate germano Friedrich Fritz Mandl negocia con sus padres un matrimonio de conveniencia, sólo para someterla a una auténtica esclavitud. Lo primero que hace es adquirir todas las copias de la película Extasis, para hacer una hoguera frente a ella. Absurda será la cotidianidad que le imponga el nazi, como la de no cambiarse de ropa sin estar él presente. ¡Y ella que había previsto no casarse con un paranoico!
La mujer pide ayuda y un grupo de científicos estaduni-denses logra darle protección gubernamental. Agradecida, revelará los secretos del hitleriano ex marido. Será entonces cuando Hollywood le abra sus puertas: Sansón y Dalila, Mi espía favorito y Extraña mujer.
Hedy Lamarr muere en Florida en el 2000 y la fecha de su nacimiento, 9 de noviembre, será declarada como Día del Inventor.
Myrna Loy
(1905-1993)
Morena de belleza distinguida, como se le presentaba, Myrna Loy se inicia muy joven en el teatro, con tan buena suerte que el actor Rodolfo Valentino exaltará sus virtudes escénicas.¿Y quién era el italiano Valentino en los años 20? Era el actor cinemato-gráfico más famoso del mundo, llamado también Latin lover, El amante, Símbolo e Icono sexual. Empujoncito que dará a Myrna el estrellato de El cantante de jazz, la primera cinta parlante (1927).
La “morenaza” protagoni-zará dramas y comedias musicales de enorme éxito, haciendo pareja en 14 cintas con el famoso actor William Powell. En 1938 se le entroniza como Reina de Hollywood, luego de hacer pareja con Clark Gable en calidad de femme fatale.
Myrna en Acapulco
Sobre la estancia de Myrna Loy en Acapulco, solo se tuvo el testimonio de Salvador Chava Añorve, cantinero del Hotel Papagayo (siempre molesto por ser llamado bartender) quien guardará por años la servilleta impresa con un beso carmesí, junto con esta recomendación: “recuérdalo como si hubiera sido en los labios”.
Será Chava el primero en sorprenderla cuando apenas han sido presentados. Le ofrece un coctel de su autoría con el nombre de Mary Pickford La Novia de América, la actriz más poderosa y mejor pagada de la historia del cine. Se lo sirve (ron claro, jugo de piña y marrasquino, todo batido con hielo frappé y adornado con una espiral de cáscara de limón) y la respuesta de ella será: “no es lo mío”. Demanda el suyo, cuya base deberá ser la ginebra.
Preocupado, Chava Añorve advierte a su amiga Myrna que el sol de Acapulco es culpable de que haya tanto negro en el puerto, recomendándole no abusar de sus paseos en la playa. Aún más, le obsequia un gran sombrero de palma que ella lucirá sostenido por una cinta de seda en calidad de barbiquejo. Para atraer más gente, Chava tendrá que deambular por las cantinas populares para presumir los recuerdos de su clientela, especialmente la femenina.
Dolores del Río
(1906-1983)
La hermosa duranguense, que conquistó Hollywood por su belleza, elegancia y glamour, tuvo a Acapulco como un segundo hogar. Aquí participó con su esposo Lew Riley y varios porteños en la creación de un gran movimiento velerista, mismo que trajo consigo la celebración de regatas internacionales y la fundación del Club de Yates de Acapulco. Fue Lolita, por cierto, quien colocó en playa Larga la primera piedra de sus instalaciones, el 19 de diciembre de 1955.
Low Riley , por su parte, importará 10 veleros rápida-mente adquiridos aquí, además de dos embarcaciones –Escocés y Soda– que abrirán la bianual regata Acapulco-Newport Beach, California, cuyo éxito obligará a la internacional Acapulco-San Diego.
El matrimonio Riley-Del Río se asocia con los fraccionadores Pullen y Schoemberg para construir el Club de Yates, empresa en la que los socios del Club Náutico serán los primeros en sumarse. La meta será darle al deporte acuático la nombradía de otras bahías del mundo. La tendrá durante los eventos de vela de los Juegos Olímpicos de 1968.
Lolita
Dolores Asúnsulo López Ne-grete renuncia a sus apellidos paternales para incorporarse al cine, quedándose únicamente con el Del Río de su primer marido, el doctor Jaime Martínez del Río, y con el cual logrará ser símbolo y leyenda.
La vida sentimental de Lolita no será lo sosegada que pudiera imaginarse. Ejemplo de ello fue su tormentosa relación extramarital con el actor y director Orson Welles, el célebre enfant terrible. Y aleccionadora: “empujó mi cuerpo a lo que ningún otro hombre se había atrevido a empujarlo: al recóndito mar de la sensualidad”, escribió.
La inocente María Candela-ria escandalizará a la sociedad gazmoña de los años 30 mos-trando su físico esplendoroso en la cinta Ave del paraíso . En Doña Perfecta, por su parte, Lolita no pedirá nada a Gingers Rogers cuando baile, con el mismísimo Fred Astaire, el tango Orquídeas a la luz de la luna. Una coreografía especta-cular de la cinta Volando a Río.
Esther Williams
(1921-2013)
Campeona de nado libre de la Universidad de California, Esther Williams verá frustrado su sueño de participar en los Juegos Olímpicos de Helsinski, para los que estaba seleccionada, suspendidos en 1940 por la Segunda Guerra Mundial. Aceptará por ello la oportunidad que le brinda Johnny Weissmuller, el Tarzán cinematográfico, para participar en un espectáculo acuático en el que ella se especializará en nado sincronizado.
Pronto, la Metro Goldwin Mayer descubrirá a tan bella y espectacular figura con la que inaugura el género de comedias acuáticas. Espectáculo deslumbrante con hermosas mujeres ejecutando el nado sincronizado al compás de las melodías de moda. Memorable, la escena de Baño de belleza, en la que la Williams, ya bautizada como la Sirena de América, emerge de las aguas acompañada por un grupo de nadadoras que forman un círculo a su alrededor.
La memorable cinta Escuela de sirenas será la última que sobre el tema filme Esther Williams, haciendo realidad su sueño de ser actriz dramática. Juego de pasiones, Sombras en la noche, Momento inesperado.
La sirena en Acapulco
Invitada por Johnny Weissmuller, Esther Williams visitará Acapulco hospedándose en el hotel Flamingos, propiedad de la Pandilla de Hollywood, como se hacían llamar una docena de grandes estrellas, donde practicaba el nado en su alberca, algunas veces en compañía de Tarzán.
Se habla también de una larga estancia de la Sirena en el Flamingos, cuando convalezca de una lesión en el cuello causada por un mal clavado.