EL-SUR

Jueves 18 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Primero el movimiento

Esthela Damián Peralta

Mayo 19, 2026

Dice por ahí la canción “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. En la vida, y en la política, no hay una serie de pasos inequívocos que debemos seguir para conseguir un objetivo, se trata de caminar, aprender y corregir. Se necesita paciencia, método y claridad de rumbo.
En las recientes entrevistas que he tenido desde mi llegada a Guerrero, muchas preguntas han girado alrededor de las problemáticas que enfrenta nuestro estado, sería imposible no tenerlas viniendo de una historia de lucha y de trabajo territorial. Sin embargo, también he aprendido que en política no todo momento es el correcto para adelantar definiciones, realizar debates o acelerar procesos que tienen sus propios tiempos.
Hoy se exige responsabilidad política, prudencia y respeto a los procesos internos de nuestro movimiento. Morena ha sido muy claro en las últimas semanas, particularmente a través de las declaraciones realizadas desde la dirigencia nacional y la Comisión de Elecciones y Alianzas, con Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, respectivamente, quienes han insistido en la necesidad de fortalecer la vida democrática del partido a partir de reglas claras, respeto a los tiempos y procesos transparentes de partici-pación. Se trata de definiciones políticas que buscan cuidar la esencia de un movimiento que nació precisamente para combatir las viejas prácticas que tanto daño hicieron al país.
He escuchado con atención lo que ambas han planteado: no adelantarse, no convertir la legítima aspiración política en confrontación anticipada, no permitir que se cuelen perfiles infestados por la corrupción. Comparto plenamente esa visión. La democracia no se fortalece cuando cada actor intenta imponerse por presión, por ruido mediático o por protagonismo individual; se fortalece cuando existen reglas y todas y todos estamos dispuestos a respetarlas, incluso cuando eso implica contener legítimas aspiraciones personales en favor de algo más grande.
Y si esto es importante en cualquier estado del país, en Guerrero adquiere una dimensión todavía más profunda. Guerrero no es cualquier territorio dentro de la historia política nacional. Guerrero ha sido históricamente una tierra de izquierda, de organización social, de movimientos populares y de resistencia. Aquí se han levantado voces que durante décadas exigieron justicia cuando parecía imposible siquiera pronunciar esa palabra. Esa memoria histórica obliga a actuar con enorme seriedad política porque la gente sigue comprometida con el proyecto de transformación nacional que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Vengo de una historia de lucha desde muy joven. Como muchas mujeres y hombres de mi generación, crecí viendo desigualdades profundamente dolorosas. Vi comunidades enteras abandonadas, familias completas sobreviviendo con enormes dificultades y generaciones enteras acostumbradas a pensar que el gobierno únicamente existía para unos cuantos. Mi generación también vio cómo muchas personas tuvieron que organizarse, resistir y levantar la voz para abrir espacios de participación que antes parecían reservados para élites políticas y económicas.
Por eso tengo un profundo respeto por el momento histórico que estamos viviendo en el país y en Guerrero. Hoy México tiene una Presidenta que ha colocado en el centro de la vida pública una visión profundamente humanista, donde los pobres son primero y donde el poder se entiende como una herramienta para reducir injusticias y ampliar derechos.
Eso no surgió de la nada. Es resultado de años de trabajo político, de organización popular y de personas que nunca dejaron de creer que el país podía ser distinto. También es resultado de generaciones anteriores que resistieron momentos sumamente complejos y que sembraron muchas de las causas que hoy forman parte de la agenda pública nacional.
Precisamente por eso debemos actuar con madurez política. Los proyectos históricos no se sostienen solamente con discursos; se sostienen con congruencia, responsabilidad y capacidad de entender el momento que vive el país. Hoy el momento exige fortalecer al movimiento, respetar los tiempos internos y contribuir a que los procesos de selección de candidaturas se desarrollen con legitimidad, transparencia y participación democrática.
Habrá momentos para discutir proyectos, diagnósticos y propuestas específicas para Guerrero. Claro que los habrá. Y deberán darse con profundidad, con seriedad y siempre poniendo al estado por encima de cualquier interés individual. Pero hoy la responsabilidad principal es cuidar el proceso, fortalecer la unidad y entender que el verdadero prota-gonismo debe seguir siendo el de la transformación y del pueblo que la sostiene todos los días.
Porque al final, lo verdaderamente importante es no perder nunca de vista por qué comenzó esta lucha y para quién debe seguir construyéndose el camino, para el segundo piso de la 4ta transformación en la Tierra del Sol.
Nos leemos el próximo martes.

@EsthelaDamian