EL-SUR

Lunes 24 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

Oferta de espejitos

Jesús Mendoza Zaragoza

Junio 04, 2018

Además de las muy visibles candidaturas presidenciales, están en marcha las de diputados y senadores federales y la de alcaldes y diputados locales, quienes se desviven en ofertas para ganar el favor de los ciudadanos en las elecciones del 1 de julio próximo. Tan solo en Acapulco se disputan la alcaldía 10 candidatos de coaliciones y partidos políticos. La movilización político electoral va creciendo día a día, tanto en los medios como en las calles.
El caso es que las ofertas pregonadas en las campañas electorales son algo así como anzuelos que se lanzan para pescar votos. Y hay anzuelos de todo tipo. Adaptados a las necesidades de cada auditorio y de cada segmento social. Las ofertas electorales son como los espejitos que los conquistadores ofrecían a los indígenas de estas tierras para engañarlos con baratijas de fantasía. Pareciera que un mundo de fantasía se activa en tiempos electorales para saciar las expectativas de los conquistadores modernos.
Ofrecen las muy conocidas baratijas de las tortas y los refrescos, de las despensas, de las láminas de cartón y de los tinacos, entre otras. También ofrecen las baratijas de los programas de asistencia social como una manera de paliar la pobreza pero no de resolverla. Otras baratijas más son ofrecidas para responder a demandas inmediatas y a problemas puntuales que tienen que ver con la salud y con el trabajo.
Todos los espejitos que se están ofreciendo a los electores son solo eso: espejitos. Expresiones de arrogancia y de desprecio. El sistema político tiene esas características: es arrogante y despectivo. Es como un cáncer incurable que infecta todo lo que toca. Ha hecho mucho daño a este país. No sabe lo que es la dignidad. El pueblo no requiere espejitos, requiere respeto, requiere dignidad. Y, hay que decirlo, no hemos tenido campañas electorales dignas. Los partidos las han llenado de mierda, algo que falta al respeto a este pueblo, necesitado de justicia y de paz. La clase política ha mostrado su lado oscuro en la contienda, tanto en su discurso como en su modo de relacionarse con la gente, ofreciendo espejitos. Las campañas retratan perfectamente a los gobiernos: así como buscan el voto, así gobernarán si ganan la contienda. Candidatos que andan ofreciendo espejitos, gobernarán ofreciendo espejitos.
Lo que la gente necesita no son candidatos impresentables, de esos que bailan al son del poder y del dinero, muchos de ellos con historias de contubernio con caciques y con delincuentes. Otros más, con historias de corrupción y de impunidad.
Lo que el pueblo necesita es respeto y ser reconocido con dignidad. Eso debieran ofrecer los candidatos: dignidad. ¿Como? Con campañas dignas, con discursos dignos, con propuestas dignas y transparentes. Lo que la gente necesita es justicia para todos. Lo que necesita es la recuperación de la verdad. Vamos, lo que necesitamos es una transformación social que abra el camino a una diferente manera de hacer política y de organizar la economía. Lo que necesitamos es dignificar al país entero. Nadie, ningún candidato nos ha mostrado hasta ahora una propuesta clara, precisa y creíble para construir la paz con justicia que México necesita con urgencia. Eso es lo que necesitamos y no espejitos.