EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Presupuesto ambiental 2018

Octavio Klimek Alcaraz

Noviembre 11, 2017

El pasado jueves 9 de noviembre fue aprobado por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2018 (PEF 2018). Fue una votación mayoritaría a favor de 413 votos, con 49 votos en contra, de Morena (44) y algunos diputados del PRD (3), uno del PAN y uno del Verde. Quisiera dar algunos datos sobre el presupuesto ambiental para el próximo año 2018, a ejercer por Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), del gobierno federal.
El monto total del PEF autorizado en 2018, con el que cuenta la Semarnat, asciende a 37 mil 580.6 millones de pesos. Esto representa 1 mil 522.0 millones de pesos más que el PEF 2017 aprobado, un 4.2 por ciento más en términos relativos. Sin embargo, en términos reales con una inflación estimada para el 2018 de 4.89 por ciento, existe una reducción real de menos 0.9 por ciento (reducción de 315.6 millones de pesos respecto al 2017). Esto significa, un presupuesto insuficiente para las necesidades presupuestales del Sector Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Los mayores impactos de incremento presupuestal en números absolutos se dan de mayor a menor en la Comisión Nacional del Agua (Conagua) con 1 mil 270.7 millones de pesos (4.9 por ciento), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), con 178.3 millones de pesos (4.7 por ciento), la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), con 53.1 millones de pesos (9.5 por ciento), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) con 33.6 millones de pesos (3.1 por ciento), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) con 11.5 millones de pesos (4.7 por ciento), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), 9.7 millones de pesos (4.6 por ciento). La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene el mismo presupuesto en términos nominales.
Quien tiene decremento presupuestal en términos nominales, es el Sector Central de la Semarnat, con una reducción de menos 35.3 millones de pesos (-1.2 por ciento). Esto es preocupante, ya que significa que delegaciones en las entidades federativas tendrán que hacer más con menos.
A continuación, se indican las mayores preocupaciones de un servidor respecto a la falta de recursos presupuestales para programas ambientales.
1. Nos preocupa, que el Programa de Fortalecimiento Ambiental en Entidades Federativas siga sin recursos. En 2016 y 2017, al programa se le asignó un presupuesto programado de cero pesos. El programa tuvo recursos programados en el 2015 por la cantidad de 1 mil 624 millones 119 mil 287 pesos, los cuales fueron distribuidos entre las 32 entidades federativas. Los recursos tradicionalmente habían sido etiquetados por entidad federativa en un anexo presupuestal del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación de cada ejercicio fiscal.
Con la virtual desaparición del programa, se sufre el grave riesgo de que de manera especial los gobiernos de las entidades federativas no puedan asumir plenamente sus facultades en materia ambiental, así como una mayor responsabilidad para regular, planear, coordinar y operar la gestión ambiental estatal. El asunto es que los gobiernos de las entidades federativas, salvo honrosas excepciones, invierten poco y mal en el tema ambiental.
2. Tampoco se logró ampliar el Programa de Apoyos para el Desarrollo Forestal Sustentable del año fiscal 2018. Dicho programa intenta frenar y revertir problemas derivados por los cambios de uso de suelo forestal, la tala clandestina, los incendios forestales dañinos, las plagas y enfermedades y el aprovechamiento no sustentable, que se pueden presentar en los 138 millones de hectáreas con vegetación forestal en el país.
Cada año se otorgan subsidios a personas propietarias, poseedoras o usuarias de terrenos forestales o preferentemente forestales para los siguientes bienes o servicios: 1. Estudios y proyectos para aprovechamiento forestal sustentable; 2. Fortalecimiento de gobernanza y desarrollo de capacidades; 3. Restauración forestal y reconversión productiva; 4. Proyectos para silvicultura, abasto y transformación; 5. Pago por servicios ambientales; 6. Plantaciones forestales comerciales y 7. Protección forestal.
En 2016, al programa forestal se le asignó un presupuesto programado de 5 mil 178.0 millones de pesos. Para el 2017, se redujo en 61.4 por ciento (3 mil 178 millones 037 mil 492 pesos) para ejercer sólo 1 mil 999.9 millones de pesos. Para el 2018 se ejercerán 2 mil 095.7 millones de pesos, un aumento pírrico de 95.7 millones de pesos (4.8 por ciento). Con esta reducción, se sufre un grave riesgo de que la Conafor fracase en el logro de sus objetivos y metas. En especial, quedan en riesgo tanto la Estrategia Nacional de Incremento a la Producción Sustentable (Enaipros), como la Estrategia Nacional para la Reducción de Emisiones por Deforestación y degradación Forestal (Enaredd+). La Enaipros busca incrementar la producción forestal y la Enaredd+ incrementar las reservas de carbono por medio del buen manejo forestal.
3. No existen recursos para el Programa de Prevención y Gestión Integral de Residuos del año fiscal 2018. Dicho programa buscaba fomentar la gestión integral de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial en el país, mediante el financiamiento de estudios o programas para la prevención y gestión integral de los residuos, así como el desarrollo de infraestructura de los sistemas de recolección, transporte y disposición final, y el aprovechamiento material o energético de residuos, a través del acceso a recursos económicos del citado programa. En 2016, al programa se le asignó un presupuesto programado de 730.7 millones de pesos. Para el 2017, no se asignó recurso alguno, y en el 2018 la situación es similar.
Los recursos económicos disponibles para el Programa para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, estaban destinados a impulsar acciones, actividades y proyectos para atender los problemas relativos a los residuos sólidos urbanos y de manejo especial en las entidades federativas y municipios del país. Así se contribuiría con los objetivos del Programa Nacional de Desarrollo, el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Programa Nacional de Prevención y Gestión Integral de Residuos. Asimismo, el inciso b) de la fracción II del artículo 3er. Transitorio de la Ley General de Cambio Climático mandata, que: “Para el año 2018, los municipios, en coordinación con las entidades federativas y demás instancias administrativas y financieras y con el apoyo técnico de la Secretaría de Desarrollo Social, desarrollarán y construirán la infraestructura para el manejo de residuos sólidos que no emitan metano a la atmósfera en centros urbanos de más de 50 mil habitantes, y cuando sea viable, aplicarán la tecnología para la generación de energía eléctrica a partir de las emisiones de gas metano.” Esa meta, sin el apoyo federal, no se va a cumplir.
4. Se requería ampliar el Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo. En 2016, el programa se le asignó un presupuesto programado de 520.7 millones de pesos. Para el 2017, se redujo a 150.7 millones de pesos (-71.0 por ciento), para el 2018 se ejercerán solo 141.6 millones de pesos, es decir disminuye en 379.1 millones de pesos respecto al 2016.
El programa busca contribuir a la conservación de las especies en riesgo y su hábitat, promoviendo la colaboración y participación de instituciones de educación superior, de investigación y organizaciones de la sociedad civil, los ejidos y las comunidades, para el desarrollo sustentable en los municipios de las regiones prioritarias donde se distribuyen dichas especies. Es un instrumento de política pública para contribuir y recuperar la funcionalidad de cuencas y paisajes por medio de la conservación y aprovechamiento sustentable del patrimonio natural mediante la conservación y recuperación de las especies en riego y su hábitat. Para la realización de estas acciones de conservación, la Conanp designa recursos mediante subsidios de carácter federal, que van más allá de tratar de salvar a la vaquita marina, por cierto.
En suma, se requería una ampliación de alrededor de 6 mil millones de pesos para el sector ambiental y de los recursos naturales, sin entrar al tema de los recursos para el agua potable, alcantarillado y saneamiento en el año 2018. Se observa un trato desigual con relación a otras áreas presupuestas, en cuanto a las reducciones presupuestales. De especial relevancia es la variedad de programas y proyectos variopintos que a través del Ramo 23 de previsiones salariales y económicas, de más de 158 mil millones de pesos (en el Ramo 23 sólo para el Fonden hay 24.6 mil millones de pesos), se colaron y que son verdaderos despilfarros e himnos al gasto opaco, en muchos casos, y no contribuyen ni a la inversión productiva, ni a la reconstrucción del país azotado por huracanes y sismos. Por eso, hay mucho que valorar para hacer un buen presupuesto ambiental y en general para el país, que permita frenar el creciente deterioro ambiental, así y que fortalezca una forma diferente de realizar el manejo sostenible de los recursos naturales del país.