EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Quo vadis Conafor (Segunda y última parte)

Octavio Klimek Alcaraz

Marzo 05, 2005

 

 

Sobre el Procymaf

La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, incorpora en su artículo 32 como lineamiento de política la formación de silvicultores. Uno de los instrumentos fundamentales para dar cumplimiento a este ordenamiento es el Programa de Conservación y Manejo Forestal (Procymaf), que ha puesto a México en el primer plano internacional.

El Procymaf impulsa de una manera proactiva y efectiva a que se formen organizaciones de silvicultores para el manejo sostenible de los bosques. Promueve la llamada silvicultura social; es decir, que los dueños de los bosques, en su mayoría de propiedad social, como son ejidatarios y comuneros se organicen, hagan planeación a nivel de cada comunidad, se capaciten técnica y administrativamente, siempre con un sentido de conservación comunitario.

Por ello, en las zonas en donde trabaja el Procymaf, se ha promovido que los dueños de los bosques establezcan de manera voluntaria zonas forestales permanentes, con lo que se está deteniendo de manera efectiva la deforestación. Además, se ha estimado que la incorporación de nuevas unidades con el modelo de silvicultura social puede generar dos o tres millones de empleos directos adicionales y entre ocho y 12 millones de empleos indirectos, lo cual contribuiría significativamente a mejorar las condiciones económicas y sociales del país.

Por la importancia que reviste el Procymaf, la Cámara de Diputados aprobó en el Programa Especial Concurrente (PEC) del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2005 un presupuesto de 70 millones de pesos. Sin embargo, en el PEC recientemente presentado por la Comisión Intersecretarial para el Desarrollo Rural Sustentable, se reduce el presupuesto del Procymaf a la mitad, quedando en 35.7 millones de pesos, de los cuales, 5 millones están ya comprometidos para el programa especial de los Chimalapas, en Oaxaca.

Adicional a esto, ha trascendido que a los mandos medios del Procymaf, ya se les ha advertido de un recorte inminente del 50 por ciento en sus ingresos y se les ha invitado a pedir su retiro. No se omite mencionar, que el gasto corriente del Procymaf en el 2005 es de solo 3.7 millones de pesos, que equivale a un 10 por ciento del gasto total que se pretende ejercer en este programa.

Sobre el Coinbio

El Proyecto de Conservación de la Biodiversidad por Comunidades Indígenas de los estados de Guerrero, Michoacán y Oaxaca (Coinbio), es una iniciativa que también pone a México en primer plano en el mundo, al apoyar a nivel piloto iniciativas de uso sostenible de los recursos biológicos, mediante esquemas en los que las comunidades indígenas aprovechan sus conocimientos tradicionales al mismo tiempo que buscan una mejor inserción en los mercados.

El Coinbio es un enfoque que aporta avances muy importantes en materia de conservación de la biodiversidad y en materia de desarrollo social y derechos de los pueblos indígenas, haciendo compatibles en un marco autogestivo el desarrollo social, económico y cultural de los pueblos con la conservación de la biodiversidad y el patrimonio biológico de nuestro país y del mundo.

El esquema de gestión del Coinbio es innovador, ya que la definición de políticas y la asignación de apoyos económicos, se hace a través de comités autogestivos, formados mayoritariamente por representantes de comunidades o ejidos, con lo que se atiende de manera efectiva el compromiso que tiene el país por respetar los derechos de los pueblos indígenas, en los términos que establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Cuando en la mayoría de los países se debate cómo implementar la Convención de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CDB), el Coinbio en México está ejecutando ya 120 proyectos de comunidades o ejidos para hacer un uso sostenible de los recursos biológicos. El Coinbio ha operado principalmente con recursos de donación del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés), aunque la participación del gobierno de México con recursos fiscales o institucionales, ha sido limitada.

La Cámara de Diputados aprobó en el Programa Especial Concurrente (PEC) un presupuesto de 9.9 millones de pesos al Coinbio. Este aporte de recursos fiscales, aunque modesto, es de enorme importancia, pues es un primer paso para que el Coinbio deje de ser un proyecto piloto de la cooperación internacional, y adquiera un lugar en el ámbito institucional del gobierno de México, financiado con recursos públicos.

Al día de hoy, la Conafor no ha convocado al Comité Nacional del Coinbio para establecer las bases para la aplicación de los 9.9 millones de pesos que aprobó la Cámara de Diputados. No se quisiera pensar, que esta falta de convocatoria para tratar tan fundamentales para Coinbio, dentro de sus estructuras de autogestión del proyecto, se entienda como una decisión de la Conafor de no reconocer los Comités del Coinbio, como los instrumentos principales de gestión. Lo deseable, es que a la brevedad posible convoque la Conafor al Comité Nacional del Coinbio para discutir estos asuntos.

Sobre el Profas

El Programa de Ordenamiento y Fortalecimiento a la Organización Silvícola (Profas) busca dar apoyo técnico y de organización a las regiones forestales, de manera adicional al apoyo técnico que están aportando los prestadores de servicios técnicos avalados por la Conafor, y en adición a la labor de organización que vienen realizado desde hace muchos años las uniones de pequeños propietarios, de ejidos y comunidades y las organizaciones nacionales de productores forestales.

Aunque el apoyo técnico a las regiones forestales es un tema importante, debe considerarse que ya existen organizaciones de productores y organizaciones de apoyo técnico establecidas y operando en las regiones forestales, por lo que la Cámara de Diputados aprobó en el Programa Especial Concurrente (PEC), del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2005 un presupuesto relativamente modesto de 30.9 millones de pesos, con el objeto de evitar redundancias presupuestales e institucionales. Sin embargo, el presupuesto presentado recientemente por la Comisión Intersecretarial para el Desarrollo Rural Sustentable del Poder Ejecutivo Federal modifica el mandato de la Cámara de Diputados, y se pretenden ejercer 150 millones de pesos para este rubro; es decir, cinco veces más de lo que la Cámara de Diputados autorizó.

La pregunta es ¿qué razón justifica ese incremento tan desproporcionado en un solo programa, cuando otros programas de mayor importancia para cumplir el mandato de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, como el Procymaf y el Programa de Incendios Forestales, están siendo reducidos?

¿No se pretende con este programa generar nuevas relaciones corporativas en el campo mexicano? Si la respuesta es no, entonces se debe considerar fortalecer a las organizaciones de productores y de apoyo técnico que ya operan, antes que crear otras nuevas.

Es claro que faltan muchas explicaciones por parte de los directivos de la Conafor. Finalmente, se están reduciendo programas que son centrales para llevar a cabo las políticas que establece la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.

 

P.D. Mejor tarde, que nunca. Este 21 de febrero se publicó en el Diario Oficial de la Federación el reglamento de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. La obligación de publicar el reglamento se tenía que cumplir a más tardar en marzo de 2004, así está estipulado en el artículo noveno transitorio de la mencionada ley.