EL-SUR

Lunes 17 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Omar

Arturo Martínez Núñez

Septiembre 26, 2023

La guerra en medios se desató inclemente desde que Omar García Harfuch anunciara su intención de competir para convertirse en el Coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en la Ciudad de México. Las acusaciones que se vierten sobre García Harfuch de manera cíclica regresaron con mayor fortaleza: que si es gente de García Luna que si su padre y abuelo eran renombrados priistas y que el habría fallado en aprobar los exámenes de control de confianza que se les aplican a los policías activos.
Conocí a Omar en Acapulco cuando en octubre del 2011 se lanzara el Operativo Guerrero Seguro ante una ola de homicidios que habían asolado al puerto de Acapulco en el verano anterior. Omar venía, si no mal recuerdo, como el número dos o tres en el rango de la Policía Federal. Era un tipo muy correcto, más bien tímido, con el que hicimos muy buenas migas al ser yo el vocero de aquel operativo. Omar era reprimido constantemente por su jefe, el comisionado Valdepeña, porque muchas veces encabezaba personalmente los operativos que comandaba y que podían poner en riesgo su vida: “tú eres el número dos, no puedes andar arriesgándote!” Le reprochaba Valdepeña, pero a Omar le gustaba la acción y no le parecía justo mandar a “sus muchachos” a la refriega mientras el esperaba a resguardo en el aire acondicionado. Vecinos de oficina, muchas veces tocaba a mi puerta y me invitaba a la suya a platicar. Me contó de su estancia en Harvard y me invitó a realizarla yo cosa que no hice y que aún lamento. Me contó que desde niño quiso ser policía pero que a su familia no le parecía. En ese entonces yo no tenía ni idea de quién era su padre ni su abuelo. Cuando me enteré por boca de Valdepeña, mi primera reacción fue de desprecio al ser el general García Barragán y el licenciado García Paniagua, bestias negras de la izquierda histórica. Cuando le comenté a mi padre, esperando una reacción similar a la mía, me sorprendió que me dijera que el general García Barragán había sido general Villista, cardenista y gobernador de Jalisco; que había participado activamente en la campaña presidencial de Miguel Enríquez Guzmán y que había sido perseguido, aunque se había salvado y había logrado continuar su carrera militar hasta ser nombrado general secretario de la Defensa Nacional por Gustavo Díaz Ordaz. Como ha quedado acreditado, el Ejército, aunque no está libre de responsabilidad en los acontecimientos de los años sesenta, fue engañado por la perversidad de Luis Echeverria. El licenciado Javier García Paniagua, padre de Harfuch, fue un político del priismo clásico que tuvo grandes posibilidades de convertirse en presidente de la República en 1982. José López Portillo cuenta en sus memorias, Mis tiempos que ya había decidido que si al momento de la sucesión los problemas del país eran políticos, el candidato sería García Paniagua pero que si los problemas eran económicos, el candidato sería Miguel de la Madrid… el resultado es de todos conocido y con De la Madrid se instaurarían en el país 36 años de neoliberalismo puro y duro.
Omar García Harfuch es un servidor público capaz y eficiente. Enamorado de su país y entregado desde muy joven a las tareas de seguridad pública. No tengo duda de que al frente del gobierno de la Ciudad, tendría mucho éxito resolviendo el principal problema que aqueja a los mexicanos que es precisamente la inseguridad.
Omar no puede ser calificado por los negativos o positivos que puedan tener sus ancestros. Es en todo caso, responsable de sus propias acciones, logros o errores. El haber podido transitar dentro de la corrompida Policía Federal y no tener ninguna acusación habla muy bien de él. Me consta su dedicación y entrega más allá de horarios y encargos. Omar García Harfuch es un tipo que cuando asume una tarea se vuelca por completo en ella con intensidad con desprendimiento y con pasión.
Los habitantes de la Ciudad de México tendrán muy complicado elegir entre tres magníficos contendientes (Clara Brugada, Omar García Harfuch y Hugo López Gatell) a la persona que sustituya a Claudia Sheinbaum y a Martí Batres.
Por sus frutos los conoceréis. Conozco a Omar García Harfuch y le digo que patriotas y servidores públicos de su calidad, siempre serán bienvenidos en Morena.