EL-SUR

Miércoles 01 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

No tengo duda, el mes más cruel

Federico Vite

Abril 29, 2025

Yo soy producto de una anécdota luminosa, la intensa vida cultural de Acapulco en la etapa final del siglo XX, cuando el albor del Nuevo Milenio trajo una mayor presencia artística al puerto. Fui comparsa de muchos creadores, a todos los respeto, aprecio y admiro. Muchos ya murieron; otros tantos se han ido lejos; pocos seguimos acá. La lección mayor de aquella época es una frase de Marcelo Adano, director del Museo Histórico Naval: Resistir es vencer, Vite.
Pienso en ello y tomo prestado un verso del poeta T.S. Eliot, autor de The waste land, que describe lo que entendemos como nuestro presente tropical: April is the cruellest month. Lejos de toda quejumbre es pertinente entender que estamos inmersos en una espiral de violencia, no hay tregua contra los transportistas, contra los comerciantes, aumentaron las extorsiones y los asesinatos. Basta con recorrer las calles para entender el caos en el que estamos parados. Mientras se habla del asesinato de Marco Antonio Suástegui Muñoz, vocero de las comunidades opositoras a la presa La Parota, aún no digerimos el asesinato de un taxista, adulto mayor, en el estacionamiento de Coppel Bahía. El sicario fue un joven que sacó de la mochila un arma y frente a los transeúntes jaló el gatillo. Era el nieto de alguien matando al abuelo de alguien. También se tiene muy presente el asesinato de otro taxista que lideró una protesta para denunciar la inseguridad en la que viven y, como un efecto colateral de esa misma inercia, hay otro tipo de noticias que no parecen estar relacionadas con la delincuencia, pero describen muy bien el Edén oscuro en el que nos hemos convertido: la semana pasada los trabajadores de la librería Educal de Acapulco, Martha Campos y Aldair Pascual, hicieron público en redes sociales que fue imposible reabrir la librería después del impacto del huracán Otis.
Los hechos evidencian la estrategia de un gobierno que anhela un pueblo ignorante porque le es más fácil manipularlo. Si no fuera así, ¿por qué no hay apoyo real y decidido para proyectos con rubros culturales? Ni siquiera tenemos, y eso resulta patético para un puerto como éste, una librería de verdad. No hay una sola librería. ¿Por qué? La respuesta de esta cuestión es palmaria. A este gobierno no le conviene invertir en la cultura, pero sí en el folclor demagógico que encandila a más de una mente brillante.
A pesar de todo, aún se venden libros en tiendas departamentales, en negocios pequeños (en el Zócalo y frente a la glorieta de CAPAMA; en una fotocopiadora hay ejemplares viejos de narradores latinoamericanos). Quienes desean conseguir material de lectura encuentran algo, pero ninguno de esos establecimientos es una librería de verdad. Venden libros y se aprecia el servicio, pero resulta extraordinario que nuestro puerto, con la historia y el abolengo que nos precede, no tenga una librería.
Yo llevo años señalando, en éste y otros espacios, que más allá de un desdén por la cultura, lo que nosotros padecemos es una estrategia de aniquilamiento, un método que nos hunde a una velocidad insospechada en un pantano. Ese ninguneo se ve impulsado por un meta grandiosa para un gobierno fachoso y negligente: la sumisión por la dádiva.
¿Por qué los gobiernos estatal y municipal no comprenden que la cultura, en momentos tan terribles como el que vivimos, es un analgésico que ayuda a liberar la presión que ejerce la criminalidad flagrante? Interrogante no muy difícil de responder si se piensa que los gobernantes no entienden la realidad porque viven de otra manera. Tienen muchos privilegios y eso no ayuda a que toquen la tierra. Eso me lleva a una deriva importante, ¿los políticos están devengando un salario por hacernos más ignorantes, por manipularnos, por engañarnos? La respuesta me la dan los hechos. Nuestra gobernadora, Evelyn Salgado, llegó por nepotismo a la candidatura de la gubernatura; no tuvo ninguna experiencia ni talento para desempeñar un trabajo como el que, gracias a su padre, consiguió. El primer acto de corrupción fue asumir un cargo para el que no estaba preparada. ¿Eso importa? Sí, de igual manera que la violencia, la inexistencia de librerías y la mentalidad criminal que impera en nuestras calles. Todo lo que vino después, ya con la señora Salgado como gobernadora, todo lo que está ocurriendo, es el efecto dominó. Estamos contra la pared en diversos flancos.
Las librerías no sólo ofrecen productos culturales, sino que propician conversaciones, generan vínculos, hacen comunidad. Si usted no lo entiende es porque le ha tocado esa otra violencia que atraviesa nuestro presente, la estandarizada que nutre y moldea el futuro por los designios semánticos de un bienestar a conveniencia del grupo político en el poder. La lectura y la buena oferta cultural hacen más grande la perspectiva de vida, sobre todo, en sitios como Acapulco, lugares pobres y violentos. Ciudades que omiten la aplicación de la ley. No es casual que nos estemos quedando solos; tampoco que nos estén quitando lo que se había ganado.
Antes de Otis, la empresa Mercado Libre suspendió la entrega de materiales al puerto. Robaron la bodega varias veces; los delincuentes pidieron una cuota para mantener las cosas en calma. La librería Gandhi, por ejemplo, tuvo problemas. Los repartidores reportaban pérdida de mercancía, por asalto, entrando a Acapulco.
A pesar del daño, aún hay opciones para comprar material de lectura, pero lo esencial, no lo perdamos de vista nunca, es que en nuestra ciudad desaparecen personas e instituciones. Lo ganado en otras épocas se diluye. Ni siquiera estamos construyendo un Acapulco idéntico al de hace 50 años, el que nos llevó hasta este punto del camino, donde siempre ganan los políticos y sus amigos, donde nunca queda bien parado el de a pie, el que se las tiene que ver a diario con los que llevan las armas en la mano. Estamos construyendo un emporio para los que vienen a gobernar, amigos de los que ya están gobernando. Somos la sucursal de una casta de banales demagogos, ¿no me cree? Mire a los que tienen cargos públicos.
La Secretaría de Cultura de Guerrero informó en un boletín, escueto e impreciso, que la sucursal de Educal en Acapulco se reubicará. No decreta el cierre de la librería, pero la suspicacia de una aseveración institucional tan breve da resquemor. Y eso me lleva a una certeza: el gobierno edulcora todo. Yo sólo espero que no despidan injustamente a Martha Campos y Aldair Pascual, quienes han pugnado por la reapertura de la librería desde enero de 2024 hasta la fecha. Quince meses después de aquel huracán, Acapulco sigue sin librerías. Pero no olvidemos la lección: Resistir ya es vencer.

@FederîVite