EL-SUR

Lunes 15 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Primera parada: Acapulco

Esthela Damián Peralta

Mayo 12, 2026

Ayer cumplí una semana en Acapulco, ha sido una semana llena de emoción, memoria, responsabilidad y una profunda certeza de estar donde debo estar. A veces, la vida pública nos obliga a mantener la mirada puesta en lo siguiente, en la agenda, en la estrategia, en los retos inmediatos, pero para mí siempre ha sido muy importante estar en el presente para escuchar con atención, para mirar a la gente a los ojos y recordar por qué he decidido dedicar mi vida al servicio público. Estando en esta tierra que tanto quiero y en este puerto que, sin exagerar, sigue siendo para mí el más bonito del mundo, con el corazón echado para adelante sé que todo lo que he caminado en mi vida me tenía que traer a este momento. Acapulco tiene una fuerza difícil de describir. No se trata solamente de sus paisajes, de sus playas o de su historia, que por sí mismas ya lo convierten en uno de los lugares más emblemáticos de nuestro país; se trata, sobre todo de la energía de su gente, de la identidad que se respira en sus calles, del orgullo guerrerense, de la capacidad que tiene este puerto para abrazarte desde el primer momento y recordarte que hay lugares que inevitablemente se sienten como casa. Llegar aquí en esta etapa de mi vida y en el contexto social de nuestro país, me ha permitido reconectar con muchas cosas: con mis convicciones, con mi historia, con el sentido de comunidad que tanto necesitamos en tiempos donde a veces la política parece olvidar que su razón de existir siempre será la gente. A lo largo de mi vida profesional he tenido la enorme fortuna de recorrer prácticamente todo México. Los distintos encargos públicos que he asumido me han permitido caminar comunidades en el norte, en el centro y en el sur del país; conocer realidades profundamente distintas, escuchar historias de lucha, de resistencia, de superación, y entender desde el territorio lo que realmente significa gobernar pensando en las personas. He conocido la fuerza del norte, la organización del centro, la riqueza cultural del sureste y la dignidad de comunidades que enfrentan enormes retos todos los días sin perder la esperanza. Precisamente por haber tenido ese privilegio, hoy puedo decir algo con absoluta claridad y con conocimiento de causa: la gente de Guerrero tiene una calidez que difícilmente he encontrado en cualquier otra parte del país. No es una frase hecha, es algo que se siente, desde la manera en la que te reciben, en la sinceridad de sus palabras, en el abrazo que no necesita protocolo, en la sonrisa que nace con naturalidad y en la forma en la que te hacen sentir parte incluso cuando apenas llegas. Durante esta semana he recibido muchísimo cariño. He encontrado mujeres y hombres que se acercan con afecto genuino, con palabras de aliento, con optimismo, con una energía que contagia y que recuerda que la política todavía puede ser un espacio de encuentro, de unión y de esperanza cuando se construye desde la cercanía. He recibido abrazos que se sienten honestos, conversaciones que nacen desde la confianza y expresiones de respaldo que, más allá de cualquier coyuntura, me confirman que cuando uno camina con honestidad, la gente lo percibe. También he tenido la oportunidad de disfrutar algo que para mí siempre ha sido una de las expresiones más poderosas de identidad: la gastronomía. Dicen que al corazón se entra por la panza, y no mienten; sus sabores, sus tradiciones y entender que detrás de cada platillo existe una historia familiar, comunitaria y cultural hace que cada bocado conecte con nuestras memorias más íntimas. Guerrero tiene una riqueza gastronómica extraordinaria y estos días he podido disfrutarla y conectar con lo esencial, lo que me hace sentir profundamente en casa. Pero más allá de lo emocional, esta primera semana he tenido la oportunidad de conversar con distintos medios de comunicación, de compartir entrevistas y de expresar con claridad cuál es la visión con la que estoy caminando esta nueva etapa. Y en cada espacio he sido consistente en que mi prioridad es la unidad. Lo he dicho con firmeza y lo seguiré sosteniendo en cada foro, en cada encuentro y en cada conversación que tenga con la militancia de Morena y con la ciudadanía. Nuestro movimiento no necesita divisiones internas, no necesita confrontaciones innecesarias ni proyectos construidos desde lo individual. Nuestro movimiento necesita madurez, altura política, generosidad y la capacidad de entender que no se trata del poder por el poder, sino su uso en beneficio de todas y todos, especialmente de las personas en mayor situación de vulnerabilidad. Yo vengo a sumar. Vengo a construir puentes. Vengo a escuchar a las compañeras y compañeros, a fortalecer lo que ya se ha construido y a aportar desde mi experiencia, desde mi convicción y desde mi compromiso con un proyecto que ha transformado la vida pública del país. Esa visión no surge de la casualidad. Es una forma de entender la política que he aprendido observando y trabajando desde que era una adolescente junto a mi padre, hasta a la ahora Presidenta Claudia Sheinbaum, quienes me han demostrado que la firmeza no está peleada con la serenidad, que se puede ejercer autoridad sin caer en la confrontación permanente y que se puede defender una causa sin perder nunca la cercanía con la gente. Esa será mi línea. La unidad, el trabajo colectivo y la construcción política con visión de largo plazo. Esta primera semana en Guerrero me deja muchas emociones, pero sobre todo me ha dejado una certeza. Estoy donde quiero estar. Estoy rodeada de mi tierra que tiene fuerza, historia, dignidad y una enorme capacidad de mirar hacia adelante. Estoy caminando con una gente que abraza, que confía y que no ha perdido la esperanza de seguir construyendo un mejor futuro. Apenas comienza este camino, pero si algo me ha regalado esta primera semana en Acapulco es la confirmación de que los grandes proyectos siempre empiezan donde uno reconoce el corazón. Y el mío, está echado para adelante en Guerrero. Nos leemos el siguiente martes. @EsthelaDamian