EL-SUR

Miércoles 16 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

¿Nueva normalidad?

Jorge Camacho Peñaloza

Mayo 29, 2020

La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.
Mark Twain

El próximo domingo termina la fase tres de la pandemia del coronavirus en el país, la de los contagios generalizados entre las comunidades, las cifras rebasaron las expectativas, más de ochenta mil personas contagiadas y más de nueve mil fallecimientos, y esto aún no termina.
Los casos contagiados que se han conocido no son todos, sólo son los registrados administrativamente, hay por lo menos tres o cuatro veces más en realidad, en la calle, en sus casas, en hospitales, algunos que son portadores con síntomas y otros asintomáticos; y hay más muertos que esos más de nueve mil, ya enterrados, cremados o en fosas comunes; han fallecido de a dos, tres o cuatro integrantes de una sola familia; si se contagia el hijo, padre o madre, lo más probable que contagie por lo menos a otro integrante de la familia.
Mientras no haya vacuna se puede decir que en los registros el coronavirus tiene una letalidad de 11 por ciento, es decir que de cien enfermados, 11 mueren, para esos 11 fue una enfermedad mortal, aunque hay muchas personas que están muriendo por complicaciones del coronavirus pero el deceso se registra por otra causa.
Es importante que se divulgue que esa situación no termina el 30 de mayo y que el 1 de junio regresamos a la denominada “nueva normalidad”, no, el virus no se va, seguirá contagiando a personas, seguirán aumentando los casos positivos, los enfermos, los hospitalizados, los entubados, los aislados, los hospitales llenos de contagiados, los muertos; entonces el 1 de junio no inicia una nueva normalidad o si se le quiere llamar así a vivir con el coronavirus enfermando y matando a la gente entonces sí, esa es la “nueva normalidad”, vivir con la permanente amenaza de muerte.
El próximo 1 de junio no empezará una “nueva normalidad”, por lo menos, acertadamente el gobernador Héctor Astudillo ya ordenó que la sana distancia, que la cuarentena, se alarga hasta el 15 de junio, y aún así, después de esa fecha la epidemia seguirá en la calle, trasmitiéndose de persona en persona, entre familiares, amigos, compañeros, entre desconocidos arriba de un transporte público, en un mercado o en una tienda que se niega a cerrar.
En Guerrero van apenas mil 583 casos positivos registrados en 54 municipios y apenas 218 defunciones, dijo apenas porque van a enfermase y a fallecer muchos más guerrerenses, dependiendo de la irresponsabilidad, la indolencia, incredulidad, necedad, necesidad y por la costumbre, sí, por la costumbre de que mucha gente muera por la otra epidemia de la pobreza, en la que morirse ha llegado a ser una costumbre por hacer que en esas condiciones la gente padezca de menos gozo de derechos a la asistencia pública, a una mayor esperanza de vida, en donde no podría entenderse que un virus es más malo que las condiciones de miseria.
No, no habrá normalidad a partir del próximo lunes ya lo dijo el gobernador, hacerlo equivale a ir a una guerra sin fusil, a hacerle el caldo gordo a la muerte, a tirarse a matar, la nueva normalidad no será volver a salir a la calle, será asumir una nueva responsabilidad.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A mis paisanos que es bien difícil mantener la cuarentena, pero que, si va a servir para que la tía, el padre, el hijo, la madre y el amigo puedan vivir, a lo macho que vale la pena.