Humberto Musacchio
Agosto 04, 2025
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Se nos fue Rodrigo Moya
En la galería de nuestros grandes fotógrafos, tiene brillo propio la obra del gran Rodrigo Moya, mexicano nacido en Colombia, quien falleció la semana pasada. Trabajó como fotorreportero de mediados de los años cincuenta hasta 1968. Sus gráficas se publicaron en revistas que marcaron toda una época: Impacto, donde Rodrigo tuvo el apoyo y el consejo de ese maestro de la crítica de arte que fue Antonio Rodríguez; Siempre!, todo un respiradero en los peores tiempos de la cerrazón priista; Política, publicacion abiertamente de izquierda, y Sucesos, que envió a Moya a retratar el gran movimiento guerrillero que siguió al triunfo de la revolución de Cuba, país, éste, donde el mago de la cámara hizo varios retratos del Che Guevara que dieron la vuelta al mundo y que hasta hoy se reproducen con frecuencia. Con diseño de Rafael López Castro y prólogo de Carlos Monsiváis hizo el libro Che (1987). En 1965 cubrió la invasion gringa de la República Dominicana. En el México de los años 50-60 siguió paso a paso los grandes movimientos de maestros, ferrocarrileros y otros gremios, y no es exagerado decir que sus fotos representan un alto y dignísimo testimonio de la gran represión ejecutada por el gobierno de Adolfo López Mateos, el primer presidente guatemalteco de México.
Hombre de múltiples talentos
Rodrigo Moya fue un hombre polifacético. En 1968 fundó la revista Técnica Pesquera, la que dirigió con acierto durante más de 20 años. En los noventa salió a escena como un notable narrador, pues publicó dos libros de cuentos: De lo que pudo haber sido… (1996) y Cuentos para leer junto al mar (1999). Con sus narraciones obtuvo el Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí y el primer lugar en el Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés (ambos en 1997). Su obra como fotógrado fue reconocida con la Medalla Distinción por la Cultura Nacional (Cuba, 1996), Premio Espejo de Luz de la Bienal Mexicana de Fotoperiodismo (2005), la Medalla al Mérito Fotográfico del VIII Encuentro Nacional de Fototecas (2007) y la Presea Cervantina del Festival Internacional Cervantino (2014). Su obra comprende más de 40 mil negativos, catalogados con la indispensable colaboración de Susan Flaherty, su esposa, a quien debemos la difusión que tuvo la fotografía de Rodrigo después de que abandonara la cámara. Parte de su obra está en libros como Obra fotográfica 1955-1968 (2002), Foto insurrecta (2004), Rodrigo Moya, una visión crítica de la modernidad (2006), Cuba mía (2009), Una mirada documental (2011), El telescopio interior (2014), Photography ans Conscience (2015), Célebres y anónimos (2022) y Rodrigo Moya. México (2022). Fue militante del Partido Comunista Mexicano desde 1961 hasta la desaparición de esa agrupación política. Fue hombre de una pieza y artista sobresaliente, ni más ni menos.
Carla Rippey en El Chopo
Se abrió en el Museo del Chopo una exposición de Carla Rippey, que incluye escultura, grabados, dibujos, collages, fotografías intervenidas, cerámica y otras obras. La artista, nacida en Estados Unidos, cuenta con una sólida formación adquirida en varias instituciones educativas. Reside en México desde hace medio siglo, tiempo en el que ha sido creadora, maestra y es la primera mujer que ha logrado llegar a la dirección de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. También poeta, la bellísima Carla era del grupo de los infrarrealistas que se reunía en el café La Habana a principios de los años setenta. El personaje de Catalina O’Hara que aparece en Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, está inspirado en esta mujer polifacética.
Las estatuas del Fidel y el Che
Decía Víctor Rico Galán que na-die debe ir a comprar pleitos, por-que esos se dan gratis. Vale el consejo para Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, quien ordenó retirar las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara del jardín que se halla atrás del Museo de San Carlos, en la colonia Tabacalera. Más allá de coin-cidencias o discrepancias ideo-lógicas, se trata de dos personajes de relieve internacional que cami-naron por las calles de la Ciudad de México, conversaron y jugaron ajedrez en los cafés, enriquecieron la vida capitalina y por eso mismo sus efigies –independientemente de sus cualidades o defectos estéticos– son, entre otras cosas, un atractivo turístico y un sello de identidad del barrio. Hay dema-siados problemas en el territorio que gobierna doña Alessandra, por eso mismo, no parece reco-mendable crear uno más por las fobias políticas. Pero allá ella.
Breviario…
El académico y periodista Sergio Aguayo, autor de obras que des-nudan la violencia de Estado, fue designado investigador emérito del Sistema Nacional de Investi-gadoras e Investigadores, antes SIN. @@@ Murió la querida si-coanalista Mara Lamadrid, quien fuera esposa del inmenso Juan Gelman. @@@ Pretenden prohi-bir el Bazar del Músico que se instala desde hace 40 años en la calle de Puerto Rico, junto al me-tro Tasqueña, lugar donde los fi-larmónicos y aficionados a la mú-sica pueden hallar instrumentos, partituras y otros objetos a muy buen precio.