EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Paro loco en San Carlos

Humberto Musacchio

Junio 12, 2017

El martes pasado, cuatro trabajadores (es un decir) del Museo de San Carlos realizaron un paro de labores. Con el apoyo de una treintena de personas ajenas al propio museo, cerraron las puertas de la institución y quedaron adentro numerosos trabajadores (esos sí) que se negaron a secundar la suspensión de actividades. Los paristas exigen la renuncia de Carmen Gaitán y Ana Carpizo, directora y subdirectora del museo, y la reasignación de funciones de Ariel López, miembro de la banda de los cuatro, quien se caracterizó por su cabal incompetencia, pues estaba encargado del registro de obra y en los muchos años que tuvo ese puesto fue incapaz de elaborar el indispensable catálogo, además de que obstruyó por diversos medios a quienes trabajaban en aquello que él fue incapaz de realizar. En la lista de demandas se incluyó la petición de María del Carmen González para que se revise el caso de su marido, Gil Villa Avilés, a quien se le levantó acta administrativa por acoso y agresiones sexuales ¡La esposa defendiendo al acosador sexual! La cuarteta protestó porque sin avisarle, se desecharon unas plantas de nochebuena “que ya no tenían hojas” (sic). Otros puntos son del mismo tenor. Pero lo importante es que se trata de un paro ilegal, y quienes participaron incurrieron no sólo en responsabilidad administrativa, sino en la comisión de delitos del fuero federal. Lamentablemente, las autoridades del INBA, en lugar de aplicar el reglamento de trabajo y demandar judicialmente a los involucrados, optaron por instalar “mesas de trabajo”, esto es, darle tiempo al asunto para que se olvide y se diluyan las responsabilidades.

Los motivos del lobo

La causa de lo causado, dirían los juristas, es que en 2015 llegó como administrador al Museo de San Carlos un tal José Alfredo Rodríguez Alcántara, tipo indolente y arbitrario que no cumplía con las funciones del cargo, pero sí se permitía ciertas licencias que generaron un notorio malestar entre el personal, pues por sus purititas pistolas inventaba y pagaba horas extra y otorgaba otros beneficios a la cuarteta parada, mientras que mostraba una actitud despótica e injusta frente al resto del personal. Resultó tan escandalosa la actuación de este desafinado José Alfredo, que finalmente fue removido por el subdirector general administrativo del INBA, Octavio Salazar. Se le otorgó a Rodríguez Alcántara la oportunidad de acomodarse en otra dependencia de Bellas Artes, pero con sus nefastos antecedentes ningún centro de trabajo estuvo dispuesto a aceptarlo y no tuvo más que renunciar, pero antes instigó un paro loco, el que se repitió ahora por la cuarteta privada de las horas extra y otras canonjías. Lo que más importa es que las autoridades del INBA tienen responsabilidades y no deben tolerar que se ponga en riesgo el patrimonio bajo su salvaguardia ni pueden aceptar el cierre de un recinto que está al servicio del público y que en los últimos años se ha distinguido por su incesante actividad y la altísima calidad de sus exposiciones. Los trabajadores (los que sí trabajan) proporcionaron a esta columna más información que publicaremos de ser necesario.

Exposición de Leo Matiz

Pasado mañana, miércoles 14, en San Ildefonso, a las 20 horas, se inaugura la exposición Leo Matiz. El Muralista de la Lente, con curaduría de Eri Cámara. De este fotógrafo colombiano, nacido en Aracataca al igual que Gabriel García Márquez, se conmemora el centenario, pues vino al mundo en abril de 1917 y murió en Bogotá en octubre de 1998. Entre 1941 y 1947 vivió en México, adonde llegó como caricaturista. Estudió pintura con su amigo José Clemente Orozco, con quien asistió al nacimiento del Paricutín; trabajó con Diego Rivera y con David Alfaro Siqueiros, al que tomó fotos que fueron la base para el desarrollo de ciertas figuras del maestro, de quien fue ayudante en el mural Cuauhtémoc contra el mito. Matiz colaboró en varias publicaciones mexicanas y retrató a las figuras mexicanas de la época, como María Félix, con quien habría tenido un affaire según ciertas versiones. En fin, todo un personaje.

Consejo asesor de TV UNAM

El escritor Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México, instaló el Consejo Asesor de TV UNAM, el que será presidido por el director de esa emisora, Armando Casas Pérez, y al que pertenecen la comunicóloga Alma Rosa Alva de la Selva, la primera actriz Diana Bracho, el cineasta Jorge Fons, el doctor y escritor Arnoldo Kraus, el académico y escritor Vicente Quirarte, el politólogo José Woldenberg y el doctor José Franco López, coordinador de un organismo llamado Foro Consultivo Científico y Tecnológico. La función central del Consejo será coadyuvar con la Dirección General de Televisión Universitaria para que consolide sus proyectos de producción y trasmisión de “contenidos” (programas) que promuevan los principios de pluralidad, universalidad, multiculturalismo, democracia, tolerancia y promoción de la excelencia académica. Por otra parte, Benito Taibo, director de Radio UNAM, fue elegido presidente de la Red de Radios Universitarias de México.