EL-SUR

Sábado 04 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Alcaldes de Acapulco (XXXIV)

Plumas acapulqueñas (IV)

Anituy Rebolledo Ayerdi

Enero 05, 2017

Solidaridad con Lenin Ocampo, fotorreportero de El Sur, a quien el poderoso cártel MECICO (Mentirosos, Cínicos y Corruptos), pretende hacer su chivo expiatorio

La Sanmarqueña

“En el año de 1906, en el seminario de Chilapa, el presbítero Ezequiel López Berdejo, poseedor de amplísimos conocimientos musicales y originario de Cualác (Montaña de Guerrero), enseñó a un grupo de ávidos estudiantes de música. Ellos fueron el gran organista Aurelio Evaristo Ibarra, de Tlacoachistlahuaca; José María Valle, Moisés Guevara, Antonio I Delgado –de Chilapa–, y el sacerdote ayuteco Emilio Vázquez. Autor este último del bello son costeño de La Sanmarqueña considerado, dentro y fuera del estado, como el son del sur por antonomasia.
El general Adrián Castrejón, gobernador del estado entre los años de 1929 y 1933, realizó una gira de trabajo por la Costa Chica. Un 20 de mayo del 1930 visita Cuautepec donde es recibido con todos los honores del caso. Ya en la noche y fuera de protocolo se organizó una fiesta en la escuela primaria Vicente Guerrero, amenizada por la orquesta de los Hermanos Morales, intérpretes de sones de la región. Uno en particular será el exigido con insistencia por el público.
–¿Cuál es ese son que tanto pide la gente?, –pregunta el gobernador al presidente municipal Telésforo Guerrero.
–Se trata, señor, de La Sanmarqueña, un son cuyo autor es originario de Ayutla pero vive entre nosotros. Se trata del señor cura don Emilio Vázquez, párroco del templo de Santiago Apóstol, un hombre lleno de alegría y santidad. Como podrá imaginar el señor gobernador –advierte el alcalde entrándole al chismorreo–, su musa es una mujer hermosa, originaria naturalmente de San Marcos. Con ella comparte su vida y aquí a nadie escandaliza. Si quiere ahorita se lo traigo, ofrece morboso.
Adrián Castrejón felicita al sacerdote compositor y le pide la ejecución de La Sanmarqueña pero con su propio violín. Es que me han dicho, explica, que ese instrumento le da una nueva dimensión a los sones. Aquél lo complace coreado por la concurrencia.
“..Que linda la Sanmarqueña que domeña con honor, tiene en sí tan dulce encanto que con llanto inspira amor. Sanmarqueña de mi vida, ándale, ándale, ámame”… Adiós linda Sanmarqueña, ya se va tu fiel amante y constante adorador”.
Al morir el padre Vázquez su compañera se muda a Cruz Grande para ahí vivir de sus recuerdos. Su nombre fue Eleuteria Genchi pero la gente del pueblo nunca la llamó así sino Cumanchin, como le decía de cariño el padrecito Emilio.
La música de La Sanmarqueña no ha cambiado nada con el paso del tiempo, sí en cambio la letra original. Sufre mutaciones constantes porque cada trovador improvisa sus propios versos. Ninguno sicalíptico o de doble sentido pudo ser del padre Vázquez, por supuesto.

Profesor Víctor Alcaraz Alarcón, querido amigo fallecido recientemente. La Sanmarqueña Cuartillas originales –2005.

Tres veces presidente

José Joaquín de Herrera, veracruzano, sirve a los 17 años en el Regimiento de la Corona. Será entonces cuando reciba su bautizo de fuego en Acapulco, ciudad de la que será más tarde gobernador o Castellano. Participa en las batallas de Petatlán y de Chilapa y es en esta última donde decide, capitán de milicias, dejar las armas. Viaja a Perote, Veracruz, para atender un pequeña botica.
Vuelto a la milicia se incorpora al Plan de Iguala pero abandonaba el movimiento –ya general de brigada–, cuando Iturbide se corona emperador de México. Lo combate. Más tarde, involucrado de lleno en la política, José Joaquín de Herrera es nombrado presidente de la República, primero provisionalmente y luego mediante elección. Terminada la invasión estadunidense vuelve a ser llamado para un tercer mandato presidencial, mismo que acepta no obstante estar minada seriamente su salud. El jalapeño será entonces actor de un suceso inusitado: ofrece la hospitalidad mexicana al Papa Pío IX, a quien la revolución italiana ha obligado a huir de Roma. Le escribe:
“En México, beatísimo padre, encontraría usted a siete millones de hijos llenos de amor y veneración hacia su sagrada persona y que tendrían la ventura de recibir de sus manos la bendición paternal”.
Pio IX, cuyo pontificado de 31 años será uno de los más largos de la historia, agradeció emocionado el gesto de “un país tan lejano del Vaticano pero tan cerca de la virgen de Guadalupe”.
Sobre el propio presidente José Joaquín de Herrera, debe recordarse que fue él quien decretó la erección del estado de Guerrero, el 15 de mayo de 1849, respondiendo a las gestiones de los generales Juan Álvarez y Nicolás Bravo. Don Juan será su primer gobernador e Iguala su primera capital.

Honradez igual a pobreza

Contaba don Vicente Riva Palacio, ministro de Justicia de Herrera, que un día visitó a su jefe y “le horrorizó la soledad y la pobreza en que vivía”. Al ofrecer al presidente gestiones para el pago de salarios atrasados, don José Joaquín le contestó que mal que bien la iba pasando con algunos empeñitos. Entonces creyó el historiador lo que antes había puesto en duda: que la “primera dama”, doña Dolores Alzugaray, acudía diariamente al Palacio Nacional llevando en un portaviandas la comida al señor presidente.
Muere don José Joaquín en su domicilio de Tacubaya en las peores condiciones de miseria. La tesorería de la Nación había aprobado, a cuenta de sus salarios atrasados, 200 pesos para medicinas que nunca llegaron. Para enterrarlo su viuda tuvo que empeñar un reloj del general, pero ni aun así obtuvo la suma necesaria. Colocará entonces una charola en la puerta de su casa, en espera de la caridad pública.

Ricardo Heredia Álvarez, (bisnieto del Gral. Juan Álvarez). Anécdotas presidenciales. Editorial Época, 1974

Un clic travieso

Un dedazo al azar nos lleva a la página de Animal Político donde se desmenuza el libro Beneficios presidenciales, de Ernesto Villanueva e Hilda Nucci. Detalla que los ex presidentes Fox, Calderón y Echeverría reciben percepciones por 229 mil 919 pesos mensuales. Las viudas de López Portillo y De la Madrid gozan de pensión y prestaciones por un total de 118 mil 219 pesos cada mes. Salinas y Zedillo renunciaron a tales privilegios aceptando únicamente el pago de ayudantías administrativas.
Son las pensiones más caras asignadas a ex presidentes en América Latina.
Ahora bien, los más de 40 millones de pesos que significan tales erogaciones, no incluyen los salarios de por lo menos 25 empleados civiles al servicio de cada ex presidente , cubiertos por la Presidencia de la República, y tampoco el personal militar encargado de la custodia de cada uno de ellos, pertenecientes estos al Estado Mayor Presidencial.
Se subraya que ninguna de tales prestaciones tiene sustento legal. Cada una de ellas obedece a caprichosos acuerdos presidenciales, dictados en diferentes momentos.

El más caro

Destacan éste y otros textos sobre el tema que “el ex presidente más caro de México y quizás del mundo” es Felipe Calderón Hinojosa, cuya seguridad le cuesta a los mexicanos 9.75 millones de pesos al año. Un pequeño ejército de elementos del EMP para el cuidado de su familia, así como de una larga parentela michoacana. No se informa si requirió perros policía para el cuidado de sus mascotas.
¡Y vaya que tiene razón tan beatífico comulgante! Debe ser cabrón sufrir el acoso día y noche de más de cien mil fantasmas clamando venganza. Bueno para él que no son zombis.

Ciudadanos inseguros

Mientras que los políticos andan en lo suyo, los ciudadanos estamos inseguros. Los actos de violencia que a diario se registran son imparables. Balaceras por aquí, allá y acullá. Muertos por un lado y por el otro. Desmembrados expuestos en escaparates públicos, robos a diestra y siniestra. Extorsiones por doquier, secuestrados al alza mientras que las fuerzas de seguridad van a la baja.
Los gobernantes se echan la pelota sobre lo que sucede. Ven de reojo los acontecimientos y dicen con desparpajo que eso no nos afecta como entidad que vive del turismo y se arriesgan a declarar que pronto estaremos como en los viejos tiempos, gozando de paz y tranquilidad y con muchos miles de visitantes extranjeros o nacionales.
No hay una voz que pueda hacerlos recapacitar o un movimiento social que los presiones para que actúen con valor frente a la criminalidad, en general. Tanto el gobierno del estado como los 81 municipios no dejan de decir que lo que sucede es competencia del gobierno federal y que ellos (a los federales) les corresponde solucionar el problema, cuando los hechos delictivos que se registran están dentro de sus territorios (municipios) y por ende son de su competencia, quiéranlo o no aceptar.
Los acapulqueños en particular y los guerrerenses en general no pueden decir hoy que no tienen miedo de salir a la calle. No pueden afirmar que no están intimidados por tanto asesinato. No pueden manifestar que no sienten escalofrío al salir de noche a recorrer las calles o avenidas o ir a de compras o meterse a un restaurante o centro de diversión.
México, Guerrero y Acapulco merecen mejor futuro. Debemos tener mejores gobernantes y mejores representantes populares.
Apostémosle a ello o si no tengamos también el valor de resistir otros muchos años más de violencia galopante, como la que hoy día vivimos en Acapulco, en todo Guerrero y en todo México.

Violencia sin control

Entrada y salida de un artículo así titulado, original del periodista y analista político Rodrigo Huerta Pegueros, publicado en septiembre de 2011 aunque pareciera haberse escrito ayer mismo. Rodrigo falleció “cuando no le tocaba”, como se dice en el argot costeño, en junio de 2014. Su descarnado texto apareció publicado en el periódico Convergencia, órgano oficial del partido político del mismo nombre, hoy Movimiento Ciudadano.