EL-SUR

Jueves 02 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Perros y personas. Una historia de amor

Ana Cecilia Terrazas

Enero 24, 2026

AMERIZAJE

Julieta García González es una magnífica editora de publicaciones periódicas y es una escritora madura que ha incursionado en ensayo, novela y cuento. Autora de las novelas Cuando escuches el trueno y Vapor, y el cuento El pie que no quería bañarse, ha colaborado como correctora en medios de comunicación como Reforma, Letras Libres, Gatopardo, Este País, Milenio y Chilango. Ha sido acreedora de becas y apoyos para la escritura; colaborado en radio, prensa escrita y actualmente trabaja en la UNAM. Es particularmente puntillosa con su producción literaria y como pasa con toda buena correctora de estilo, su título más reciente parece impecable al ojo iniciado. Con ya varias presentaciones –la última en esta quincena de enero–su último título es quizá una de sus obras más entrañables: Perros y personas. Una historia de amor, en la colección Reservoir Books de Penguin Random House. Son múltiples las razones por las cuales el texto de García González se puede volver una lectura indispensable –para esta columna– en estos tiempos; aquí algunas:
1.- El índice dice mucho del contenido. Nueve capítulos con nombres increíbles de perros y perras, una “Entrada”, un “A manera de cierre y explicación”, epílogo y agradecimientos, una “Bibliografía citada y consultada” y sus “Notas”. Este libro logra trasladarnos, sin dejar de pasar hoja tras hoja, de emoción a emoción. Las páginas se van como agua atravesando los dilemas de la ternura, la honestidad, los retos para convivir y comunicarnos con otros lenguajes. Esto, siempre, llenos de referencias literarias, artísticas, económicas y científicas en torno de los “cánidos”.
2.- La información dura y pura, los datos concretos, las estadísticas y la desmitificación, en un universo textual y contextual en el que prevalece el sentir, el placer inmediato, el deseo, la mentira y la hipnosis digital, no solamente se agradecen, sino se vuelven una suerte de páramo entre los frentes de combate.
3.- El libro tiene la gran virtud de plantear una serie de situaciones y circunstancias que desembocan en preguntas fundamentales cuando se vive un mundo canino. ¿A qué se le llama disciplina? ¿Qué hacer en caso de que estén muy enfermos? ¿Por qué no todos los perros se llevan bien entre sí? ¿Cómo se les debe tratar? ¿Por qué la gente dice que “no son hijos”? ¿Cuáles son los límites a poner?
Ninguna de esas preguntas está planteada así ni didáctica ni expresamente. La persona lectora, si atiende con conciencia, inteligencia y sensibilidad a las “netas” que va ofrendando la autora, sabrá exactamente qué responderse a partir solamente de la buena lectura.
4.- Este libro no es un subproducto del marketing en torno del creciente furor por el mundo perruno; se tomó 15 años en armar y muchos cuidados, estancias escriturales, correcciones y lecturas de terceros. El texto está lleno de contenido pensado, bien escrito, muy sentido. Y es, sin poderlo dudar, un texto autobiográfico de por lo menos un gran porcentaje de la vida de la autora, hilvanados episodios importantes entre la presencia de canes, entre adopciones, pérdidas y encuentros. (El título originalmente tendría que ver con extravío y hallazgo).
5.- Seguramente, quien esto lea, ha dado en algunas ocasiones –tal vez pocas– con libros o sagas literarias que no puede dejar, cuya lectura no quiere pausar y, al mismo tiempo, tampoco desea avanzar, porque eso significaría apurar el final del viaje. Perros y personas. Una historia de amor, produce eso: la insólita gana de seguir leyendo pero al mismo tiempo no querer que se acabe el libro.
6.- En un momento dado, en un capítulo avanzada ya la lectura, se desborda algo de suma vigencia en este momento de la historia: la increíble sensación que se genera al tocar, mirar, espejear nuestro ser con el de los demás seres vivos. Esa profundidad y franqueza comunicacional, esa sensación de entendimiento vital –sin aventar una absurda superioridad humana– es, en última instancia, lo que nos colocaría en la antesala de las acciones para salvar al planeta de nuestra depredación, de poder compartirla y sentirla como especie.
7.- El texto no está dedicado a quienes tienen y aman a los perros nada más. Este libro se abre a públicos distintos, a gustos varios, a lectores tanto habituales como ocasionales, sin que merme por esto último, en ningún momento, la calidad y tiempo con los que se elaboró.
8.- En este convulso arranque de 2026, ¿encuentran otra recomendación más viable, que comprar este libro y comenzarlo a leer?

@anterrazas