EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Por el rescate de Guerrero (3)

Héctor Manuel Popoca Boone

Julio 03, 2021

 

Para un gobernante o político inteligente, importa mucho la percepción que tenga la ciudadanía de su desempeño público. Pero también debe serle de interés personal conocer la forma en que el pueblo aprecia sus circunstancias propias, sobre todo en los aspectos de seguridad pública. La valoración, pues, depende de la ubicación o del punto de vista de quien la realice. No es lo mismo hacerla como gobernante que como gobernado. Y esa diferencia, muchas veces ignorada, marca la cercanía o el divorcio de un gobierno con su pueblo.
Es legítimo que el actual gobernador saliente festine, una y otra vez, los logros obtenidos en materia de seguridad pública, durante su azarosa gestión. Logros del Estado mexicano que no están para ser ignorados, de acuerdo a las cifras oficiales federales, donde Guerrero ya no ocupa uno de los primeros lugares de alta incidencia delincuencial a nivel nacional. Aun cuando todos sabemos que el 85 por ciento de los delitos no llegan para su registro al Ministerio Público, que es la primera fuente de información institucional.
Lamentablemente, la percepción de inseguridad se mantiene alta en más del 50 por ciento de [email protected] [email protected] de18 años y más en las tres principales ciudades de Guerrero. Recordemos que, en la última encuesta levantada por el Inegi sobre la percepción ciudadana de inseguridad, el porcentaje en Acapulco era del 79 por ciento; en Chilpancingo, del 74 por ciento y en Ixtapa-Zihuatanejo del 60 por ciento.
Afortunadamente (pandemia de por medio) bajó el porcentaje de los que afirmaron haber tenido de manera directa, durante el primer trimestre de 2021, algún conflicto o enfrentamiento con familiares, vecinos, compañeros de trabajo, negocios o con autoridades de gobierno; los porcentajes fueron: en Chilpancingo, de 45; en Ixtapa, de 29 y en Acapulco, de 23 por ciento.
También entre los resultados de la encuesta nacional resaltan los porcentajes de aprobación promedio otorgados a las diversas autoridades de seguridad pública, bajo la percepción de que si fueron “muy o algo efectivas” para prevenir y combatir la delincuencia: Marina (87.5), Ejército (84.9), Guardia Nacional (75.1), Policía Estatal (53.8) y Policía Preventiva Municipal (44.6).
Es de tomarse en cuenta que 35.8 por ciento de la población nacional muestreada, consideró que, en los próximos 12 meses, la situación de la delincuencia en su ciudad, seguirá siendo igual de mala. En resumidas cuentas, el 66.4 por ciento del total nacional consideró que vivir en su ciudad le provoca sensación de inseguridad.
Adenda esclarecedora. No tiene desperdicio alguno el reportaje de Gilberto Guzmán (Sol de Chilpancingo. 29/06/2021), donde reseña los comentarios radiofónicos del diputado local del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán, de que antes de las elecciones del 6 de junio, como compromiso con el gobernador Héctor Astudillo Flores, los diputados de Morena del Congreso local acordaron con el bloque del PRI-PRD, avalar la ratificación por otros siete años del titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE); a cambio de nombrar sin problemas a magistrados del Poder Judicial, a la Presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y a un integrante del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información. Finalmente aseveró que con el triunfo que tuvieron en la jornada electoral, los diputados de Morena se echaron para atrás.
Lo anterior confirma que la injerencia grotesca del gobernador saliente y su “maestro incómodo” en las facultades de los otros poderes, legislativo y judicial, ha sido un aporte a la ingobernabilidad. Tal pareciera que hoy, estar inserto en el aparato gubernamental estatal, es sinónimo de trabajar con poca pulcritud.
Cada cual desde su trinchera de trabajo debemos ir al rescate de la honestidad y transparencia pública perdida. Se adviene, con demora significativa y por demás tortuosa, el proceso de nombramiento de un notario público, por parte de los que ya sabemos que en el pasado se inclinaron más por el compadrazgo. Necesitamos en el arte de gobernar, gente con nula soberbia y prepotencia; así como exenta de “mañas”. Vale.
PD. El gobernador saliente de Michoacán, trata de cubrir sus espaldas a como dé lugar, por la gran corrupción habida durante su gestión.

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