EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Reforma Electoral sin democracia participativa

Marcial Rodríguez Saldaña

Noviembre 08, 2007

 

Es encomiable y digno de reconocer la tarea que durante muchos meses han emprendido los representantes de los poderes
públicos de Guerrero y de los partidos políticos representados en la mesa de democracia, partidos políticos y reforma electoral,
quienes han arribado a consensos y disensos en torno a la reforma electoral en nuestro estado. Uno de los temas ausentes de la
propuesta de reforma electoral es la participación ciudadana en las decisiones políticas del Estado.
1. La democracia representativa que consiste en delegar íntegramente la voluntad política del ciudadano en un representante
popular está agotada, pues éstos han usado y abusado de la confianza ciudadana, ya que no han sido los intérpretes genuinos de
las aspiraciones y demandas del pueblo que los han elegido.
2. Por ello llama la atención que en el proyecto de nuevo Código Electoral del estado de Guerrero –pactado por partidos y poderes
públicos– no se incluyan las formas de participación ciudadana en el ejercicio y control cotidiano del poder público; me refiero a
las formas de actuación de los depositarios de la soberanía, a los electores quienes no sólo deben ser llamados a votar el día de
las elecciones, sino que deben ser consultados frecuentemente en la toma de decisiones fundamentales de una comunidad
política.
4. En las democracias consolidadas de Europa y América del Norte, la participación ciudadana en las determinaciones
fundamentales del Estado es una práctica común, así podemos encontrar que el tratado de la Unión Europea en varios países
como Francia, Finlandia y Noruega fue sometido a la aprobación de sus ciudadanos; la separación de Québec de Canadá ha sido
en varias ocasiones sometida al voto de los electores; aquí mismo en México en varias entidades del país, las formas de
democracia participativa como el referéndum, el plebiscito, la iniciativa popular y la revocación de mandato son figuras
institucionales que ya forman parte del conjunto de derechos políticos de los ciudadanos.
5. No sabemos qué ha pasado en Guerrero, pues resulta extraño que mientras muchas ponencias en los foros convocados por la
Mesa Democracia y Partidos Políticos y en la Mesa sobre los Poderes Públicos se pronunciaron incisivamente por incluir en la
reforma democrática del Estado las figuras de participación ciudadana, a la hora de presentar el proyecto de reformas al Código
Electoral no se incluyan estas formas de democracia participativa; por eso es que al Consejo Estatal Electoral sólo se le cambia de
nombre para llamarlo Instituto Electoral del Estado, cuando casi todas las propuestas de los foros ciudadanos se orientaron a
cambiarle de funciones para trasformarse en un Instituto Electoral y de Participación Ciudadana.
6. La exclusión de los ciudadanos en el control y ejercicio cotidiano del poder, es un elemento que califica a un sistema político
como retrasado democráticamente ¿Quién o quiénes son los que temen al pueblo? ¿quiénes le pretenden negar a los electores su
derecho de participar en las decisiones fundamentales del estado?, la respuesta única es que son aquellos que no tienen visión de
estadistas quienes no tienen arraigadas sus convicciones democráticas y procrean sus posiciones autoritarias.
7. El proyecto de reformas al Código Electoral de Guerrero, aún está en la etapa de definiciones, la decisión final la tendrán los
diputados locales, quienes definirán sobre este tema tan trascendente para un sistema democrático, si se institucionaliza la
participación ciudadana en el ejercicio y control del poder político o se sigue dejando exclusivamente en manos de la clase
política todas las dediciones del poder público.