EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Se va Arturo Diemecke

Humberto Musacchio

Julio 03, 2017

No ha sido fácil levantar la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional. A su llegada a Difusión Cultural del IPN, Daniel Leyva se encontró con un conjunto donde no todos eran músicos. Sí, aunque parezca increíble, había entre los atrilistas algunos vivales que no tocaban instrumento alguno. Habían llegado hasta ahí por la decisión arbitraria de algún alto burócrata, quien en su ignorancia no halló mejor cosa que darles plaza en la OSIPN. La presencia de esos fardos no sólo estorbaba, sino que influyó decisivamente en el desánimo de quienes sí eran verdaderos músicos. Leyva entendió que esa situación debía cambiar y contrató a Juan Carlos Lomónaco, al que se debe una primera limpia en el conjunto, aunque las previsibles resistencias acabaron por hartarlo y decidió renunciar. Pero el trabajo de rehabilitación ya había comenzado y para profundizar en él llegó un figurón de la batura, el gran Enrique Arturo Diemecke, quien con su indiscutible autoridad, su carisma, su talento y su firmeza hizo que la orquesta tuviera un sonido propio, verdaderamente profesional. El resultado fue la creación de un público que abarrota el Queso (nombre informal del auditorio Jaime Torres Bodet, de Zacatenco). Lamentablemente para el Politécnico, Diemecke se establecerá en Buenos Aires, donde hace algunos meses fue nombrado director general de artístico y de producción del teatro Colón. ¡Suerte, maestrazo!

La escultura pleonásmica

Hace casi cuatro años que alguien decidió darle una manita de gato a la estatua ecuestre de Carlos IV, obra de Manuel Tolsá más conocida como El Caballito. Un alto funcionario del gobierno capitalino decidió contratar a la empresa Marina Restauración de Monumentos, que pese al nombre evidenció falta de conocimiento y el resultado fue desastroso, con daños en más de la mitad de la superficie de esa escultura pleonásmica, pues, como se ha dicho, representa a un bruto montado en otro. Ante el desastre, el hilo se rompió por lo más delgado y Mancera Aguayo cesó a Inti Muñoz, entonces director del Fideicomiso del Centro Histórico, pese a que no fue él quien ordenó la limpieza. Hoy vuelve a trotar el monumento y hay que celebrarlo. Es, decía Jorge Hernández Campos, quien conocía a fondo el arte europeo, una de las mejores estatuas ecuestres del mundo. Admirémosla.

Murió Adolfo Wiechers

En la Ciudad de México, donde nació en 1932, falleció José Adolfo Vicente Wiechers y Escandón,  arquitecto formado en la UNAM, de la que fue profesor, al igual que de la Iberoamericana. Colaboró con Juan Sordo Madaleno en proyectos como el del hotel María Isabel, Plaza Satélite (1972), el hotel Presidente Chapultepec (1977) y el Centro Operativo Bancomer (1980). Con su hijo, José Adolfo Wiechers Urquiza, construyó la Torre El Caballito (1989), la sede corporativa de Cygni Santa Fe (1994) y el Parque Reforma Santa Fe. En fin, un mexicano que contribuyó a embellecer el rostro de la capital.

Concurso de Cuartoscuro

En su número de junio-julio, la revista Cuartoscuro que dirige Pedro Valtierra presenta las obras que recibieron premios o menciones en su Concurso Nacional de Fotografía 2017. En general, la selección recoge fotos de mérito en lo que se refiere a encuadre, iluminación y expresividad. Sin embargo, poco hay de novedoso en ellas e incluso fue incluida una que muestra a un ser humano tendido entre/bajo la hojarasca, lo que evidentemente es resultado de una composición acordada entre autor y personaje. Hay también fotos convencionales y los infaltables refritos que dejó pasar un jurado condescendiente. Resulta más original, sugerente y equilibrada la gráfica que se intitula Tania, de Manuel Álvarez Campa (el pelo de una mujer recogido por la nuca), misma que sólo obtuvo mención, o tomas que apenas si merecieron ser seleccionadas, no premiadas, como La Mixteca. El tiempo detenido, de Rodrigo Jardón, La Malinche, de Rodrigo Albert, o Futuro señalado, de Ernesto Mirabal, las que, entre otras, merecían mejor calificación.
Breviario…

El arquitecto Víctor Jiménez me recuerda que el proyecto del Palacio de los Deportes fue, en efecto, de Antonio Peyrí, pero también de Félix Candela y Enrique Castañeda Tamborell. Pedro Ramírez Vázquez, en tanto presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de 1968, fue quien aprobó el proyecto. @@@ El INBA creó el doctorado en artes, cuyas clases se impartirán en los centros nacionales de investigación a partir de enero. Muy bien, pero mejor será crear la carrera de administrador cultural. Nuestros altos funcionarios del ramo son todos empíricos, algunos muy buenos, pero muchos de una medianía gris y carente de visión por falta de conocimiento. @@@ Oootra vez, el Museo de San Carlos (Puente de Alvarado 50) da la campanada al traer una interesante muestra de la colección Colnaghi, considerada la galería de mayor antigüedad en el mundo. Ojalá que los charros sindicales no cierren el museo. @@@ Verónica Ortiz Lawrenz presentó La niña en el jardín, novela que apareció publicada por INK como e-book, esto es, en internet, al irrisorio precio de 60 pesos.