Anituy Rebolledo Ayerdi
Noviembre 28, 2024
Los apodos
No son los apodos una herencia hispana, como se cree. La mejor prueba de ello es el sobrenombre del rey Nezahualcóyotl de Texcoco, apodado El Coyote Habriento, en referencia a su errancia por los bosques. Está también La Malinche, corrupción del nombre náhuatl Ce-Mallinali, intérprete y consejera de Cortés a quien le dio un hijo, Martín Cortés, símbolo del mestizaje. Por eso malinchista estigmatiza a quien prefiere lo extranjero de lo nacional.
Por eso no fue extraño para los naturales que los conquistadores usarán apodos en lugar de nombres propios. Ahí estaban Diego Velázquez, El Loco; Bernal Díaz del Castillo El Galán, mientras que Luis Lugo era El Chismoso. Juan Fernández, El Fraile; Francisco Salcedo El Pulido y Pedro San Juan, El Entonado.
Profesora Felícitas Chita Jiménez
Fundadora de la escuela Ignacio Manuel Altamirano; Constancio Tancho Martínez, (uno de los grandes líderes morales de Acapulco), Víctor Pipo Diego, Clemente El Corcho Mejía, Hilario Perro Largo Martínez, Gilberto Pulga Martínez, Hermanos Vielma Heras (Los Pelícanos), Fidencio Güero Tellechea, Felipe Cachafo Gómez, Ramón Chori Uribe, Vicente Popudo Galeana, Simón Tuba Valdeolívar, Rafael Sandokan Muñúzuri, Francisco Sonrisas Aguilar, Donaciano Chanito Rivera, Rogelio Calidad de la Cruz, Magdaleno Gallada Barrera, Alfonso Secre Valverde, Enrique Toronjo Apac, el primer acapulqueño que se lanzó de La Quebrada.
Mario IronSide García
¡Salud, viejo y querido amigo! Jesús Chuy Rodríguez, Homobono Bono Batani, Jorge Cacahuate Dueñas, Macedonio Ñoño Bermúdez, Jesús Cerillo Ramírez, Roberto Gayso Maya Torreblanca, Ricardo Richard Pintos, Adolfo Fito Santiago, El amigo Víctor Muñoz, Alejandro Tío Alex Espinosa, Fernando Supermán Pineda y Pascual Capote (Chimmy Monterrey). Teodoro Teddy Stauffer, Teodoro Chócoro Vargas, Juanacho, Roge y Manolo Pano, Teto y Pemo Roque, Beto Ponce, Cristóbal Tobal Pintos, Yaco Bermúdez, El Chante Obregón fue el primer piloto aéreo que aterrizó en Acapulco una avioneta en plena playa de Hornos.
Bruno Traven
Mientras vivió en Acapulco, el escritor estadunidense Bruno Traven fue llamado El Gringo de la Marañona. Por su parte, John Sutter hijo del descubridor del oro en California y fundador de la ciudad de Sacramento –tronco de una muy querida familia porteña– fue llamado El Tigre Güero. Otro extranjero radicado en el puerto, el inglés Brenton, era insultado en la calle con los epítetos de Gringo viejo, Pelón y Roñoso. Los porteños quedarán pasmados cundo un barco de guerra inglés atraque un día en el puerto y sus ocupantes busquen a Brenton y al encontrarlo le rindan honores como héroe de la Primera Guerra Mundial. Chilolos, comerciantes venidos de Chilapa y Tixtla tendidos en la calle Escudero. Chilolos eran también los autobuses en los que viajaban.
Colacha…
Y La Marre Sutteer fueron dos iconos del Acapulco de siempre, nunca llamados por sus nombres propios. Mismo caso de La Güera Fox, mujer hermosa y precursora del feminismo en el puerto. La educadora Ambrosia Tabares, Doña Bocha. La empresaria Rosaura Galeana, doña Chagua. No menos hermosa, Minerva Anderson, inspiradora del Acapulqueña Linda de José Agustín Ramírez. La emprendedora China Rivera, mi madrina de primaria. Y mil personajes más que habrá de recordar antes que llegue el Alzheimer.
Los Clavadistas de La Quebrada
Los clavadistas de La Quebrada cumplirán el año entrante 95 años de lanzarse cotidianamente de los riscos de 35 metros de altura, significando uno de los mayores atractivos de Acapulco ante el mundo. Mónico Ramírez, su dirigente, nos ha ofrecido mantenerlos informados de los preparativos de tal celebración, particularmente del interés de las autoridades por involucrarse en ella. Desde la presidenta de la República, la gobernadora de Guerrero, la alcaldesa de Acapulco y hasta el último acapulqueño, por supuesto.
Por lo pronto, Mónico revela que el Día del Clavadista, instituido años atrás, coincidiendo con el gringo Thanskgiving Day, esto es el cuarto jueves de noviembre, lo festejarán entre ellos (como sólo saben hacerlo). A reserva de seguir conociendo los detalles de tan magna celebración, Mónico nos recuerda, para no salirnos del tema, algunos apodos de sus compañeros y habla del homenaje permanente que le rinden todos ellos a Raúl García (El Chupetas), el más querido héroe de La Quebrada. Helos aquí:
Francisco Robledo (Pancho loco, dobló a Tarzán; Moisés García (El Guapo); Javier Cárdenas (Tawa, se tiró por Andrés García); Porfirio Pillo Salas, (fue La India María); Juan Ojeda Viveros, apodado El Cantinflas por haber doblado al cómico en un clavado de alto riesgo; Juvencio Marín (Viruta); Genaro Santillán (El Chilango); Martín Sánchez Montes (El Master); Rafael Alvarado (La Changa); Genaro Sánchez Montes (Yelora); Francisco López (El Papichulo); Víctor Hugo Lorenzo (El Chascua).
Hay más:
Jorge Avellaneda (El Pupiu); Juan Oregón (El Peque); Ignacio Sánchez Castañeda (El Borrego); David Balanzar Benítez (Jucamiña); Ricardo Flores (El Caballo); Ricardo Ceballos (El Ojotón), dobló a Tin Tan en Simbad el Mareado); Brandon Palma (El Niño Hamburguesa); Carlos Roberto Méndez (dobló a Valentín Trujillo); Jorge Mónico Ramírez (El Maniquí, se tiró por Verónica Castro en la película Acapulco, cuerpo y alma). Juan Obregón (El Peque); Juan Villanueva (El Diablo) y Filiberto Suástegui (El Chocolate).
Los Periodistas
El seudónimo, ocultar el nombre propio para usar uno falso, tiene una noble y rancia tradición en la literatura y el periodismo y en Acapulco ha sido pródigo a través de los años. He aquí algunos:
Manuel Pérez Rodríguez (Mapero); Eulalio Espinosa Marmolejo (Ernesto de la Serna); Domingo Gómez Gallardo (Narciso de la Pradera); Rafael Castrejón (Jonás); Enrique Díaz Clavel (Guillermo Walls); Ignacio de la Hoya (Présbita); Pedro Huerta Castillo (Rodrigo Lorenzo); Arturo Parra (Arpazos); Mauro Jiménez Mora (Pepe Radilla); Raúl Pérez García (Itocasius); Manuel Galeana Domínguez (Galdom); Manuel Ávila (El Buho); Alfredo G. Lobato (Cuauhtémoc de la Garza); Carlos Bello (La Araña); Moisés Bello (La Micha); Chema Gómez (El Vampiro); Javier Mendieta (Planchet); Ramón Guillén (Raguisa) y este columnista, Antonio Bayardi.
Boxeadores
José Chabe Guinto, Bony Mejía, Rosendo Galeana El Diablo Verde, Natividad y Olegario Cuevas: Burro grande y Burro chico, respectivamente; Efraín Veneno Sánchez; José Ave Negra Roque; La Perica González; José Tigre envenenado González; Justo Yuyín Castrejón; Gilberto Chivo Castrejón; Santos Firpo Gutiérrez y Javier Gutiérrez Gómez, Costeñito en México y Babe Face en California.
El Carnes y El Carnita
Los apodos, insistimos no son cosa nueva, se trata de un fenómeno social y cultural nacido con la humanidad. Pueden ser cariñosos, ofensivos o despectivos, siempre aplicados a partir de rasgos particulares. Los más comunes son los que aluden a las características físicas (Negro, Güero, Chaparro, Greñas, así como los referidos al reino animal (El Sapo, El Ratón y El Toro. Los hay heredados: el hijo de El Carnes será El Carnitas, de El Chipotle, El Chipotlito y los basados en el lugar de origen: Toño Coyuca y Doña Eufrasia La Chilapeña. El apodo, como hemos visto y seguiremos viendo, tiene sus expresiones máximas en la escuela, los gremios, el trabajo, la milicia, los deportes y la política.
Alcaldes
Los porteños, se ha de decir, han sido respetuosos con sus gobernantes tanto estatales como municipales, absteniéndose de zaherirlos con apodos ofensivos o denigrantes. Por el contrario, los ha llamado cariñosamente como a Rosendo Pintos, Don Chendo y Heriberto Tapia, Don Beyto. Don Efrén Villalvazo fue El Güero y Baltazar Hernández, Balta. Elpidio Rosales fue simplemente Pillo (únicamente por el diminutivo). Canuto Nogueda, El Jefe. Ricardo Morlet Sutter fue simplemente Rico, mientras que Antonio Trani fue Toño e Ismael Andraca Navarrete, Mayito. Verónica Escobar fue Vero y Ana María Castilleja, Anita. Juan Salgado, Yoni, Luis Walton , Luis, en tanto que René Juárez fue El Brody. Israel Hernández, El Petatlán; Evodio Velázquez, Evo; Zeferino Torreblanca, Zefe, y finalmente Abelina López, La tía Abe.
Gobernadores
Raúl Caballero Aburto, Matarife; Darío Arrieta Mateos, El Oso, por corpulento y piloso; Rubén Figueroa Figueroa, El Tigre de Huitzuco; Raymundo Abarca Alarcón, El Doctor; Caritino Maldonado Pérez, El Jefe Cari; Israel Nogueda Otero, Isra; Rubén Figueroa Alcocer, Rubencito; Alejandro Cervantes Delgado, Don Alex; José Francisco Ruiz Massieu, Pepe; Ángel Aguirre, Angelito; Héctor Astudillo, por su nombre, y también Evelyn Salgado Pineda, la primera gobernadora en la historia de la entidad.