EL-SUR

Lunes 03 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Reinventar los zoos

Octavio Klimek Alcaraz

Noviembre 19, 2016

En las próximas semanas se va a escribir mucho sobre biodiversidad en México. Pronto seremos anfitriones de la 13 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, que se hará en Cancún.
Uno de los temas que debemos aprovechar para llevar al debate es el del papel de los zoológicos en el planeta y en especial en México, para conservar la naturaleza y la biodiversidad intrínseca. ¿Cuál es el objeto de tener un zoológico? ¿Por qué confinar animales de la vida silvestre en ellos?
En general, se comprende que los zoológicos modernos tienen como objeto ser centros de conservación de especies en riesgo ex situ. En ellos se busca concientizar a sus visitantes de la necesidad de construir una relación de respeto a la naturaleza y la vida animal que en ella se desarrolla.
Sin embargo, existe un creciente sector de la sociedad que se está movilizando para cuestionar los zoológicos actuales. Esto, ante las claras evidencias de que existe maltrato a los animales, a los que deberíamos cuando menos respetar, si no es que amar, como a nuestro propio prójimo. Aunque en estos tiempos nuestra compasión y amor por la naturaleza de la que formamos parte todos los animales, incluidos la especie humana, es por las evidencias cotidianas muy poca. Muchos zoológicos son verdaderos espacios carcelarios donde los animales, no sólo pierden su libertad, sino también su privacidad. La denuncia cotidiana de los medios de comunicación, en especial las redes sociales, nos hace conocer historias y denuncias de muertes de animales confinados en zoológicos, normalmente debido a manejo inadecuado o simple negligencia.
También está siendo cuestionado el papel de los zoológicos para preservar especies animales en riesgo. Lo que se observa es la falta de planeación en ellos para reproducir especies de la fauna silvestre nativa de México, que se encuentra en riesgo, con el objetivo de reintroducirla posteriormente en su hábitat natural. Por ejemplo, existe un fuerte sesgo para reproducir en México a felinos de por si nacidos en cautiverio, como leones y tigres, que finalmente no se van a África o a Asia sus espacios de vida naturales. Lo que sí se observa son espacios de confinamiento saturados de felinos exóticos. Esto es la coartada perfecta para un intenso tráfico legal y seguramente ilegal con fines comerciales de dichos animales entre zoológicos públicos y privados. En lo personal, no puedo entender para qué quieres tener un animal silvestre encerrado en el patio o jardín trasero de una casa. En lugar de ir a tratar de observarlos en todo caso en libertad en la naturaleza o cuando menos en un documental en video.
En el caso de la educación ambiental, pocos visitantes de zoológicos salen de ellos, con un mensaje claro de su papel para la conservación de la biodiversidad y mucho menos de un cambio de visión de respeto y amor a la naturaleza y los animales de la vida silvestre.
Todo ello nos lleva a plantear que se deben reinventar los zoológicos actuales. Tenemos que lograr tener una visión diferente del manejo de zoológicos en este sigo XXI. Donde nuestro principal foco de atención sea el amor a la naturaleza y todos los seres vivos que en ella habitan.
En primer lugar, la premisa debe ser que los zoológicos actuales deben cambiar de manera radical para garantizar el bienestar de los animales. Debemos logra desarrollar espacios dignos y sin maltrato para los animales de la vida silvestre ahí cautivos. Hay que tener clar que debemos tratar de proteger sin tocar o interferir de manera mínima en los animales de la vida silvestre ahí confinados.
Los zoológicos deben ser en lo posible espacios para la reproducción de especies nativas en riesgo, con condiciones similares a su hábitat. Controlando con dicho propósito la afluencia de visitantes. Además, por ejemplo, los animales deben tener derecho a la privacidad, en muchos casos, cuando comen, se bañan, se cortejan, se aparean o duermen. La mayoría de los zoológicos del país simplemente no tienen la infraestructura para tal fin.
Un papel creciente en este México cruel y violento con los animales de la vida silvestre, es que, los zoológicos son lugares de protección y acogida, donde se cuidan a animales de la vida silvestre heridos, confiscados o abandonados. Tenemos, que desarrollar las instalaciones adecuadas para tal fin. Los animales necesitan como nosotros los humanos atención médica, pocos zoológicos tienen la infraestructura clínica adecuada para atender a animales con problemas de salud. Las fotos del gorila Bantú en su necropsia, nos dieron una idea triste de las áreas hospitalarias del zoológico de Chapultepec. En el 2015, por ejemplo, se programó inversión para fortalecer la clínica con el equipo mínimo hospitalario en el zoológico Zoochilpan.
Asimismo, se necesitan grandes espacios naturales confinados, verdaderos santuarios anexos a los zoológicos. En el caso de que esto no sea posible, cubrir las necesidades de estos animales en el zoológico, estos animales deben ser trasladados a espacios de refugio para los mismos, hasta si es posible reintroducirlos a su hábitat natural. Con la crisis provocada por la prohibición de no tener animales de la vida silvestre en los circos, nos dimos cuenta de que en México simplemente no existen condiciones suficientes para atender este tipo de emergencias. Esto llevo a la muerte de cientos de animales de circo por no reflexionar y pensar en las consecuencias de ello.
En el caso de que esto no sea posible, es conveniente pensar en cuando menos en evitar el ciclo de reproducción en cautiverio, en especial de especies exóticas al país que no pueden ser reintroducidas a su hábitat natural. Esto, a través de medidas que eviten dicha reproducción, para no continuar el otro círculo perverso del maltrato.
Lo idóneo sería finalmente que los zoológicos en México sean orientados a la preservación de animales silvestres nativos que sean prioritarias por su rareza o riesgo de extinción, para después realizar su reintroducción en su hábitat natural. Asimismo, mantener también aquellas especies animales silvestres heridas, confiscadas o maltratadas.
Por todo ello, nosotros proponemos una transformación del actual zoológico Zoochilpan en Chilpancingo, con los criterios antes mencionados. El tiempo escaso, que tuvimos en 2015 fue para tratar de desarrollar mínimamente las condiciones de bienestar de los animales ahí confinados. Ahora, vamos a buscar el apoyo de todos aquellos que estén interesados en el bienestar de los animales y la conservación de la naturaleza para que primeramente los primates que están ahí confinados mejores sus condiciones de bienestar. Es necesario, que sean trasladados a un mejor sitio para vivir en un santuario en semilibertad.