EL-SUR

Martes 16 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Opinión

HABLEMOS DE LIBROS

No al injerencismo: México en la Cumbre de las Américas

Julio Moguel

Junio 09, 2022

I

“Uta, te van a extrañar”, escribió el expresidente Vicente Fox el 9 de mayo pasado en su cuenta de twitter, después de la declaración del presidente de México de no asistir a la IX Cumbre de las Américas, a realizarse en Los Ángeles, California (Cumbre ya en curso inaugurada el pasado 6 de junio). Quizás el panista hubiera modificado su mensaje después de la fecha mencionada, pues a partir de aquel día el señalamiento de AMLO entró al escenario político nacional e internacional como cuchillo en mantequilla, generando una reacción en cadena con significativos dividendos o ventajas políticas que se fueron evidenciando en los días que siguieron.
Todo mundo sabe de qué se trata, pero no sobra aquí hacer una mención al sentido de la advertencia planteada por el presidente: simple y llanamente no asistiría a la Cumbre si se excluía en la convocatoria a alguno o a algunos de los 35 países del continente, a sabiendas que en los planes del gobierno de Estados Unidos se dibujaba la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela, pues, como señaló el 12 de mayo Brian Nichols, jefe de la diplomacia estadunidense para el continente americano, no podrían o no deberían asistir aquellos países de América que “no comulgaran con la democracia”.
No faltó la opinión de un periodista –conocido– en el sentido de que la advertencia de AMLO de no asistir a la Cumbre era una simple ocurrencia sugerida por El Fisgón en una reunión en corto con el presidente, y que en realidad los grandes estrategas de la política internacional estadunidense habían “chamaqueado” al jefe del Ejecutivo mexicano.
Conforme fueron pasando los días fue quedando claro que AMLO no sólo estaba plenamente en sus cabales, sino que marcaba una pauta congruente con lo que ya había venido caracterizando su política internacional, particularmente con Estados Unidos, por un lado, y, por otro, con los demás países del continente.

II

No es posible saber si AMLO y su equipo de estrategas esperaban obtener los significativos “dividendos” relacionados con su negativa a asistir a la Cumbre mencionada. Pero, mientras eran peras o manzanas, indujo la reducción de algunos castigos que el coloso del Norte tenía sobre Cuba y Venezuela, y le dio opciones al presidente para explayarse sobre cuál era el marco preciso en el que estaba –está– generando, y consolidando, en definitiva, un liderazgo continental que no tiene precedentes.
Las declaraciones de AMLO con respecto a su “no asistencia” a la Cumbre cobran su más nítido sentido si nos remontamos al 24 de julio de 2021, cuando, en la conmemoración del 238 aniversario del natalicio de Simón Bolívar, el presidente de México radicalizó su discurso y planteó una nueva perspectiva de unidad –y lucha– latinoamericana frente a las nuevas medidas e intenciones guerreras del Imperio. El tema en particular era, entonces, la defensa de Cuba de cara a un nuevo y criminal cerco de hierro impuesto a la isla en ese momento por Estados Unidos, pero los contenidos de la estrategia planteada desde ese momento por el gobierno mexicano en su quehacer futuro en el Continente abrieron un abanico mucho más amplio: allí López Obrador mencionó que no habría que descartar la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, “no lacayo de nadie, sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto, en asuntos de derechos humanos y de democracia”. Tema que el presidente retomó en días posteriores, señalando que ”la OEA /debía) ser remplazada para transformar el continente (…) sustituyendo “injerencismos y hegemonías por cooperación y unidad”.
Aleida Guevara March, hija del Che, tuvo una lectura más radical y expresa sobre el sentido “positivo” de la posición mexicana en el plano del continente, al considerar que “el rechazo a las exclusiones (implicadas en la realización de la Cumbre) era “un renacer para América Latina en la defensa de la democracia y de los recursos naturales”.
Visión que no llegó a ser discordante de la que fue puesta en el escenario por el propio AMLO, cuando, el pasado 6 de junio –día en que se inició la Cumbre–, señaló que no es posible seguir la vieja ruta “del intervencionismo, de falta de respeto a las naciones y a sus pueblos”.
Y en dicha intervención regresó en particular a la crítica del bloqueo norteamericano en torno a la isla de Cuba, mientras que el canciller mexicano señaló sin cortapisas que “finalizar el bloqueo (a la isla sería) tema central de la reunión en Los Ángeles”.

III

El caso, en definitiva, es que la negativa de AMLO de asistir a la Cumbre ha generado una reacción en cadena que, con ausencias notables en la misma, pero con importantes presencias “críticas” en el encuentro –que incluye, entre otros, la del primer ministro de Canadá, sin dejar de mencionar las de los mandatarios de países como Chile u Honduras–, harán valer el señalamiento puntual del canciller cubano, quien señaló que la cumbre es un “fracaso neoliberal”.
Se vive, en dicha perspectiva, un viraje continental hacia la izquierda que incluye ya a México, Argentina, Chile u Honduras, sin dejar de mencionar el papel decisivo que la isla de Cuba sigue teniendo en el mencionado proceso de recomposición.
¿Podríamos pensar en la posibilidad de que Colombia entre, en la segunda vuelta de su proceso electoral –a realizarse el próximo 19 de junio–, hacia el terreno de la izquierda? Difícil sin duda el referido trance, pero no imposible si consideramos que la dupla Gustavo Petro y Francia Márquez aún puede capitalizar a su favor el voto de una parte importante de los “indecisos”. Pero se acerca a la vez el proceso electoral en Brasil, donde el histórico y emblemático Lula puntea claramente en las preferencias.
En cualquiera de los casos, si nos atenemos a los indicadores económicos, resulta evidente que “el imperio del norte ya no es lo que antes era”. Su caída hegemónica es radical.
Todo indica, en consecuencia, que “la transformación latinoamericana viene”, como dijo un importante analista latinoamericano.