EL-SUR

Miércoles 01 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Nombres, hipocorísticos, apodos y motes III

Anituy Rebolledo Ayerdi

Diciembre 05, 2024

ACAPULQUEÑOS INOLVIDABLES

 

La Independencia

El bando insurgente de la guerra de Independencia fue pródigo en motes y apodos no pocos conocidos como “nombres de batalla”. Empezando por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, llamado El Mestizo y también El Zorro, premiando su astucia. Aquí, en Guerrero, tuvimos a Tata Gildo como era llamado don Hermenegildo Galeana y también al general Juan Álvarez, quien fue La Pantera del Sur. Ignacio Zaragoza es El Soldado de la Patria.
Pedro Moreno fue El Toro; Vicente Carreón El Teloloapan; Juan José Martínez no es otro que El Pípila; José Antonio Bárcenas, El Amo Torres; José Gutiérrez, El Pinto; Esteban Rodríguez El Papatuya y Antonio Ortiz La Nigua. José Salgado, El Guajes; Juan Aguilar, El Chichis Peladas; Diego Tovar, El Chicharrón; José Vargas El Coyote; Albino García El Meco; Vicente Gómez El Castrador; Rafael Mendoza apodado El Brazo Fuerte y Pedro Rosas El Atolero.
Por su parte, Juan Martínez fue Cantareño; Antonio Bárcenas El Comanche; Pedro Rojas El Negro Habanero; Manuel Muñoz Padre Chocolate; Gregorio Sevilla El Chile Verde; Benito Loyo El Tenezuche; Jose Eusebio Mártir El Pocarropa.

Ellas

Josefa Ortiz de Domínguez La Corregidora; la guerrerense Antonia Nava de Catalán, La Generala; Isabel Moreno, La Pimpinela; Juana López, La Culona; Gertrudis Vargas, La Perla del Lago y María Andrea Martínez, La Campanera. Mientras que Manuela Medina será La Capitana; Bárbara Rosas, La Griega; Gertrudis Castillo, Las Once Mil Vírgenes y Leona Vicario La Leona de Yucatán.
Caso singularísimo en el tema fue el del militar y político duranguense José Miguel Adauto Fernández Félix, quien, en aras de la presidencia de la nueva República, renunció a su nombre para adoptar el de Guadalupe, en honor de la Virgen del Tepeyac y el apellido de Victoria por el triunfo de la República.
La contraparte la jugó la felonía de un sátrapa, Antonio López de Santa Anna, el militar y político de ese momento con más sobrenombres, apodos y vituperios desmintiendo los títulos y dignidades autoproclamadas como Fundador de la República, Su Alteza Serenísima y El Marte de Veracruz. El pueblo lo llamó Pata de palo, Quinceuñas, El Mocho y El Mutilado de Veracruz, y Caudillo de Los Cangrejos, como eran llamados los conservadores. Por su parte, Ignacio Ramírez fue El Nigromante; Leonardo Márquez, El Tigre de Tacubaya y Santos Degollado, El General de las Derrotas.

La Revolución Mexicana

Tiene razón el escritor Homero Aridjis cuando afirma que el apodo es un bautizo con boleta y confirmación. La Revolución Mexicana fue pródiga en personajes orgullosos de ellos. He aquí algunos de ellos
Pocos ignoran que el general Silvestre Castro se hizo llamar El Cirgüelo, por ser oriundo de El Ciruelar, municipio de Atoyac de Álvarez. A un mote tan singular como El Tejón de la Cinta Baya respondió siempre orgulloso el coronel costeño Francisco Pino. Por su parte, el general Juan Andrew Almazán, de Olinalá, se llamó a sí mismo El León de Guerrero, para luego ser degradado por los guerrerenses llamándolo La Gallina de Chipinque. Ello, porque le faltaron “güevos”, se dijo, para defender la presidencia de la República robada por él al también general Manuel Ávila Camacho. Una de sus recompensas fue el enorme predio en Acapulco, donde construyó el Hotel Papagayo, hoy parque público del mismo nombre y felizmente en recuperación.
Ezequiel Padilla Peñaloza, guerrerense aspirante a la Pre-sidencia de la República, fue secretario de Educación y de Relaciones Exteriores, cargan-do el apodo de El Narciso Ne-gro, que aludía a su ego del tamaño del mundo y al color de su piel. También general, Juan Bandera fue El Agachado, y ni modo que alegara no serlo, por-que tenía el cuerpo encorvado. En tanto que con el mimo grado Manuel Palafox fue conocido como La Lacra del Sur y vaya a usted a saber el por qué. Sin nombre propio porque no lo necesitó, un coronel apodado El Tuerto, por estarlo, fue autor del asesinato del gobernador defenestrado de Guerrero, Julián Blanco, junto con su hijo Bonifacio, ambos presos en el Fuerte de San Diego.
A Francisco Murguía le apodaron El General Reatas en alusión a la “hazaña” de haber colgado a 400 villistas en Sonora. El Sobrino de su Tío era llamado Félix Díaz (y lo era en realidad de don Porfirio), o como el militar norteño apo-dado El General Tacos, obvia-mente por su afición a los de machaca con huevo. También apodo culinario, El Tallarín, fue aplicado al coronal Enrique Rodríguez, mientras que el coronel Teodoro Segundo volteaba cuando alguien llamaba ¡Zapato!, dicen que porque los usaba de tacón alto.
El General Aspirina no fue otro que Rodolfo de la Torre, nomás porque, en una cantina, le dio un balazo en la cabeza a alguien que se quejaba de dolor de cabeza. El general Miguel Guajardo, El As de Oros, fue uno de los que traicionaron al general Emiliano Zapata. El Tres Veces Pajuelazos, lo que ello signifique, fue el apodo que cargó toda su vida el coronel Luis Díaz Condurier. Granito de Oro se hizo llamar el general Rafael Buelna y Cachiruchas el también general Ángel Flores.

Presidentes de la República

Porfirio Díaz fue Porfiriopochtli, La Matona y El Llorón de Icamole, en tanto que Francisco I Madero (1.62 metros de estatura) fue llamado Presidente Pingüica, Chaparrito y Enano del Tapanco. Su asesino, Victoriano Huerta, El Chacal, Doña Juanita, El Mariguano y La Cucaracha. Por su parte, don Venustiano Carranza fue El Barbas de Chivo, El Rey Viejo y Barbastenango. Durante su gobierno el verbo carrancear fue sinónimo de robar. Eulalio Gutiérrez, fue simplemente Ñor Ulalio, mientras que Adolfo de la Huerta (cantante de ópera) fue Gorgoritos, La Cigarra y El Do de pecho.
El presidente Alvaro Obregón fue El Manco de Celaya, El Mocho y El Quince Uñas. Aparecerá detrás de él, como surgido de los infiernos, Plutarco Elías Calles, quien será proclamado como El Anticristo, además de Comecuras y El Turco. Lo sucederá el licenciado Emilio Portes Gil, quien recibirá los bautizos populares de El Manchao (rostro), Pelele I y la Lechuza… Llegará enseguida el abogado Pacual Ortiz Rubio, quien será El Pelele II, El Nopalito (por lo baboso) y El Caracol (por arrastrado). Con la novedad de que habrá un Pelele III y este será Abelardo L. Rodríguez, además de Abe-lerdo y El Zonzonete. El general Lázaro Cárdenas será Tata Lázaro, La Esfinge de Jiquilpan, Trompas y Trompapendécuaro.
Manuel Avila Camacho, Presidente Caballero, pero también Mantecas, Buches y Papadas. Mientras que Miguel Alemán fue El Cachorro de la Revolución, Sonrisal y Mazorcas. Por su parte, Adolfo Ruiz Cortinez, con 62 años al asumir el cargo, soportó todos los epítetos contra la vejez: Matusalén, Momia, Viejo Pasa, Viejo Pachiche y Ya no paraguas. Él, con 68 años al dejar la presidencia, se rió de ellos en Acapulco acompañado por su esposa María Izaguirre de Ruiz, propietaria, se dijo, del Hotel El Presidente.
Adolfo López Mateos será presentado como el presidente más guapo que haya tenido México y como tal actuará. Le ayudarán sus motes de El Carita, Papucho y López Paseos. Su sucesor, Gustavo Díaz Ordaz, será todo lo contrario y sus apodos lo justificarán: Tribilín, Hocicón, Bocaccio, Mandril y Quejeta. Por lo que hace a su actuación, será comparado con Porfirio Díaz aunque más cruel. Llegará Luis Echeverría anunciando la buena nueva, que resultó calamitosa. LEA , Devaluador, Arriba y adelante. Lo sucedió José López Portillo, Jolopo, Quetzalcóatl, El Perro, El Tractor (porque venía a reemplazar al buey) y el Té de manzanilla (porque caía bien pero no servía para nada).
Con Miguel de la Madrid llegará la tibieza y la grisura y más tarde con Carlos Salinas de Gortari La Hormiga Atómica, que puso en remate todos los bienes de la nación, apodado también El Ratón, aunque fue una Ratototota. Tocó su turno a Ernesto Zedillo, quien es recibido con dos motes, El Pedillo, (porque salió sin querer) y El Condón (por haber venido a cubrir a un Pelón).
(Oojo lectores: Si lo ven por aquí, láncenle al rostro lo que tengan en la mano. Y es que el muy Cerdillo vendió a los gringos el paseo del Malecón de Acapulco y su gran jardín, frente al Palacio Federal.
México es el único país en la historia del mundo que ha tenido un presidente descerebrado: Vicente Fox (algo de gringo debía tener). Es Taras Bulba, Papanatas, Don Roque, el muñeco al hacía hablar el ventrílocuo Paco Miller y Mandilón, por lo que ya se sabe. Otro presidente con problemas cerebrales fue Felipe Calderón, aunque este le queda un pedacito que maneja todo lo que signifique rapiña y destrucción. Es El Jefe Borolas y FeCal ahora radicado en España, no en espera de Márgara sino de García Luna. Otro guapo en Palacio Nacional fue Enrique Peña Nieto, Lord Peni, conocido también por El Copetes y sin definición que incluya todas sus mañas. Por su parte, Andrés López Obrador, con el apodo histórico de Pejelagarto, que le ha dado capacidad y fortaleza, no así el de Cacas en la presidencia de la República.

Apodos en el futbol

Cristian Rodríguez El Cebolla.
Roberto Farfán La Foquita.
Ousmane Dembélé El Mosquito.
Franck Rybéri Scarface.
Lionel Messi La Pulga.
Iker Muniain Bart.
Alfredo Di Stefano La Saeta Rubia.
Cristiano Ronaldo El Bicho.
Carles Puyol Tiburón.
Robert Pires D’Artagnan.
Diego Maradona Barrilete Cósmico.
Óscar Dertycia Mr. Popper.
Pablo Alfaro Cirujano.
Demetrio Albertini Metrónomo.
Fredrik Liindberg Mr. Gayambos.
Wayne Rooney Shrek.
Esteban Granero Pirata.
Nenad Mirosavljevic Mortadelo.
Arturo Vidal Celia Punk.
Oleg Solskjaer Baby Face Killer.