EL-SUR

Viernes 20 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Paralelismos

Héctor Manuel Popoca Boone

Diciembre 17, 2016

Adolfo Hitler llegó al poder en Alemania por la vía democrática en 1933. Fue nombrado canciller. Un año después, apoyado por su partido nazi, se auto nombró Führer und Reichskanzler, asumiendo así el mando supremo del Estado alemán. Su propósito político era de nueva cuenta hacer de su país la nación más poderosa en Europa. Para ganarse adeptos enarboló la supremacía de la raza aria y el judenrein, es decir, limpiar Alemania de judíos a través de la deportación masiva. Según Hitler, eran los hebreos una raza indeseable, portadora de todos los males que sufrían los germanos.
Donald Trump gana las elecciones presidenciales en Estados Unidos por la vía democrática en 2015. Su intención declarada es volver a convertir a su país en el más poderoso del mundo. Para ganarse el voto proclamó indeseables a los inmigrantes indocumentados mexicanos y centroamericanos; mostrando intenciones de proseguir la deportación masiva iniciada por el presidente Barack Obama, pero ahora a grado exponencial.
Tanto para Hitler en el pasado, como para Trump en el presente, el primer paso fue expresar públicamente que es necesaria la expulsión de sus países de los prescindibles. Judíos en el caso del primero. Mexicanos, en el segundo. La estrategia de ayer y de hoy son los campos de concentración, para facilitar la fluidez en la evacuación masiva forzada.
Poco tiempo después, Hitler convirtió los centros de concentración en campos de exterminio. En ellos concretó la llamada “solución final”. La consigna era matar tantos judíos como fuera posible, dentro y fuera de Alemania. Ese fue uno de los episodios más vergonzosos e indignantes de la humanidad. El genocidio empezó en el Este europeo. Formaron los Einsatzgruppen, que eran pelotones nazis de fusilamiento masivo de judíos. No tardó mucho tiempo en que entraran a funcionar las cámaras mortales de gas y los hornos crematorios. En Auschwitz y Treblinka estuvieron las instalaciones más emblemáticas de ese horror criminal perpetrado en millones de seres humanos inermes. Equiparable a la matazón del pueblo ruso durante la dictadura de José Stalin.
Donald Trump alienta con sus discursos xenofóbicos a grupos criminales como el ku kux klán y otras sectas fanáticas racistas, para promover la animadversión anglosajona hacia los mexicanos indocumentados y latinos en general. Ya hay grupos civiles de gente blanca armada cuyo pasatiempo semanal es cazar indocumentados en los desiertos que colindan en la frontera norte; paso obligado de nuestros connacionales para la búsqueda de trabajo digno y remunerado.
Para confinar a los judíos, los nazis conformaron ghetos en zonas urbanas amuralladas fuera de Alemania, como fue el gueto de Varsovia, en Polonia. Por su parte, para aislar a los mexicanos e impedir su entrada a Estados Unidos, el presidente electo Donald Trump continuará (Obama inició un tramo) la construcción de un muro de concreto a lo largo de la frontera con México, mismo que nos obligará a pagarlo, según su decir.
Hitler obtuvo creciente respaldo popular al exacerbar el pangermanismo, el antisemitismo y el anticomunismo. Donald Trump consigue su triunfo electoral mediante la exaltación de la supremacía americana anglosajona, el racismo contra los latinos y el trato machista hacia las mujeres.
Para consolidar sus conquistas territoriales (Anchluss) y realizar la invasión de Polonia, Hitler firmó un pacto secreto con la dictadura rusa de Stalin. Por documentos de la CIA, ahora sabemos que, para triunfar, Trump contó con el apoyo clandestino de la Rusia de Putin.
PD1. Al único que veo con los tamaños suficientes para convocarnos a contener patrióticamente al patán de Donald Trump y el cúmulo de amenazas y afrentas que hace reiteradamente contra México y los mexicanos es Andrés Manuel López Obrador.
PD2. Felicito a los diputados locales por aprobar las leyes contra la pederastia y la trata de personas. Ahora falta hacer lo mismo con la iniciativa de modificación constitucional presentada por la diputada Magdalena Camacho, de la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano, contra la extorsión, que está lacerando profundamente al pueblo trabajador de Guerrero.