EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Pandemia… y lo grotesco electoral

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 09, 2021

El Covid-19 y su expansión mortífera ha venido desnudando implacablemente a los gobernantes, políticos y empresarios, inescrupulosos en sus ambiciones, egoísmos, farsas, mendacidades e inhumanidades. Eso ha sido en forma paulatina e inexorable; como en toda crisis social que se presenta en gran magnitud. Presenciamos actos, expresiones y escenas secuenciales en diferentes ámbitos de la vida pública, a la manera de alguna película surrealista (Buñuel), del teatro de lo absurdo (Ionesco), de la pintura grotesca (Goya) o de la literatura kafkiana.
El gobernador del estado expresó meses atrás que la curva de ascenso de la pandemia, ni estaba aplanada ni controlada. A la fecha, estamos en la misma situación, aun cuando en forma más agravada, por el número de contagios y muertes acumuladas.
Hay excesos de ambos casos lamentables, a consecuencia del mal manejo de la pandemia, en el marco de la insensatez y la irresponsabilidad gubernamental. Sin dejar de tener lo suyo la escasa conciencia y disciplina ciudadana.
Quedó registrado en los anales de esta pandemia “El Gran Engaño” que tuvimos en Guerrero a manos del “triunvirato gubernamental de la letalidad predeterminada”. Al acordar, durante varios meses, la vigencia del semáforo epidemiológico naranja, pero con medidas sanitarias laxas de un semáforo amarillo. El punto culminante fue que, antes de las fiestas de fin de año, tuvieron el cinismo de poner en semáforo amarillo a los municipios de Acapulco, Zihuatanejo-Ixtapa y Chilpancingo que, paradójicamente, son los de mayor infestación y mortandad en el estado.
Hoy estamos pagando caro el desafortunado acuerdo estatal que ya fue modificado, antes del plazo fijado; aun cuando “El Gran Engaño”, en forma aminorada, persiste. La oxigenación a la economía de nuestros principales centros turísticos y comerciales fue pírrica. Tanto la afluencia de turistas, como la derrama económica generada, no fue más allá del 34 por ciento de la que se tuvo el año pasado.
La pregunta obligada que tendremos que hacernos cuando ya contemos con cifras realistas es: ¿cuánto costó en materia de fallecimientos y contagios de más, tamaña imprudencia? Muertes acumuladas llevamos 2 mil 750 y contagios, 26 mil 550, a razón de 15 muertes y 40 personas contagiadas, promedio por día, en lo que va de enero.
Hemos entrado a este año nuevo con un preocupante repunte en la ocupación hospitalaria, en el crecimiento de contagios y muertes y con una planta de trabajadores de la salud extenuada, expoliada y no exenta de discriminaciones. No en balde el saber popular indica que, en tiempos de guerra y de pandemia, las medallas y reconocimientos son para los generales que están permanentemente en los cuarteles generales y las muertes corresponden a los soldados que están en la trinchera de batalla. Lo mismo pasa con los reconocimientos y estímulos para los altos funcionarios de la salud de alta jerarquía, que están debidamente resguardados en sus oficinas ejecutivas contrastando con los sufrimientos laborales, riesgos de salud y muertes de los trabajadores que están en las áreas críticas de atención pandémica en los hospitales.
Por si fuera poco, iniciamos el año con arcas públicas semivacías para enfrentar la presente embestida. Mientras tanto, la muerte y la enfermedad provocada por el pinche y maldito virus, se enseñorea y se expande, calladamente, por las viviendas de las familias más pobres en los cinturones de miseria de las ciudades, que viven al día, en el hacinamiento y totalmente desamparadas; fuera de todo programa de protección a sus vidas y a su salud y no tener acceso a consulta médica y menos, a la adquisición de medicamentos.
PD1. Ya me explicaron que el paso elevado vehicular, que se construye en la ciudad de Acapulco, es primordialmente para darle mayor fluidez al paso de ambulancias y carrozas fúnebres.
PD2. El Tribunal Estatal Electoral dictaminó que es inviable eximirme de la obligación de recabar 75 400 firmas de apoyo ciudadano para convertirme en candidato independiente a la gubernatura de Guerrero. A eso, yo le llamo incitación para volverme un homicida culposo en serie. Ni modo, llegaré, si es necesario, hasta la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.

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