EL-SUR

Miércoles 21 de Febrero de 2024

Guerrero, México

Opinión

Neo porfirismo. Hoy como ayer (2)

Héctor Manuel Popoca Boone

Septiembre 09, 2023

Más que enfrentarse a un ejército, es preferible sobornar a sus generales. El jefe es el jefe; hasta que deja de serlo.

Doy continuidad a la exposición de párrafos seleccionados del libro de AMLO cuyo título es similar al de éste artículo: “Porfirio Díaz expresa que el asunto para él (el de gobernar) no era de legalidad, sino de fuerza y ésta fue, desde el inicio su verdadera convicción, …el Diario Oficial, que reproducía con estilo el pensamiento de Díaz, descalificaba a la oposición lerdista con la máxima, según la cual, “desde que el mundo es mundo, (la victoria) ha sido decidida por la fuerza”, porque sin el poder militar, las convicciones, la perseverancia y la abnegación de los opositores no pasarían de ser “…virtudes muy relevantes, pero perfectamente inútiles”. Este pensamiento no solo se convirtió en la razón de ser más íntima del Porfiriato, sino que continuó siendo, hasta la actualidad (2014) el criterio básico del quehacer político de los hombres de poder en México. (p.23).
Ante el salvaje episodio (“mátalos en caliente”) …obligó al gobierno a iniciar una investigación, pero sin voluntad sincera de justicia, solo para salir del paso y, con el tiempo, mantener la impunidad, como se volvió costumbre muy pronto. (p.28)
Porfirio Diaz tenía oficio y sabía del manejo político, pero lo esencial en él era su vocación de mando sin límite. Su mérito fue saber esconder esa autenticidad como pocos, al grado que en el proceso de construcción del poder absoluto que detentó, fue creando una cultura política caracterizada por el disimulo. (p.29).
…Sabía que no podía gobernar con la Constitución (de 1857) pero, en vez de reformarla, optó por respetarla en la forma para burlarla en el fondo; así mismo sin limitar el sufragio universal, él y su grupo se convierten en los grandes electores. Es decir, acepta el sincero realismo de los intelectuales, cuidando las formas, con el arte del disimulo. (p.33)
José María Vigil, con su sensibilidad y buena pluma, el 16 de octubre de 1878, asegura que Porfirio se proponía gobernar al país según su propio albedrío, al margen de la Constitución. El Parlamento, decía, es ya un nuevo departamento del Ejecutivo y …considera que el Ejecutivo se ha creído el dueño absoluto de la situación, el director exclusivo de la política. Su influencia absorbente se hace sentir en donde quiera y, todos sus esfuerzos se dirigen a nulificar los obstáculos que puedan presentársele, y a hacer preponderar sobre todo sus ideas, sus intereses y aun sus caprichos… pudiera decirse que vivimos bajo un régimen calcado sobre el patrón del zar de Rusia. (p.34-35)
En ese tiempo se inventó la regla no escrita de que tocaba al presidente la designación de diputados federales, senadores, magistrados de la Corte y la postulación del candidato a la presidencia de la República; por su parte, los gobernadores nombraban a diputados locales, jefes políticos y presidentes municipales. El primer ensayo de lo que popularmente se conoce como dedazo, se realiza cuando Porfirio impone a Manuel González como su sucesor. Tiempo después, ésta practica se convertiría en una de las reglas de oro de la política mexicana, con el ceremonial conocido como “el destape”. En esta maniobra, Porfirio mostró sus dotes de político marrullero. Primero guardó silencio, mientras operaba en la sombra; luego, “destapó” a su candidato y lo rodeó de apoyo público prefabricado. (p.43)
En sus primeros cuatro años en el poder, Porfirio había definido los lineamientos básicos de lo que sería su largo mandato y la forma de hacer política para conservar el poder por encima de todo. Ya tenía listo el esquema general de lo que sería el Porfiriato con sus rasgos principales: el recurso de la fuerza para dominar; la simulación como forma de gobierno; el fraude electoral; la centralización del poder; el sometimiento de la prensa. En otras palabras, habría colocado los cimientos que sostendrían el edificio de una dictadura encubierta que imaginó eterna. Actuando en contra de todo lo que había prometido en los planes de la Noria y Tuxtepec para regenerar al país mediante la aplicación del principio de la no reelección. Porfirio, el gran simulador, tenía todo listo para perpetuarse en el poder. Primero con la imposición de un mandatario a modo y luego con la triquiñuela de la paz y el progreso para justificar seis reelecciones presidenciales consecutivas. (p.48).
Y hasta aquí dejo la reseña del libro de AMLO, escrito en 2014; dejando al lector su lectura completa para discernir qué tanta similitud guarda su mandato presidencial, con el de Porfirio Díaz.
PD1. Felicito a los que han hecho posible la existencia de Radio UAGro, al haber conseguido su licencia federal de funcionamiento, después de la friolera de ¡40 años de duro trámite burocrático! Larga vida, les deseo, con la libertad de expresión que los caracteriza.
PD2. Haciendo valer su personal decisión inicial, el presidente AMLO ya entregó subliminalmente la Presidencia de la República a la candidata seleccionada por él mismo. Como Gobernador Moral de Guerrero y con esta fecha, convoco a todos los mexicanos a que, desde nuestros territorios y trincheras de trabajo, iniciemos un movimiento de rescate de nuestra soberana democracia vulnerada y burlada por el caudillo en el poder.

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