EL-SUR

Lunes 08 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Reconecta con la Paz

Esthela Damián Peralta

Marzo 24, 2026

Hace algunas semanas hablamos en este espacio sobre la estrategia integral de seguridad impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, una estrategia que parte de la convicción de que la seguridad no se construye únicamente desde la reacción, sino desde la prevención, la atención a las causas y la reconstrucción del tejido social. Hoy quiero detenerme en uno de los programas que refleja el cambio de enfoque que se está impulsando: Reconecta con la Paz.
No se trata de un programa asistencial ni de una medida punitiva disfrazada, sino de un mecanismo que acompaña a personas que ya están dentro del sistema penal, es decir, ya cometieron un delito, pero que tienen la posibilidad de no seguir un camino de criminalización permanente estando en prisión, son de los cambios que se dieron en el Sistema Penal Acusatorio. En términos concretos, opera en el marco de la suspensión condicional del proceso, se implementa y ejecuta por parte de las y los jueces. Ahora bien esta estrategia de Reconecta con la Paz tiene prácticamente los mismos requisitos que establece un juzgador en el ámbito de los delitos del ámbito local o federal, por ejemplo, el delito se considere como no grave, lo cometa un adolescente en conflicto con la ley o una persona joven de 18 hasta 35 años, que han cometido el delito por primera vez, puede enfrentar su proceso en libertad esto siempre autorizado por el juez. El Estado no se limita a imponer penas y esperar su cumplimiento, sino que interviene de manera activa para que esas condiciones se conviertan en una oportunidad real de reinserción social.
Durante muchos años, el sistema penal se diseñó bajo una lógica binaria: castigar o absolver, con muy poco espacio para intervenir en las causas que originaron la conducta y con escaso margen para evitar que una primera falta se convirtiera en una trayectoria delictiva. Reconecta con la Paz rompe con esa inercia al asumir que detrás de muchas conductas hay contextos sociales, familiares e incluso culturales que pueden tener su explicación de la conducta violenta que puede tener un joven para ser primodelincuente, nos hemos encontrado que la ausencia de redes familiares o comunitarias así como el consumo de alguna o algunas sustancias psicoactiva, desde el alcohol hasta el cristal son las causas más recurrentes que se han encontrado en esta estrategia. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo propone este modelo convencida de que las y los jóvenes merecen ser incorporados a una sociedad humanista, que lo comprende, lo recibe, le abre las puertas y le ayuda a una reinserción social, y que la justicia no sólo debe sancionar, sino también reintegrar.
Por eso, el mecanismo no sustituye al juez ni modifica las condiciones impuestas, no invade competencias ni altera el proceso, lo que hace es darles contenido. A través de acompañamiento psicosocial, actividades educativas, culturales y deportivas, trabajo comunitario (pintar escuelas, banquetas, barrer calles, reforestar, asistir a una terapia de atención al consumo de drogas), se construyen rutas concretas para que las personas cumplan con sus obligaciones derivadas del acto delictivo, al mismo tiempo que reconstruyen su proyecto de vida, lo que no sólo impacta en su trayectoria individual, sino también en la seguridad de las comunidades en las que viven.
El objetivo es reducir esa probabilidad de reincidencia, pero también facilitar su integración social, fortalecer el vínculo comunitario y evitar que el paso por el sistema penal se convierta en una barrera permanente que cierre rutas para una vida plena y feliz.
Este enfoque se sostiene en el modelo de justicia restaurativa, que coloca en el centro a nuestras chicas y chicos, ellos son el corazón de nuestro quehacer desde Reconecta, no sólo se atiende las causas que generaron esa conducta violenta, se les construye un grupo de apoyo con un tutor a cargo que da seguimiento a través del Manual Fénix para otorgarle una nueva comunidad donde sus pares, es decir jóvenes que igual que ellos han cometido por primera vez un delito no grave, se convierten en su familia y red de apoyo permanente que se acompañan fraternalmente. Se trabaja con la reparación del daño, la responsabilidad y la reconstrucción del tejido social, y que parte de una idea sencilla pero profundamente transformadora: la seguridad también se construye evitando que las personas vuelvan a delinquir. Cada caso de reincidencia que se previene es una víctima menos, cada joven que encuentra una alternativa distinta a delinquir logra una persona, familia, sociedad más fuerte, y cada proceso que se encauza de manera distinta es una muestra de que el Estado puede actuar con eficacia sin renunciar a una visión humanista.
Reconecta con la Paz no es un esfuerzo aislado, implica la coordinación entre los órdenes de gobierno, fiscalías, poderes judiciales, defensorías, instituciones sociales y distintas dependencias del Estado. Es decir, articula capacidades que históricamente han operado de manera fragmentada para intervenir de forma integral en un mismo caso, entendiendo que la prevención no es responsabilidad de una sola institución, sino un esfuerzo compartido que exige coherencia, coordinación y continuidad.
En ese sentido, el enfoque que ha impulsado la Presidenta al colocar la atención a las causas en el centro de la política de seguridad marca una diferencia de fondo frente a modelos que durante años apostaron únicamente por la estigmatización, criminalización y ausencia de un gobierno que incluyera y diera todo aquello que buscan jóvenes de bajos recursos o en contextos de violencia o de consumo problemático de sustancias.
Cabe señalar que Reconecta con la Paz se implementó en la Ciudad de México, siendo jefa de gobierno la doctora Sheinbaum, ahí se comprobó que de cada diez jóvenes que entran y concluyen este modelo no reinciden 9.5, además de haber ganado el “Premio Interamericano a la Innovación para la Gestión Pública Efectiva 2024”. Recordemos siempre que no habrá paz duradera si no se construyen alternativas reales para quienes hoy están en riesgo de repetir el ciclo delictivo. Lo segundo que no he comentado es que es el único programa que tengo en la Consejería Jurídica de Atención a las Causas, esto es un verdadero privilegio, apoyar a las y los jóvenes que he aprendido a querer desde cualquier entorno social y a ser actora que abona a la construcción de la paz en nuestro país.
En nuestro bello estado de Guerrero también se puede Reconectar con la Paz, estamos en la ruta de poder realizar las visitas institucionales que nos permitan implementarlo y trabajar desde la posibilidad real de ofrecer alternativas, porque cuando el Estado decide acompañar en lugar de abandonar, intervenir antes de que el daño se repita y apostar por la reintegración en lugar de la exclusión, se cambia la lógica de cómo se construye la seguridad en el país.
Nos leemos el siguiente martes.

@EsthelaDamian