EL-SUR

Sábado 15 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Samuel, el ambicioso

Silber Meza

Diciembre 02, 2023

Mientras usted lee esta columna, el estado de Nuevo León atraviesa por una enorme incertidumbre, salvo que se haya llegado a un acuerdo cupular en las últimas horas para designar al nuevo gobernador.
Samuel García es el mandatario constitucional, pero pidió licencia para ausentarse del cargo y competir por la Presidencia de la República como candidato único del partido Movimiento Ciudadano (MC). Duró dos años de gobernador, se separó, entró un encargado de despacho por una semana, hasta que Samuel regresó al cargo; ahora el Congreso de Nuevo León votó a favor de un incómodo interino que permanecerá los seis meses en los que García estará en campaña. El emecista está en desacuerdo porque no llegó a un arreglo con el PRI y el PAN en el Congreso, partidos dominantes en el Legislativo, y ha jurado llevar el conflicto hasta sus últimas consecuencias jurídicas.
“Voy a estar seis años completos, y a mis 39 años de vida que termine, Dios quiera con un gran gobierno, ahí ya veremos qué sigue”, le dijo a Brozo en una entrevista en video. Y es que Samuel tiene apenas 35 años y ha cumplido sólo dos de los seis años de su mandato como gobernador. La promesa de quedarse todo el sexenio la hizo en campaña, y la hizo para ganar, para criticar y compararse con el impopular gobernador Jaime Rodríguez Calderón, alias El Bronco.
Le funcionó: Samuel triunfó en la contienda. A principios de su campaña se veía poco probable que asumiera el relevo, pero poco a poco fue remontando en las encuestas, dejando atrás al PRIAN y a Morena. Samuel se impuso en el estado que representa el mayor poder económico de México, con una campaña creativa y acompañado de su pareja Mariana Rodríguez Cantú, una joven influencer carismática –blanca y de familia acomodada, como él– que se ha convertido en su mayor fortaleza. La cuenta de ella en Instagram alcanza los 3.5 millones de seguidores.
Samuel se presenta a sí mismo como abogado y financiero, con tres doctorados a su corta edad, fundador de tres bufetes jurídicos, diputado local de 2015 a 2018 y senador de la República desde 2018. Dejó el cargo para competir por la gubernatura; ahora lo deja para buscar la Presidencia.
En su hoja de vida asegura ser autor de tres libros, “conferencista y escritor en diversos medios de comunicación, así como profesor en maestría de Derecho Fiscal de la UANL”. Ya solo le falta ser presidente… y astronauta.
Si usted entra a la página web del candidato de MC se lee el siguiente mensaje: “El gobernador de Nuevo León. El de Tesla. El que trajo 42 billones de dólares de inversión extranjera. ¡6 veces el presupuesto de Nuevo León! Soy El Nuevo. El de las nuevas ideas. El de la nueva visión de futuro. El de la nueva política que derrotó a la vieja política. El nuevo que ya demostró que sí se puede. Lo nuevo es hacer posible lo imposible. Y si no me crees, pregúntale a Nuevo León”.
De Samuel se puede decir que es un echado para adelante, que ha destacado en el ámbito político y económico, que logró la megainversión de Tesla, como le gusta repetir de manera incansable, pero poco se puede decir de su capacidad para hacer acuerdos; la crispación política actual es el mejor ejemplo de ello.
Le gusta hablar de la vieja política, lo repite como estrategia de mercadotecnia de cervezas o gansitos, pero no nos muestra la nueva política que pregona: salta de un cargo a otro, no cumple su palabra, lo han acusado de tener grados académicos patito, quiere vencer no convencer, y usa el presupuesto público para promocionarse, entre otras cosas. ¿Qué tiene eso de nuevo?
Por eso es difícil de creer que el simple hecho de viajar en un carro eléctrico durante su campaña representa el futuro, mientras la zona metropolitana se ahoga en nubes de contaminantes.
Eso sí, a Morena, a Claudia Sheinbaum y al presidente Andrés Manuel López Obrador les ha caído de perlas la ambición de Samuel García: garantizaron que MC no se aliara al PRIAN y el candidato regio se convirtió en el oponente más directo de Xóchitl Gálvez porque pelean el mismo segmento de votación: ambos grupos ofrecen vencer a Morena.
Samuel ha sido sumamente útil para la aspiración del partido oficial, no por nada el presidente lo apoya y protege, y la candidata Claudia no lo molesta ni con el zumbido de un Tesla.