EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

¿Qué papel jugaron los militares en el caso Ayotzinapa?

Silber Meza

Octubre 02, 2021

¿Qué papel jugaron los militares en la desaparición de los normalistas? A siete años de la desaparición de los jóvenes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, es la gran pregunta que nos hacemos.
A través de un ejercicio de transparencia solicitamos las declaraciones de los militares que han sido entrevistados por la Fiscalía General de la República desde diciembre de 2018 a abril de 2021. La información requerida se centra en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, documentación que nunca se ha conocido.
Una vez solicitada, la FGR negó la información con el argumento de que son datos reservados por tratarse de una investigación en curso, sin embargo, al interponer una queja en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), se logró obtener una versión pública porque según la legislación vigente se pueden hacer excepciones cuando se trate de violaciones graves a derechos humanos y delitos de lesa humanidad, modalidad que se actualiza con la investigación de los jóvenes normalistas.
La FGR no tuvo más remedio que entregar la documentación requerida, pero lo hicieron con una versión prácticamente ilegible, con amplias zonas en negro que no permitieron armar la mínima idea de lo sucedido.
Esto lo mostré en un reportaje publicado el martes pasado en El Universal. Y el jueves el presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció porque se abrieran los documentos del caso. En realidad no se refería a las declaraciones de los militares, como lo terminó de aclarar el viernes, sino a la documentación que la Sedena ha entregado a la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa, y que consta de 17 mil 45 documentos, según precisó Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, en una columna.
El mismo viernes la Secretaría de Gobernación subió a su sitio de internet dos hojas de documentos acompañadas de la siguiente leyenda: “Por instrucción del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa (CoVAJ) pone a disposición de la opinión pública la información relevante que entregó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Cabe señalar que esta primera entrega, refiere a comunicaciones realizadas el 26 de septiembre y el 4 de octubre de 2014, entre Francisco Salgado Valladares, Felipe Flores Vázquez y una persona denominada Gilberto ‘Gil’, así como Alejandro Palacios ‘Cholo’ y otro más denominado Ramón”.
Al parecer, son conversaciones de mensajes celulares interceptadas por el Ejército que hasta la fecha no se conocían. La forma de la divulgación de la información provocó la reacción del Centro Prodh, organización que forma parte del CoVAJ y que expuso en un tuit: “Se confirma que el Ejército ocultó información desde 2014 y que siguió administrándola después de que, por decreto presidencial, se le impusiera en diciembre de 2018 la obligación de entregar a las autoridades civiles todos los elementos que tuviera sobre el particular”. Y agregó: “Dada la opacidad castrense no puede descartarse que exista más información en su poder”.
El periodista Pablo Ferri, uno de los reporteros que más conoce y ha seguido el caso, comentó que lo revelado por Gobernación es sumamente grave y argumentó: “El Ejército sabía en tiempo real: 1. Que El Gil iba a recibir normalistas en Pueblo Viejo la misma noche del ataque. 2. Que El Gil se escondió en una cueva, presuntamente en Tepecoacuilco, el 4 de octubre”.
Finalmente, Ferri se preguntó: “¿Qué hizo el Ejército con toda esta información, que interceptaba en tiempo real? ¿La compartió con autoridades civiles? Y si no, ¿por qué?”.
Apenas se revelaron dos documentos de más de 17 mil que estaban en poder de la Sedena, y ya encontramos información relevante que permanecía oculta. Vale aclarar que no son las declaraciones de los militares, ya que éstas permanecen en manos de la FGR y el presidente López Obrador se retractó en su inicial compromiso de entrega.
Aunque las declaraciones de los militares podrían contener información sensible y forman parte de una indagatoria en curso, es importante que los mexicanos sepamos cuál fue el verdadero papel del Ejército esa noche y para ello pueden elaborar versiones públicas que protejan datos personales o sensibles.
La pregunta de madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala hace siete años, de los abogados e instituciones que acompañan a las víctimas no puede ser más vigente: ¿cuál fue el verdadero papel que jugaron los militares?
Solo a través de la transparencia sustantiva lo sabremos. No tiene sentido ocultar la verdad; este país no aguanta otra “verdad histórica”.