EL-SUR

Miércoles 16 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Pasos en la azotea

Jorge Camacho Peñaloza

Marzo 16, 2018

Andrés Manuel López Obrador lleva 18 años intentando ser presidente de la República. Dos intentos como candidato perdedor y su dedicación exclusiva a este propósito lo han colocado como el aspirante a Los Pinos más conocido. Y buena parte de las preferencias electorales que tiene responden más a eso que al conocimiento de sus propuestas o de su perfil personal, pero que no se confunda, eso no significa que tenga seguro el voto mayoritario, y va a perder otra vez la elección.
López Obrador ya ha de estar oyendo pasos en la azotea, sabe que Margarita Zavala va a obtener su registro como candidata independiente y va a estar en la boleta por decisión de más de un millón de ciudadanas y ciudadanos, por eso empieza a sentir que otra vez puede perder la elección y por ello nuevamente ha comenzado con su tradicional cantaleta del fraude, pero ahora no sólo eso sino amenazando al país con meterlo en una revuelta.
Él mismo ha reconocido que la única que le puede hacer competencia es Margarita Zavala, por eso desde la semana pasada se le notó nervioso y amenazante, hablando de fraude y de soltar al tigre, a ver quién lo amarra dijo en la Convención Bancaria en Acapulco porque él no lo hará, exhibiendo desde ahora su estrategia de derrota. Grave, sigue con la mesiánica idea de que es invencible, que su llegada a Los Pinos es providencial, que sólo con fraude pierde y de ser así soltará el tigre, por eso lo sigo sosteniendo, ninguno de los candidatos de los partidos, sobre todo López Obrador, es apto para ocupar la Presidencia de la República.
Esta seria y grave amenaza le restará varios puntos a López Obrador, más los que se acumulen por los próximos exabruptos que lanzará debido a su autoritarismo, intolerancia y desgastado carácter, lo que junto con los indecisos que no han declarado su preferencia que es de más del veinte por ciento y el voto duro útil de la militancia panista y priista inconforme con sus candidatos y que saben de su inviabilidad, resulta que el escenario es que López Obrador no la tiene segura y que Margarita Zavala incrementará su competitividad, por eso ya se le empieza a obnubilar la mente con la obsesiva idea del fraude.
Los partidos van a incurrir en actividades ilícitas para hacerse de votos, todos los partidos tienen ya, de origen, el pecado de actuar antidemocráticamente, pero en términos generales se espera que no haya fraude, que la elección sea en general limpia, que la mayoría ciudadana vote contra los candidatos de los partidos. En realidad el tigre que Andrés Manuel López Obrador está viendo no es para después del primero de julio, sabe que se le va a venir encima desde antes con el registro de Margarita Zabala como candidata independiente a la Presidencia de la República, y él lo sabe.
Diacrítico: Anaya y Meade necesitan reflectores, subirse al ring, sacándose sus trapitos al sol, saben que no son candidatos sólidos, que traen cola que les pisen. La elección va a ser una competencia entre Margarita Zavala y López Obrador. Y ellos también lo saben.