EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Nadie profanó Bellas Artes

Humberto Musacchio

Mayo 20, 2019

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

El pasado miércoles se celebró un concierto en el Palacio de Bellas Artes y dos días después, inopinadamente, varios periódicos salieron a decir que había sido un acto “religioso”, que se rindió homenaje al señor Naasón Joaquín, líder espiritual de la iglesia La Luz del Mundo, que se violó la Constitución, que establece la separación del Estado y las iglesias, etc. Incluso, el mismo viernes los integrantes de la hoy decaída Orquesta Sinfónica Nacional salieron al escenario con una manta en la que rechazaban el uso –según ellos– ilegal y abusivo del teatro Blanquito (Sergio Magaña dixit). Lo curioso fue que el concierto no fue un acto religioso, que no rindió homenaje a nadie a persona alguna ni se mencionó siquiera el nombre del señor Naason Joaquín y por el alquiler del recinto, la agrupación organizadora, la Asociación de Profesionistas y Empresarios de México, pagó la tarifa de 185 mil 413 pesos. Por lo tanto, no se violó la Constitución ni ley o reglamente alguno.

Lucina Jiménez, en pánico

Ante el cúmulo de acusaciones orquestadas y sin fundamento, pero con evidente jiribilla, Lucina Jiménez, directora del INBA, entró en pánico, como lo muestra el caos de su sintaxis en la declaración rendida a Televisa News (así, en spanglish): “El día de la actividad, cuando ellos llegaron ya al evento, porque a las 19:30 lanzando su convocatoria en redes sociales hablando del supuesto homenaje, por supuesto que nunca fue planteado y tenemos toda la documentación como un homenaje, a la hora que ellos llegaron, en la revisión del guión para, nos dijeron este video, y queremos entregar este premio y ahí fue”. Ora sí que no, pero sí, pos quien sabe, porque verá usté… En fin, todo un homenaje a Mario Moreno.

¿De quién es la mano negra?

Los airados denunciantes de la inexistente violación constitucional no informaron quién les había proporcionado la “información” que con tanto entusiasmo difundieron. Por supuesto, la campañita es una más en la larga cadena de infundios lanzados contra la Luz del Mundo, tarea –esa sí anticonstitucional e ilegal– en la que se han distinguido algunos líderes del credo mayoritario y que repetidas veces ha llegado a la agresión física. O tal vez se trató de pegarle a Martí Batres, líder del Senado, o a los legisladores que estuvieron presentes. Todo eso es posible, pero el pánico de Lucina Jiménez sólo se explica por el temor a ser destituida. Sin embargo, no debe preocuparse, pues Ya Saben Quien recibió recientemente a los líderes evangélicos ¡en Palacio Nacio-nal! y dignatarios de la Iglesia católica asistieron a su toma de posesión en el Palacio Legisla-tivo. Y nadie se desgarró las vestiduras.

Karen Villeda, sus talentos

Hace unos días se otorgó el Premio Gilberto Owen de poesía a Karen Villeda, quien ejerce el periodismo en Este País, revista fundada por Federico Reyes Heroles. Por si fuera poco, Karen acaba de publicar un libro de esos que remueven conciencias y sacuden mentalidades: Agua de Lourdes. Ser mujer en México (Ed. Turner, México, 2019), un fresco sobre la tragedia que vive cotidianamente el sexo femenino ante los abusos, el prejuicio, la discriminación y la muerte, pues en México ocurren nueve feminicidios cada día. Para ilustrar lo anterior, la autora narra varios casos en los que la policía, los agentes del Ministerio Público, los jueces y otros seres del submundo de “la justicia” ven a las mujeres no como víctimas, sino como provocadoras de su propia tragedia, lo que fomenta la violencia de género y la impunidad. Nacida en Tlaxcala, el estado donde el tráfico de mujeres es un lucrativo e impune negocio tolerado por las autoridades, Karen echa mano de datos incontrovertibles para mostrar la indefensión de las mujeres. Hay que leer Agua de Lourdes.

Muriá desnuda a Jordi Soler

José María Muriá es un científico social que escribe artículos periodísticos con mucha miga. En uno reciente (La Jornada, 11/V/19), a propósito de unos textos aparecidos en el diario madrileño El País y firmados por un escritor “de apellido verdadero Enrigue, que usa el alias de Jordi Soler, para vergüenza de su madre y de la tradición catalanista de su abuelo, (y) respalda el neofranquismo contemporáneo anticatalán después de haber sido detractor de la mexicanidad… poseído como está del síndrome de Miramar”, el tipo, concluye Muriá, “se aviene al dicho popular de que quien esconde a su padre resulta que ‘tiene muy poca madre’”.

Breviario…

La Fundación Elena Poniatowska, creada para el resguardo y la difusión del archivo de la escritora, está técnicamente quebrada, ha despedido a varios colaboradores y no puede cubrir el pago de los salarios. Tal vez su mejor destino sea una universidad (mexicana, no gringa), pues la Biblioteca Nacional está saturada. @@@ Desde hace medio siglo, el Centro Vicente Lombardo Toledano custodia gran parte del legado del extinto líder sindical y político. Lamentablemente, la Secretaría de Hacienda pretende ahorcar esta institución mediante el conocido expediente de negarle el subsidio al que tiene derecho. Se trata, ni más ni menos, que de un nuevo atentado contra la cultura.