EL-SUR

Sábado 20 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

¿Quién cerró el Foro Alicia?

Humberto Musacchio

Junio 02, 2025

 

 

 

En forma arbitraria. sin justificación legal, policías, guardias nacionales y elementos del Ejército ordenaron desalojar el Foro Alicia el pasado viernes. Hay que decir que se trata de un lugar, uno de los pocos, dedicado a la música que gusta a los jóvenes y a diversas actividades culturales, y que invariablemente el empresario Ignacio Pineda vigila que se guarde el debido orden y que, especialmente, no se consuman sustancias prohibidas en el local. Pero el hecho es que se canceló en forma grosera el concierto del cantante vasco Fermín Muguruza y ahora nadie sabe quién ordenó la operación policiaco-militar. Puede ser que un inspector de escasa inteligencia haya sido el responsable, o bien, que funcionarios deshonestos buscaran embolsarse una buena mordida. Tal vez, pero el hecho es que la alcaldía Cuauhtémoc negó que hubiera ordenado el operativo o enviado inspector alguno al Foro; la Secretaría de Seguridad Ciudadana dijo que por órdenes de Clara Brugada “relevó a los mandos policiales que participaron” y Rosa Isela Rodríguez, secretaria de Gobernación, tachó el cierre de “injustificable” y prometió sancionar a los responsables. Esperemos que así sea, porque la intervención de los uniformados pudo derivar en hechos trágicos, pues los jóvenes necesitan oportunidad de recreo y convivencia.

Golpe a la danza en Sonora

Vuelve a las andadas la señora Beatriz Aldaco, directora del Instituto Sonorense de Cultura. Pues ahora se le ocurrió desalojar en forma perentoria el espacio que ocupaba el grupo Antares Danza Contemporánea en la Casa de la Cultura de Sonora. Para justificar su draconiana disposición, la funcionaria dijo que seguía “indicaciones directas” del gobernador Alfonso Durazo para “democratizar el uso de espacios culturales”. ¿De veras? Antares es un grupo de danza que goza de amplio reconocimiento en la República Mexicana y en una decena de países donde se ha presentado exitosamente. Además de sus altas cualidades artísticas, ese grupo que dirige Miguel Mancillas, ha desplegado una tenaz actividad en sus 38 años de existencia, capacitando a más de 500 jóvenes en el arte coreográfico y creando un público para el ballet en el estado de Sonora. Por supuesto, no puede creerse que un hombre de cultura como Alfonso Durazo haya ordenado una barbaridad como la dispuesta por Beatriz Aldaco, quien por lo visto desconoce lo que es una compañía de danza, sus rutinas, proyectos, aportes y necesidades de todo orden.

Cunde la desesperación

Resultan muy irritantes los bloqueos de la CNTE, pues impiden presentarse a tiempo al trabajo, llegar a un hospital en caso de urgencia, llevar o recoger a los niños de la escuela o cumplir un compromiso. Sí, pero con inteligencia, la autoridad bien pudo impedir el cierre de avenidas sin golpear ni matar manifestantes. Al parecer, se trata de que la población se indigne y culpe a los profesores de todos los males, lo que es otra contribución al deterioro de la figura magisterial, antes respetabilísima y hoy depauperada en varios sentidos por los bajos salarios, la inseguridad ante un futuro de míseras pensiones y otros aspectos vistos con desprecio, en tanto que se privilegia el trato con los charros del SNTE, y una y otra vez se adoptan medidas y se establecen normas que inciden en una educación que va en declive, lo que no es culpa de los docentes. Mediante las afores, los gobiernos neoliberales pusieron en manos de los bancos el manejo de las pensiones y ahora las autoridades se niegan a tocar ese tesoro que asciende a 7.2 billones de pesos; se dice que no hay dinero, pero ni de lejos se plantea una reforma tributaria, y en esas condiciones se atreven a condenar a los maestros, a los que casi tachan de traidores a la patria. La educación es la base de la cultura, pero eso lo ignoran los que a todo responden que no hay dinero. No, no hay, y así no lo habrá.

Lo que Ferretis no entendió

El escritor potosino Jorge Ferretis (1902-1962), quien fuera autor de novelas, cuentos y guiones, diputado y director de Cinematografía, en 1956 hizo una declaración en la que manifestó su menosprecio por las letras mexicanas del momento. De acuerdo con Andrés Henestrosa, Ferretis “dijo más o menos” que la literatura mexicana se encontraba “adormilada”, que los escritores nacionales tenían “a la musa en ocio” y que los escritores no podían pretextar falta de estímulos. José Luis Martínez le respondió “recordando al efecto el gran número de revistas literarias” que se publicaban entonces, lo que para Henestrosa era “uno de los signos de que la literatura mexicana vive, está despierta y se acrecienta”. Años después, Emmanuel Carballo diría que los años cincuenta fueron la gran década de nuestra literatura. Con excepciones, pero estaban vivos los ateneneístas, los contemporáneos, los estridentistas, los novelistas de la Revolución Mexicana, la generación de Taller y varias más. Es la década en que Octavio Paz publicó entonces Piedra de sol, Carlos Fuentes La región más transparente, Fernando del Paso Sonetos de lo diario y, por si hiciera falta, Juan Rulfo dio a luz El llano en llamas y Pedro Páramo. Casi nada.