EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Pandemia alocada

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 29, 2022

¿Alguien ha visto a Vicente Suástegui Muñoz?

Desde mayo de 2021 (hace ocho meses), las autoridades federales y estatales pusieron el semáforo epidemiológico del Covid-19, en color verde, en Guerrero; no obstante que los contagios y los decesos no ha dejado de crecer a lo largo de ese tiempo. Es cierto que han sido lentos los aumentos, hasta finales de la primera semana de este año, cuando la infestación paso a crecer exponencialmente. La mortandad no ha sido de gran intensidad, gracias a la vacunación masiva.

El gobierno federal y el estatal han tenido que tomar decisiones polémicas para encarar situaciones dramáticas en el tema de la economía y la salud pública. Mantener el semáforo verde cuando siempre hemos tenido en Guerrero la pandemia en constante crecimiento, constituye a mi juicio un error con carácter de criminalidad culposa, que ha llevado a decenas de miles de guerrerenses a mal morir o a perder la integridad de su salud personal.

El hecho de dejar en semi libertad realizar toda clase de actividades políticas, económicas y sociales, incitó a la ciudadanía a celebrar las fiestas de fin de año libérrimamente. Ejemplo de eso son las celebraciones de los triunfos electorales, los días de muertos, el Pendón, la Feria navideña de Chilpancingo, las festividades religiosas parroquiales y las aglomeraciones de turistas en los principales centros de playa recreativa.

No hemos tenido la suficiente responsabilidad gubernamental, ni un mayor nivel de conciencia ciudadana, más que para actuar tardíamente y en forma pusilánime, ante un evento pandémico que hoy crece de nueva cuenta alocadamente, y al cual tenemos que ofrendarle ahora en Guerrero, salud y muerte de decenas de miles de vidas humanas. A eso, yo no me acostumbro.
A sabiendas de antemano que la mayor infestación iba a provocar la mucha movilidad, concentración y desfogue de una sociedad auto semi enclaustrada, las autoridades gubernamentales no hicieron valer las medidas sanitarias precautorias decretadas oficialmente, para un mejor control y menor expansión del virus. Hoy lo sufrimos por cuarta ocasión, con mayor velocidad que en las “olas” anteriores. No omito subrayar que aún tenemos un sistema de salud pública que brilla por su precariedad, corrupción y flamante nepotismo.

Se ha privilegiado la salvaguarda de los negocios, en vez de la custodia de la vida humana. Así de simple y atroz. Ya no tienen cara los del gobierno para decir lo contrario. Ya no ocultan su disposición favorable a tolerar muerte y quebranto de la salud social, siempre y cuando no sean las de sus familiares, que están a buen resguardo económico y físico. Los pocos tienen para eso; los muchos no. La consigna es: “dejar hacer y dejar pasar”, dicen los plutócratas y encumbrados políticos.

Más que estar cuidando cupos hospitalarios, que son indicadores para sostener buen nivel de atención curativa, hemos desdeñado la tasa de crecimiento de la pandemia, como referencia de atención preventiva. Los manuales sobre epidemiología básica indican que lo prioritario es controlar la expansión de los contagios.
Gobierno y ciudadanos estamos pagando ahora los costos de nuestra insana y mutua desidia y autismo deliberado. Como gobernador moral de Guerrero, llamo la atención a la gobernadora constitucional del estado, Evelyn Salgado Pineda, para que tome conciencia de que en el transcurso de su corto período gubernamental se han generado 12 mil 250 contagios y 360 fallecimientos por la pandemia. La ley de salud federal indica que ella es la máxima autoridad sanitaria en esta entidad federativa al firmar los diversos acuerdos estatales, que dan fuerza legal, a las medidas sanitarias en vigor para combatir la pandemia, pero que son en la realidad, letra muerta.
Están para ser acatadas las medidas, pero no para cumplirse. Con esa modalidad son violadas, una y otra vez, sin mayor acoso. ¿O ya se aplicaron responsabilidades a las autoridades municipales de Chilpancingo que mostraron deliberada omisión al no detener los festejos del Pendón y la Feria de Navidad? Hoy la capital del estado, es el epicentro de la pandemia, en su variante Ómicron.

PD1. El reporte federal de ayer da cuenta que Guerrero lleva 22 decesos y 2 mil 628 fallecimientos acumulados de niños y púberes, que van de 0-14 años. ¿A eso hay que acostumbrarnos? ¡Uf!, ¡Uf!

PD2. ¡Aguas! la delincuencia organizada y la no tan organizada esté desatada en Chilpancingo. Adentro del área de cajeros del banco Banorte, me robaron mi tarjeta de débito y sacaron dinero hasta el límite permitido, a plena luz del día. ¿A eso debo acostumbrarme?