EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Sistema agroecológico para el maíz

Héctor Manuel Popoca Boone

Febrero 05, 2004

 

Con razones valederas, hay críticas al programa de fertilizantes por el uso generalizado e indiscriminado del sulfato de amonio, con lo que, gobierno y campesinos, estamos salinizando y acidificando, más de lo que ya están, los suelos agrícolas del estado.

No obstante que recibimos inercia y herencia grande al respecto, en esta administración gubernamental hemos hecho esfuerzos por corregir tal falla. En primer lugar, abrimos el abanico de posibilidades de uso y combinación del fertilizante químico al incorporar a los paquetes el granulado y la urea, además del sulfato. Después, establecimos la posibilidad de que si un núcleo agrario o comunidad optaba por la bio-fertilización o la fertilización orgánica, se le otorgaría el apoyo económico que recibía en el subsidio del fertilizante químico.

Esta última opción, que es la ideal por ser la ecológicamente más bondadosa y sustentable a mediano plazo, no ha tenido la acogida que deseáramos por dos razones: Hasta antes del incremento de precios del petróleo y por ende de los del fertilizante químico, la fertilización orgánica representaba más trabajo y su costo era 70 por ciento más caro que la fertilización química. La segunda razón es que adoptar una nueva tecnología requiere de un cambio de mentalidad y de cultura del trabajo cosa que no es fácil por los bajos niveles educativos de los productores rurales y por la avanzada edad que poseen.

Sin embargo, en diversas regiones del estado hemos puesto a caminar varios proyectos que funjan como ventanas-demostración, bajo el sistema de productores experimentadores. Uno de ellos es el que llevó a cabo la organización campesina Zanzecan Tinemi, en colaboración con el despacho agrícola Bideas y con apoyo económico de la Fundación Produce, en los municipios de Chilapa, Zitlala y Mártir de Cuilapan.

El proyecto de referencia denominado Incremento a la productividad del maíz mediante un sistema agro-ecológico de producción, consistió en el establecimiento de 20 módulos demostrativos de siembra de maíz aplicando las técnicas de labranza de conservación y de agricultura orgánica.

Los principios que se observaron en el sistema agro-ecológico establecido en los módulos fueron: a) No quemar residuos de cosecha en las parcelas para incrementar la fertilidad de los suelos mediante su incorporación; b) No voltear el suelo para no perder la capa fértil que puede ser arrastrada por el agua y el aire; conservando la biodiversidad del suelo y c) Combinar abono orgánico con fertilizante químico y bio-fertilizante.

Los análisis de suelo en los módulos arrojaban que éstos eran alcalinos, pobres en materia orgánica y potasio; medianamente ricos en fósforo y nitrógeno. A partir de conocer la estructura de los suelos y el nivel de nutrientes que contenían, se diseñaron las combinaciones más apropiadas de aplicación de fertilizante químico y orgánico. De ello resultó que al momento de la siembra se mezclaron 2 bultos de sulfato de amonio, 4 de fosfato diamónico, 2 de potasio, 2 de azufre agrícola y tres toneladas de composta orgánica.

El siguiente paso fue sembrar las semillas a la distancia adecuada para no crear competencia entre ellas mismas en función de su follaje. El arreglo topológico fue de una semilla cada 20 centímetros.

El control de las malezas se efectuó con el mínimo uso de herbicidas químicos y se utilizó el control biológico con insectos benéficos para combatir plagas; principalmente la del gusano cogollero por medio de trichogramas (una especie de avispas).

En comparación a las técnicas tradicionales de cultivo, el paquete tecnológico adoptado arrojó los siguientes resultados, teniendo en cuenta que se contó con un buen régimen de lluvias.

* El precio promedio de venta del grano fue de $ 1 500.00; del manojo de hoja de maíz $ 2.50 y $ 60.00 la bola de totomoxtle.

 

Como se nota, los resultados fueron buenos por cuanto a que se bajaron los costos de producción, se obtuvieron mayores rendimientos, que se tradujeron en mayores ingresos económicos al productor y se evitó el deterioro del suelo.

Proyectos parecidos se realizaron también en los municipios de Ometepec, Huitzuco y Tlapa entre otros. En éstos, se agregó al paquete tecnológico la semilla mejorada de maíz de alto nivel proteínico QPM.

 

  1. Sí, ya lo sé. Ahí vienen. Ya están aquí. Son los candidatos a la gubernatura estatal con sus consignas de campaña; con las palabras de siempre, ademanes de costumbre y proclamas consabidas. La mayoría, sin distingos de ideología, prometiendo a los campesinos: “Fertilizante gratis, para todos”. ¡Uff!.