EL-SUR

Sábado 20 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Respuesta a J. J. Díaz Infante

Humberto Musacchio

Marzo 09, 2026

 

 

Respuesta a J. J. Díaz Infante

Acerca de lo publicado en esta columna, José Julio Díaz Infante, director general de Música de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, rechaza que en la dependencia a su cargo se efectúen prácticas deshonestas y negociazos y señala que, “como sucede en el ecosistema musical del mundo”, se colabora con las agencias de representación, con 20 de las cuales tiene relación la UNAM, las que de enero de 2023 a la fecha nos han mandado –dice Díaz Infante– a 120 músicos de 20 nacionalidades. En efecto, es común que se trabaje con agencias, pero lo dicho aquí es que con Halac Artist se trajo a Sylvain Gasançon, y ya con él al frente de la OFUNAM, la misma agencia ha traído a tres directores de orquesta, cuatro pianistas, dos violinistas, una soprano y tres conjuntos: Attaca Quartet, Ulysses Quartet y la orquesta barroca Harmonía del Parnás, lo que parece demasiado si es que de veras se trabaja con 20 agencias. Mediante otra empresa se trajo al Ensemble dal Niente en octubre de 2025 y cuatro meses después, en febrero del presente año, el propio Díaz Infante se presentó con el citado conjunto en el Frequency Festival de Chicago, lo que es algo más que coincidencia. ¿Yo te traigo y tú me llevas? Por otra parte, se entiende que, si solistas y grupos extranjeros gozan de prestigio y proyección internacional, haya que pagar lo que piden, si es que resulta indispensable traerlos, pero si se trata de quienes son prácticamente desconocidos por el público mexicano, muy probablemente estemos ante un caso de discriminación en perjuicio de nuestros malpagados artistas y de las finanzas de la UNAM. Por eso, para aclarar las cosas, resultaría útil dar a conocer lo que se paga a cada quien.

Diferentes Ferias del Libro

Antier, sábado, hubo una multitudinaria asistencia a la Feria Internacional del Libro de Coyoacán, la que dirige Gerardo Valenzuela. En la plaza, el gentío se desplazaba despacio, iba entre los locales o stands, se detenía a ver los volúmenes en exhibición, compraba, regateaba y llevaba lo adquirido con aire de satisfacción. Tan exitosa celebración contrasta con la caída de asistencia a la Feria de Minería, donde se paga y no poco por entrar, mientras que en Coyoacán el ingreso es gratuito. Este año, Minería reportó que a lo largo de diez días asistió un total de 70 mil asistentes, tantos como los que fueron ayer –en un solo día– a la Feria de Coyoacán. Algo deberá hacer doña Mercedes Alvarado, porque el año pasado la asistencia fue de 83 mil personas con boleto pagado. La caída se explica por el pago del boleto de ingreso, pero también porque para quien carece de contacto con los libros, entrar a un lugar cerrado puede resultar intimidante, aunque se trate del bellísimo palacio neoclásico costruido por Manuel Tolsá.
¿Dejarán ir la Colección Gelman?

En La Jornada Semanal apareció un enérgico texto sobre la Colección Gelman y, sobre todo, por el entreguismo del gobierno federal de ese muy valioso conjunto artístico donado a México por Natasha Gelman, aunque su albacea, Robert T. Littman, se comportó como heredero y dispuso de la colección, remató en el extranjero algunas obras –de ellas, por lo menos una que por ley no debía abandonar el territorio nacional–, y finalmente Littman vendió la colección entera, o lo que restaba de ella, a una acaudalada familia regiomontana, que a su vez la cedió al banco Santander por tiempo indefinido, lo que muy bien puede significar que será definitivo, pues la firma bancaria se propone pasearla por toda Europa, por supuesto cobrando a los museos expositores, lo cual celebró la jefa de ese banco, la señora Ana Botín-Sanz de Sautuola y O’Shea, quien tiene una excelente relación con las más altas autoridades mexicanas, lo que explica el despojo de facto que sufrirá México.

La culpa es del periodismo

Dice el inagotable Andrés Henestrosa que “casi todos los defectos, por no decir todos, de José Joaquín Fernández de Lizardi como escritor, le vienen de la premura con que siempre escribió, son hijos de su condición de periodista, entendiendo por periodista (el dedicado) al ejercicio diario, urgente, del diarismo”. El genial oaxaqueño agrega que “así, sobre las rodillas, escribieron sus cuentos y poemas, y ensayos, Gutiérrez Nájera, Sierra, Altamirano, Urbina, Ángel de Campo”. En esa lista habría que agregar a Ermilo Abreu Gómez, quien solía alternar la charla, con la redacción y la siesta en la parte superior del legendario Café París.

Breviario…

La Sogem decidió cerrar la Escuela de Escritores y en la comunidad literaria se ha manifestado una decepción generalizada que se ha expresado en el sitio de internet de Mariángeles Comesaña, donde Rosana Curial Defossé sintetizó el sentir generalizado: “Se cierra no sólo una escuela, un símbolo y una época. Lo siento mucho.” @@@ Con 90 años bien vividos, se fue Pedro Friedeberg, mexicano nacido en Florencia, creador de múltiples y peculiares formas que empleó en sus cuadros y sus esculturas. Queda para las generaciones venideras su genial Mano de Akhenatón, sí, esa silla que con forma de mano ofrece sin embargo comodidad, pero sobre todo belleza.