EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Por una relación campo-ciudad sustentable

Héctor Manuel Popoca Boone

Febrero 24, 2005

 

Mencionaré algunas de las condiciones básicas, aunque no únicas, para lograr una agricultura sustentable en un país que se precie de otorgar seguridad alimentaria a sus habitantes urbanos y rurales.

El primer postulado es que subsista la agricultura y no se establezcan las circunstancias para su extinción. Hoy en día, las políticas neoliberales tienden al desplazamiento y marginación de la agricultura de subsistencia y de la llamada agricultura campesina que coloca pequeños excedentes en el mercado. La agricultura, independientemente de sus modalidades debe ser apoyada; bien sea como actividad rentable económicamente o adecuadamente subsidiada cuando lo es de autoconsumo.

El segundo postulado es el conveninente respeto y complementación de los distintos tipos de agricultura que existen en el país. A saber: a) de subsistencia o autoconsumo, b) la campesina, de colocación de pequeños excedentes al mercado y c) la empresarial, que orienta la producción agropecuaria plenamente al mercado. Por lo tanto, a agriculturas específicas, tratamientos y apoyos diferenciados.

El tercer requisito es preservar en el tiempo las potencialidades productivas de los factores que posibilitan la agricultura: suelo, agua, clima; es decir el ecosistema como un todo. Salvaguardar el equilibrio entre la explotación económica y la sostenibilidad a largo plazo de dicha actividad primaria. Se han dado casos en donde una aplicación intensiva e inmisericorde de fertilizantes químicos, herbicidas y plaguicidas o el uso de aguas contaminadas deviene envenenamiento de larga duración en los suelos.

La cuarta condición es mantener dentro de la potestad y soberanía popular, el germoplasma básico; es decir, que siga siendo patrimonio de los pueblos; y posibilite a los campesinos disponer siempre de semillas a partir de una selección natural, además de los híbridos y las genéticamente modificadas.

Con estas dos últimas, abstenerse de usar y distribuir aquellas que atenten con la existencia misma del germoplasma natural y por lo que respecta a las modificadas o transgénicas, cuidar que respondan a fines que no atenten o vayan más allá de una alimentación sana, saludable e inocua.

La quinta condición consiste en reorientar y desplazar el uso de abonos, plaguicidas y herbicidas químicos, por los bio-fertilizantes y los orgánicos; además del control de las plagas en las siembras con agentes biológicos benéficos a la agricultura.

El sexto postulado es que se revalorice el papel de la agricultura en la economía del país y se le otorguen los apoyos justos y necesarios para su sana pervivencia. Es por todos conocidos que esta actividad económica, que proporciona alimentos a toda la sociedad, comparada con la industrial o de servicios, es la más riesgosa y mismo tiempo la más mal pagada.

El séptimo rasgo consiste en una mayor y mejor integración de las cadenas productivas; al tratar de eliminar los eslabones innecesarios, que no aportan nada y encarecen costos;                           y al procurar que todos ganen lo justo de acuerdo a lo que aportan; generando el                           mayor valor agregado posible en cada uno de ellos. En otras palabras, visualizar y apoyar el agro-negocio desde el acopio de la materia prima en la parcela hasta la comercialización del producto en anaquel.

La octava cualidad a observar es la concepción de que la agricultura, ahí donde fuera posible, sea un verdadero agro-negocio; esto es, financiar lo que tiene certeza y seguridad de que se va a vender y no fomentar la producción para luego ver si es vendible. Con esto se avanza en la denominada agricultura por contrato, a partir de lo que realmente solicita el mercado moderno urbano y de las cuatro condiciones que pide: calidad, cantidad, constancia y oferta compactada.

 

PD1. Digámoslo claro y no le busquemos pelos al huevo: es toda una patochada lo que le quieren hacer a Andrés Manuel López Obrador los barones de la política conservadora y del dinero concentrado.

PD2. Las declaraciones del canciller mexicano Derbez, justificando las medidas represivas a indocumentados mexicanos decretadas recientemente en Estados Unidos, son sencillamente abyectas.